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Multilingual Scriptures Home » Spanish Sag. Escrituras 1569 » Ephesians

Spanish Sag. Escrituras 1569
Chapter # Verse # Verse Detail
11¶ Pablo, apóstol de Jesús, el Cristo por la voluntad de Dios, a los santos que están en Efeso, y a los fieles en Cristo Jesús que están en Efeso:
12Gracia y paz tengáis de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesús, el Cristo.
13¶ Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesús Cristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en bienes celestiales en Cristo,
14según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en caridad;
15el cual nos señaló dede antes el camino para ser adoptados en hijos por Jesús, el Cristo, en sí mismo, por el buen querer de su voluntad,
16para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado;
17en el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados por las riquezas de su gracia,
18que sobreabundó en nosotros en toda sabiduría e prudencia,
19descubriéndonos el misterio de su voluntad, por el buen querer de su voluntad, según lo que se había propuesto en sí mismo,
110de restaurar todas las cosas por el Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.
111En él digo , en quien asimismo tuvimos herencia, quien nos señaló desde antes el camino conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad,
112para que seamos para alabanza de su gloria, nosotros que antes esperamos en el Cristo.
113En el cual esperásteis también vosotros oyendo la Palabra de Verdad, el Evangelio de vuestra salud; en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la Promesa,
114Que es las arras de nuestra herencia, para la redención de la posesión adquirida para alabanza de su gloria.
115¶ Por lo cual también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y la caridad para con todos los santos,
116no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,
117que el Dios del Señor nuestro, Jesús, el Cristo, el Padre de gloria, os dé Espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de El;
118alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál sea la esperanza de su llamado, y cuáles sean las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
119y cuál sea aquella supereminente grandeza de su potencia en nosotros los que creemos, por la operación de la potencia de su fortaleza,
120la cual obró en el Cristo, resucitándole de los muertos, y colocándole a su diestra en los lugares celestiales,
121sobre todo principado y potestad, y potencia, y señorío, y todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino aun en el venidero:
122y sujetándole todas las cosas debajo de sus pies, y poniéndolo por cabeza sobre todas las cosas a la Iglesia,
123la cual es su cuerpo, y él es la plenitud de ella: el cual llena todas las cosas en todos.
21¶ Y él os hizo vivir a vosotros, estando muertos en vuestros delitos y pecados,
22en que en otro tiempo anduvisteis conforme a la condición de este mundo, conforme a la voluntad del príncipe de la potestad de este aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de incredulidad,
23entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de la mente; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás.
24¶ Pero Dios, que es rico en misericordia, por su mucha caridad con que nos amó,
25aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con el Cristo; por cuya gracia sois salvos;
26y juntamente nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en lugares celestiales en Cristo Jesús,
27para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
28Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
29no por obras, para que nadie se gloríe.
210Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.
211¶ Por tanto, acordaos que en otro tiempo vosotros erais gentiles en carne, que erais llamados incircuncisión de la que se llama circuncisión en carne, la cual se hace con mano;
212que en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la república de Israel, y extranjeros a los Pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.
213Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre del Cristo.
214¶ Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, deshaciendo la pared intermedia de separación;
215deshaciendo en su carne las enemistades, que eran la ley de los mandamientos en orden a ritos, para edificar en sí mismo los dos en un nuevo hombre, haciendo la paz,
216y reconciliando a ambos con Dios por el madero en un mismo cuerpo, matando en ella las enemistades.
217Y vino, y anunció la paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;
218que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.
219Así que ya no sois extranjeros y advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios;
220sobreedificados sobre el fundamento de los apóstoles y de los profetas, siendo la principal piedra del ángulo, Jesús, el Cristo;
221en el cual, compaginado todo el edificio, va creciendo para ser un Templo Santo en el Señor;
222en el cual vosotros también sois juntamente edificados, por morada de Dios en el Espíritu.
31¶ Por causa de esto yo Pablo, prisionero, del Cristo Jesús para vosotros los gentiles,
32si empero habéis oído la dispensación de la gracia de Dios que me ha sido dada en vosotros,
33a saber , que por revelación me fue declarado el misterio, como arriba he escrito en breve;
34(leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi inteligencia en el misterio del Cristo;)
35el cual en los otros siglos no se dio a conocer a los hijos de los hombres como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas en Espíritu:
36Que los gentiles sean juntamente herederos, e incorporados, y consortes de su Promesa en el Cristo por el Evangelio;
37del cual yo soy hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado, según la operación de su potencia.
38A mí, digo , el más pequeño de todos los santos, es dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el Evangelio de las inescrutables riquezas del Cristo,
39y de aclarar a todos cuál sea la comunión del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas por Jesús, el Cristo.
310Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora notificada por la Iglesia a los principados y potestades en los cielos,
311conforme a la determinación eterna, que hizo en Cristo Jesús Señor nuestro,
312en el cual tenemos seguridad y entrada con confianza por la fe de él.
313Por tanto, pido que no desmayéis por causa de mis tribulaciones por vosotros, lo cual es vuestra gloria.
314¶ Por esta causa doblo mis rodillas al Padre del Señor nuestro Jesús, el Cristo,
315(del cual es nombrada toda la familia en los cielos y en la tierra),
316que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser corroborados con potencia en el hombre interior por su Espíritu.
317Que habite el Cristo por la fe en vuestros corazones; para que, arraigados y fundados en caridad,
318podáis bien comprender con todos los santos cuál sea la anchura y la longitud y la profundidad y la altura,
319y conocer la caridad del Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
320Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, por la potencia que obra en nosotros,
321a él sea gloria en la Iglesia por el Cristo Jesús, por todas las generaciones de los siglos de los siglos. Amén.
41¶ Yo, pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que sois llamados;
42¶ con toda humildad y mansedumbre, con tolerancia, soportando los unos a los otros en caridad;
43solícitos a guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.
44Hay un cuerpo, y un espíritu; como sois también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;
45un Señor, una fe, un bautismo,
46un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todas las cosas, y por todas las cosas, y en todos vosotros.
47Pero a cada uno de nosotros es dada la gracia conforme a la medida del don del Cristo.
48Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres.
49(Y que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero en las partes más bajas de la tierra?
410El que descendió, él mismo es el que también subió sobre todos los cielos para cumplir todas las cosas.)
411Y él dio unos, apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y maestros;
412con el fin de perfeccionar a los santos en la obra del ministerio, para edificación del cuerpo del Cristo;
413hasta que todos salgamos en unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, en varón perfecto, a la medida de la edad cumplida del Cristo;
414que ya no seamos niños inconstantes, y seamos atraídos a todo viento de doctrina por maldad de hombres que engañan con astutos errores;
415antes siguiendo la verdad en caridad, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, el Cristo;
416del cual, todo el cuerpo compuesto y bien ligado entre sí por el alimento que cada vínculo suministre, que recibe según la operación de cada miembro conforme a su medida, toma aumento de cuerpo edificándose en caridad.
417¶ Así que esto digo, y requiero en el Señor, que no andéis más como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su sentido.
418Teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la ceguedad de su corazón;
419los cuales después que perdieron el sentido de la conciencia , se entregaron a la desvergüenza para cometer con avidez toda suerte de impureza.
420Mas vosotros no habéis aprendido así al Cristo;
421si empero lo habéis oído, y habéis sido por él enseñados, como la verdad está en Jesús,
422a que dejéis, en cuanto a la pasada manera de vivir; es a saber el viejo hombre que se corrompe conforme a los deseos del error;
423y a renovaros en el espíritu de vuestro entendimiento,
424y vestir el nuevo hombre que es creado conforme a Dios en justicia y en santidad de la verdad.
425Por lo cual, dejando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.
426Airaos, y no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo;
427ni deis lugar al diablo.
428El que hurtaba, no hurte más; antes trabaje, obrando con sus manos lo que es bueno, para que tenga de qué dar al que padeciere necesidad.
429Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación, para que dé gracia a los oyentes.
430Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual estáis sellados para el día de la redención.
431Toda amargura, y enojo, e ira, y gritería, y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia;
432antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos los unos a los otros, como también Dios os perdonó en el Cristo.
51¶ Así que sed imitadores de Dios como hijos amados;
52y andad en caridad, como también el Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros por ofrenda y sacrificio a Dios en olor suave.
53¶ Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a los santos;
54ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen; sino antes bien acciones de gracias.
55Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que también es servidor de ídolos, tiene herencia en el Reino del Cristo, y de Dios.
56Nadie os engañe con palabras vanas; porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.
57No seáis pues compañeros con ellos;
58porque en otro tiempo erais tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor: andad como hijos de luz,
59(porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, y justicia, y verdad),
510aprobando lo que es agradable al Señor.
511Y no tengáis comunión con las obras infructuosas de las tinieblas; sino antes bien impugnadlas.
512Porque torpe cosa es aun hablar de lo que estos hacen en oculto.
513Mas todas estas cosas cuando de la luz son impugnadas, son manifestadas; porque la luz es la que manifiesta todo.
514Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará el Cristo.
515Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como locos, sino como sabios;
516redimiendo el tiempo, porque los días son malos.
517Por tanto, no seáis imprudentes, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.
518Y no os embriaguéis de vino, en lo cual hay disolución; mas sed llenos de Espíritu;
519hablando entre vosotros con salmos, y con himnos, y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;
520dando gracias siempre de todo al Dios y Padre en el Nombre del Señor nuestro, Jesús, el Cristo;
521¶ sujetados los unos a los otros en el temor de Dios.
522Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor.
523Porque el marido es cabeza de la mujer, así como el Cristo es cabeza de la Iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo.
524Así que, como la Iglesia está sujeta al Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.
525Maridos, amad a vuestras mujeres, así como el Cristo amó a la Iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,
526para santificarla limpiándola en el lavamiento del agua por la palabra,
527para presentársela gloriosa para sí mismo , una Iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante; sino que fuese santa y sin mancha.
528Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
529Porque ninguno aborreció jamás a su propia carne, antes la sustenta y regala, como también El Señor a su Iglesia;
530porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
531Por esto dejará el hombre al padre y a la madre, y se allegará a su mujer, y serán dos en una carne.
532Este misterio grande es; acerca de Cristo y la Iglesia.
533Así también haga cada uno de vosotros, cada uno ame a su mujer como a sí mismo; y la mujer que tenga en reverencia a su marido.
61¶ Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres; porque esto es justo.
62Honra a tu padre y a tu madre, (que es el primer mandamiento con promesa),
63para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.
64Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
65Siervos, obedeced a vuestros amos según la carne con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como al Cristo;
66no sirviendo para ser visto, como los que agradan solamente a los hombres; sino como siervos del Cristo, haciendo de ánimo la voluntad de Dios;
67sirviendo con buena voluntad, como al Señor, y no a los hombres;
68sabiendo que el bien que cada uno hiciere, esto recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.
69Y vosotros, amos, haced a ellos lo mismo, dejando las amenazas; sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que no hay acepción de personas con él.
610¶ Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza.
611Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
612Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del siglo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los cielos.
613Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, acabado toda la obra .
614Estad pues firmes , ceñidos vuestros lomos de la verdad, y vestidos de la cota de justicia.
615Y calzados los pies con el la preparación del Evangelio de la paz;
616sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.
617Y tomad el yelmo de la salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios;
618por toda oración y ruego orando en todo tiempo en el espíritu, y velando en ello con toda instancia y súplica por todos los santos,
619¶ y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del Evangelio,
620por el cual soy embajador en cadenas; que resueltamente hable de él, como debo hablar.
621Mas para que también vosotros sepáis mis negocios, y cómo lo paso, todo os lo hará saber Tíquico, hermano amado y fiel siervo en el Señor,
622al cual os he enviado para esto mismo, para que entendáis lo tocante a nosotros, y que consuele vuestros corazones.
623Paz sea a los hermanos y caridad con fe, por Dios Padre y el Señor Jesús, el Cristo.
624Gracia sea con todos los que aman al Señor nuestro, Jesús, el Cristo en incorrupción. Amén.