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Multilingual Scriptures Home » Spanish Sag. Escrituras 1569 » 1 Corinthians

Spanish Sag. Escrituras 1569
Chapter # Verse # Verse Detail
11¶ Pablo, llamado a ser apóstol de Jesús, el Cristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes,
12a la Iglesia de Dios que está en Corinto, santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, y a todos los que invocan el Nombre del Señor nuestro, Jesús, el Cristo, en cualquier lugar, Señor de ellos y nuestro;
13Gracia y paz tengáis de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesús el Cristo.
14Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os es dada en el Cristo Jesús;
15que en todas las cosas sois enriquecidos en él, en toda palabra y en toda ciencia;
16con lo cual el testimonio del Cristo ha sido confirmado en vosotros,
17de tal manera que nada os falte en ningún don, esperando la manifestación del Señor nuestro, Jesús, el Cristo;
18el cual también os confirmará que permanezcáis sin pecado hasta el fin, hasta en el día de nuestro Señor Jesús, el Cristo.
19Fiel es Dios, por el cual sois llamados a la confraternidad de su Hijo, Jesús, el Cristo, Señor nuestro.
110¶ Todavía, hermanos, os ruego por el Nombre del Señor nuestro, Jesús, el Cristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, antes seáis perfectos, unidos en un mismo entendimiento y en un mismo parecer.
111Porque me ha sido declarado de vosotros, hermanos míos, por los que son de Cloé, que hay entre vosotros contiendas;
112quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; pues yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo.
113¿Está dividido el Cristo? ¿Fue colgado en el madero Pablo por vosotros? ¿O habéis sido bautizados en el nombre de Pablo?
114¶ Doy gracias a Dios, que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y a Gayo;
115para que ninguno diga que habéis sido bautizados en mi nombre.
116Y también bauticé la casa de Estéfanas; mas no sé si he bautizado algún otro.
117¶ Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio; no en sabiduría de palabras, para que no sea hecha vana el madero del Cristo.
118Porque la Palabra del madero a la verdad es locura a los que se pierden; mas a los que se salvan, es a decir, a nosotros, es potencia de Dios.
119Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y reprobaré la inteligencia de los entendidos.
120¿Qué es del sabio? ¿Qué del escriba? ¿Qué del filósofo de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría de este mundo?
121Porque en la sabiduría de Dios, por no haber el mundo conocido a Dios por sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.
122Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría;
123pero nosotros predicamos a Cristo colgado en el madero, que es a los judíos ciertamente tropezadero, y a los gentiles locura;
124pero a los llamados, así judíos como griegos, Cristo es potencia de Dios, y sabiduría de Dios.
125Porque lo loco de Dios es más sabio que los hombres; y lo flaco de Dios es más fuerte que los hombres.
126Porque mirad, hermanos, vuestra vocación: que no sois muchos sabios según la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles;
127antes lo que es la locura del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo que es la flaqueza del mundo escogió Dios, para avergonzar lo fuerte;
128y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios; y lo que no es, para deshacer lo que es,
129para que ninguna carne se jacte en su presencia.
130De él sin embargo vosotros sois renacidos en Cristo Jesús, el cual nos es hecho de Dios sabiduría, y justicia, y santificación, y redención;
131para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.
21¶ Así que, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con altivez de palabra, o de sabiduría, a anunciaros el testimonio de Dios.
22Porque no me juzgué saber algo entre vosotros, sino a Jesús el Cristo, y a este colgado en el madero.
23Y estuve yo con vosotros con flaqueza, y mucho temor y temblor.
24Y ni mi palabra ni mi predicación fue en palabras persuasivas de humana sabiduría, sino en demostración del Espíritu y de potencia;
25para que vuestra fe no esté fundada en sabiduría de hombres, sino en potencia de Dios.
26¶ Pero hablamos sabiduría de Dios perfectísima; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que se deshacen,
27sino hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría ocultada; la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria;
28la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció (porque si la hubieran conocido, nunca habrían colgado en el madero al Señor de gloria);
29antes, como está escrito: Lo que ojo no vio, ni oreja oyó, ni ha subido en corazón de hombre, es lo que Dios ha preparado para aquellos que le aman.
210Pero Dios nos lo reveló a nosotros por su Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
211Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del mismo hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas que son de Dios, sino el Espíritu de Dios.
212Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que es venido de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado;
213lo cual también hablamos, no con doctas palabras de humana sabiduría, sino con doctrina del Espíritu Santo, acomodando lo espiritual por medio de lo espiritual.
214Pero el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura; y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
215Pero el espiritual discierne todas las cosas; mas él de nadie es discernido.
216Porque ¿quién conoció el entendimiento del Señor? ¿Quién le instruyó? Mas nosotros tenemos el entendimiento del Cristo.
31¶ De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales; sino como a carnales; es a saber , como a niños en Cristo.
32Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no podíais, ni aún podéis ahora ;
33porque todavía sois carnales, pues habiendo entre vosotros celos, y contiendas, y divisiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?
34Porque diciendo el uno: Yo cierto soy de Pablo; y el otro: Yo de Apolos; ¿no sois carnales?
35¶ ¿Qué pues es Pablo? ¿Y qué es Apolos? Sino siervos por los cuales habéis creído; y cada uno conforme a lo que el Señor dio.
36Yo planté, Apolos regó; mas Dios ha dado el crecimiento.
37Así que, ni el que planta es algo, ni el que riega; sino Dios, que da el crecimiento.
38Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su salario conforme a su labor.
39Porque nosotros , colaboradores somos de Dios; y vosotros labranza de Dios sois, edificio de Dios sois.
310Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como sabio maestro de obra, puse el fundamento, mas otro prosigue el edificio, pero cada uno vea cómo prosigue el edificio.
311¶ Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesús, el Cristo.
312Y si alguno edificare sobre este fundamento oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca;
313la obra de cada uno será manifestada, porque el día la declarará; porque por el fuego será manifestada; y la obra de cada uno cual sea, el fuego hará la prueba.
314Si permaneciere la obra de alguno que prosiguió el edificio, recibirá el salario.
315Mas si la obra de alguno fuere quemada, será perdida; él empero será salvo, mas así como pasado por fuego.
316¶ ¿O no sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
317Si alguno violare el templo de Dios, Dios destruirá al tal, porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.
318¶ Nadie se engañe a sí mismo ; si alguno entre vosotros parece ser sabio en este siglo, hágase loco, para ser de veras sabio.
319Porque la sabiduría de este mundo, locura es acerca de Dios; porque escrito está: El, que prende a los sabios en la astucia de ellos.
320Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.
321¶ Así que, ninguno se gloríe en los hombres; porque todo es vuestro,
322sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir; que todo es vuestro,
323y vosotros del Cristo; y el Cristo de Dios.
41¶ Téngannos los hombres por ministros del Cristo, y dispensadores de los misterios de Dios.
42Se requiere sin embargo en los dispensadores, que cada uno sea hallado fiel.
43Yo en muy poco tengo el ser juzgado de vosotros, o de juicio humano; y ni aun yo me juzgo.
44Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; mas el que me juzga, es el Señor.
45Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual también aclarará lo oculto de las tinieblas, y manifestará los intentos de los corazones; y entonces cada uno tendrá de Dios la alabanza.
46Pero esto, hermanos, he pasado por ejemplo en mí y en Apolos, por amor de vosotros; para que en nosotros no aprendáis más allá de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros.
47¶ Porque ¿quién te hace juzgar? ¿O qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿de qué te glorias como si no lo hubieras recibido?
48Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis ya ; y bien que reinéis, para que nosotros reinemos también juntamente con vosotros.
49Porque a lo que pienso, Dios nos ha mostrado a nosotros, los apóstoles, como los postreros, como a sentenciados a muerte; porque somos hechos espectáculo al mundo, y a los ángeles, y a los hombres.
410Nosotros locos por amor del Cristo, y vosotros prudentes en el Cristo; nosotros flacos, y vosotros fuertes; vosotros nobles, y nosotros viles.
411Hasta esta hora hambrientos, y tenemos sed, y estamos desnudos, y somos heridos de golpes, y andamos vagabundos;
412y trabajamos, obrando con nuestras manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y sufrimos;
413somos blasfemados, y rogamos; hemos venido a ser como la basura de este mundo, inmundicias de todos hasta ahora.
414¶ No escribo esto para avergonzaros; sino para amonestaros como a mis hijos amados.
415Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres; que en Cristo Jesús yo os engendré por el Evangelio.
416Por tanto, os ruego que me imitéis.
417¶ Por lo cual os he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, el cual os amonestará de cuáles sean mis caminos en Cristo, de la manera que enseño en todas partes en todas las Iglesias.
418Mas algunos están envanecidos, como si nunca hubiese yo de ir a vosotros.
419Pero iré presto a vosotros, si el Señor quisiere; y conoceré, no las palabras de los que andan envanecidos, sino la virtud.
420Porque el Reino de Dios no consiste en palabras, sino en virtud.
421¿Qué queréis? ¿Iré a vosotros con vara, o con caridad y espíritu de mansedumbre?
51¶ De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun (se nombra) entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre.
52Y vosotros estáis envanecidos, y no tuvisteis duelo, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que hizo tal obra.
53Yo ciertamente, como ausente con el cuerpo, mas presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que esto así ha cometido.
54En el Nombre del Señor nuestro Jesús, el Cristo, juntaos vosotros y mi espíritu, con la facultad del Señor nuestro Jesús el Cristo,
55el tal sea entregado a Satanás para muerte de la carne, para que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.
56No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poquito de levadura leuda toda la masa?
57¶ Limpiad pues la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois sin levadura; porque nuestra Pascua, Cristo, es sacrificada por nosotros.
58Así que hagamos fiesta, no en la vieja levadura, ni en la levadura de malicia y de maldad, sino en panes sin levadura de sinceridad y de verdad.
59¶ Os he escrito por carta, que no os envolváis con los fornicarios;
510no del todo con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo.
511Mas ahora os he escrito, que no os envolváis, es a saber , que si alguno llamándose hermano fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón, con el tal ni aun comáis.
512¿Por qué voy a juzgar los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros de los que están dentro?
513Porque de los que están fuera, Dios los juzgará. Quitad pues a ese malo de vosotros mismos.
61¶ ¿Osa alguno de vosotros, teniendo pleito con otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos?
62¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas?
63¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?
64Por tanto, si hubiereis de tener juicios de cosas de esta vida, poned por jueces a los más humildes que están en la Iglesia.
65Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno que pueda juzgar entre sus hermanos?
66Sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio; y esto delante de los infieles.
67Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no soportáis antes la injuria? ¿Por qué no soportáis antes la calumnia?
68Pero vosotros hacéis la injuria, y la calumnia, y esto a los hermanos.
69¶ ¿O no sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales,
610ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el Reino de Dios.
611Y esto érais algunos; mas ya sois lavados, mas ya sois santificados, mas ya sois justificados en el Nombre del Señor Jesús, y en el Espíritu del Dios nuestro.
612¶ Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me meteré debajo de la potestad de ninguna.
613Las viandas son para el vientre, y el vientre para las viandas; sin embargo a él y a ellas deshará Dios. Mas el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor para el cuerpo;
614y Dios que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder.
615¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré pues los miembros de Cristo, y los haré miembros de una ramera? De ninguna manera.
616¿O no sabéis que el que se junta con la ramera, es hecho con ella un cuerpo? Porque serán, dice, los dos (en) una carne.
617Pero el que se junta con el Señor, un espíritu es.
618Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre hiciere, fuera del cuerpo es; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.
619¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, (el cual está) en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
620Porque comprados sois por (gran) precio; glorificad, pues, (y traed) a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
71¶ En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bien es al hombre no tocar mujer.
72Mas por evitar las fornicaciones, cada uno tenga su mujer, y cada una tenga su marido.
73El marido pague a la mujer la debida benevolencia; y asimismo la mujer al marido.
74La mujer no tiene potestad de su propio cuerpo, sino el marido; e igualmente tampoco el marido tiene potestad de su propio cuerpo, sino la mujer.
75No os defraudéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos en ayuno y oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.
76Mas esto digo por permisión, no por mandamiento.
77Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios; uno a la verdad así, y otro así.
78Digo, pues, a los por casar y a los viudos, que bueno les es si se quedaren como yo.
79Y si no tienen don de continencia, cásense; que mejor es casarse que quemarse.
710¶ Mas a los que están juntos en matrimonio, denuncio, no yo, sino el Señor; Que la mujer no se aparte del marido;
711y si se apartare, que se quede sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no despida a su mujer.
712Y a los demás yo digo, no el Señor: si algún hermano tiene mujer incrédula, y ella consiente para habitar con él, no la despida.
713Y la mujer que tiene marido incrédulo, y él consiente para habitar con ella, no lo deje.
714Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer (fiel), y la mujer incrédula en el marido (fiel); de otra manera ciertamente vuestros hijos serían inmundos; pero ahora son santos.
715Pero si el incrédulo se aparta, apártese; que el hermano o la hermana no está sujeto a servidumbre en semejante caso ; antes a paz nos llamó Dios.
716Porque ¿de dónde sabes, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O de dónde sabes, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?
717¶ Sino que cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así ande; y así ordeno en todas las Iglesias.
718¿Es llamado alguno circuncidado? Quédese circunciso. ¿Es llamado alguno incircuncidado? Que no se circuncide.
719La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es; sino la observancia de los mandamientos de Dios.
720Cada uno en la vocación en que fue llamado, en ella se quede.
721¿Eres llamado siendo siervo? No te dé cuidado; mas también si puedes hacerte libre, procúralo más.
722Porque el que en el Señor es llamado siendo siervo, liberto es del Señor; asimismo también el que es llamado siendo libre, siervo es del Cristo.
723Por precio sois comprados; no os hagáis siervos de los hombres.
724Cada uno, hermanos, en lo que fue llamado, en esto se quede para con Dios.
725¶ Pero de las vírgenes no tengo mandamiento del Señor; mas doy mi parecer, como hombre que ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel.
726Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia, por lo cual bueno es al hombre estarse así:
727¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estáis suelto de mujer? No procures mujer.
728Mas también si tomares mujer, no pecaste; y si la virgen se casare, no pecó; pero aflicción de carne tendrán los tales; mas yo os dejo.
729Pero esto digo, hermanos, que el tiempo es corto; para los demás es, que los que tienen mujer sean como los que no la tienen,
730y los que lloran, como los que no lloran; y los que regocijan, como los que no regocijan; y los que compran, como los que no poseen;
731y los que usan de este mundo, como los que no lo usan como si fuera propio ; porque la apariencia de este mundo se pasa.
732Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas que son del Señor, cómo ha de agradar al Señor;
733pero el que se casó tiene cuidado de las cosas que son del mundo, cómo ha de agradar a su mujer.
734Hay diferencia entre la mujer casada y la virgen, La mujer no casada tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en el cuerpo como en el espíritu; mas la casada tiene cuidado de las cosas que son del mundo, cómo ha de agradar a su marido.
735Esto, sin embargo, digo para vuestro provecho; no para echaros lazo, sino para lo honorable, y para que sin impedimento os sirváis al Señor.
736¶ Mas, si a alguno parece cosa fea en su hija, que pase ya de edad, y que así conviene que se haga, haga lo que quisiere, no peca; cásese.
737Pero el que está firme en su corazón, y no tiene necesidad, sino que tiene libertad de su voluntad, y determinó en su corazón esto, el guardar su hija, bien hace.
738Así que, el que la da en casamiento, bien hace; y el que no la da en casamiento, hace mejor.
739¶ La mujer casada está atada a la ley, mientras vive su marido; mas si su marido muriere, libre es; cásese con quien quisiere, con tal que sea en el Señor.
740Pero más bienaventurada será si se quedare así, según mi consejo; y pienso que también yo tengo el Espíritu de Dios.
81¶ En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos ciencia. La ciencia envanece, mas la caridad edifica.
82Y si alguno piensa que sabe algo, aún no sabe nada como le conviene saber.
83Mas el que ama a Dios, el tal es enseñado de Dios.
84¶ Acerca, pues, de las viandas que son sacrificadas a los ídolos, sabemos que el ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un sólo Dios.
85Porque aunque haya algunos que se llamen dioses, o en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores),
86nosotros, sin embargo, no tenemos más que un Dios, el Padre, del cual son todas las cosas, y nosotros en él; y un Señor, Jesús, el Cristo, por el cual son todas las cosas, y nosotros por él.
87¶ Mas no en todos hay esta ciencia, porque algunos con conciencia del ídolo hasta ahora, lo comen como sacrificado a ídolos; y su conciencia, siendo flaca, es contaminada.
88La vianda no nos hace más aceptos a Dios; ni porque comamos, seremos más ricos; ni porque no comamos, seremos más pobres.
89Pero mirad que esta libertad vuestra no sea tropezadero a los que son débiles.
810Porque si te ve alguno, a ti que tienes esta ciencia, sentado a la mesa en el lugar de los ídolos, ¿la conciencia de aquel que es débil, no será llevada a comer de lo sacrificado a los ídolos?
811Y por tu ciencia se perderá el hermano débil por el cual el Cristo murió.
812De esta manera, pues, pecando contra los hermanos, e hiriendo su flaca conciencia, contra Cristo pecáis.
813Por lo cual, si la comida es a mi hermano ocasión de caer, jamás comeré carne, ni haré cosa con la que caiga mi hermano.
91¶ ¿No soy apóstol? ¿No soy libre? ¿No he visto a Jesús el Cristo el Señor nuestro? ¿No sois vosotros mi obra en el Señor?
92Si a los otros no soy apóstol, a vosotros ciertamente lo soy; porque el sello de mi apostolado sois vosotros en el Señor.
93¶ Esta es mi respuesta a los que me preguntan:
94Qué, ¿no tenemos potestad de comer y de beber?
95¿No tenemos potestad de traer con nosotros una hermana para mujer también como los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas?
96¿O sólo yo y Bernabé no tenemos potestad de no trabajar?
97¿Quién jamás peleó a sus expensas? ¿Quién planta viña, y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el ganado, y no come de la leche del ganado?
98¿Digo esto solamente según los hombres? ¿No dice esto también la ley?
99Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes?
910¿O lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros está escrito; porque con esperanza ha de arar el que ara; y el que trilla, con esperanza de recibir el fruto trilla .
911Si nosotros os sembramos lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?
912Si otros tienen en vosotros esta potestad, ¿por qué no nosotros? Mas no usamos de esta potestad; antes lo sufrimos todo, para no dar alguna interrupción al curso del Evangelio del Cristo.
913¿No sabéis que los que obran en lo sagrado, comen del santuario; y que los que sirven al altar, del altar participan?
914Así también ordenó el Señor a los que anuncian el Evangelio, que vivan del Evangelio.
915¶ Mas yo de nada de esto me aproveché; ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo; porque tengo por mejor morir, antes que nadie haga vana ésta mi gloria.
916Pues bien que anuncio el Evangelio, no tengo por qué gloriarme porque me es impuesta obligación; porque ¡ay de mí si no anunciare el Evangelio!
917Por lo cual, si lo hago de voluntad, premio tendré; mas si por fuerza, la comisión me ha sido encargada.
918¿Qué premio, pues, tendré? Que predicando el Evangelio, ponga el Evangelio del Cristo de balde, por no usar mal de mi potestad en el Evangelio.
919¶ Por lo cual, siendo libre para con todos, me he hecho siervo de todos para ganar a más.
920Y soy hecho a los judíos como judío, por ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley, como sujeto a la ley, por ganar a los que están sujetos a la ley;
921a los que son sin ley, como si yo fuera sin ley, (no estando yo sin ley de Dios, sino en la ley de Cristo,) por ganar a los que estaban sin ley.
922Soy hecho a los débiles como débil, por ganar a los débiles; a todos soy hecho todo, por hacer salvos a todos.
923Y esto hago por causa del Evangelio, por hacerme juntamente participante de él.
924¶ ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, mas uno lleva el premio? Corred pues de tal manera que lo toméis.
925Y todo aquel que lucha, en todo demuestra templanza; y ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible; mas nosotros, una incorruptible.
926Así que, yo de esta manera corro, no como a cosa incierta; de esta manera peleo, no como quien hiere el aire;
927antes sujeto mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre; para que predicando a los otros, no me haga yo reprobado.
101¶ Mas no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar;
102y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar;
103y todos comieron la misma vianda espiritual;
104y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la Piedra espiritual que los seguía, y la Piedra era el Cristo.
105Mas de muchos de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.
106¶ Pero estas cosas fueron hechas en figura de nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.
107Ni seáis honradores de ídolos, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantaron a jugar.
108Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron muertos en un día veintitrés mil.
109Ni tentemos al Cristo, como también algunos de ellos lo tentaron, y perecieron por las serpientes.
1010Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.
1011Y estas cosas les acontecieron como figura; y son escritas para nuestra amonestación, en quien los fines de los siglos ha parado.
1012Así que, el que piensa estar firme , mire que no caiga.
1013No os ha tomado tentación, sino la humana; mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar ; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.
1014Por lo cual, amados míos, huid de la idolatría.
1015¶ Como a sabios hablo; juzgad vosotros lo que digo.
1016La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la confraternidad de la sangre del Cristo? El pan que partimos, ¿no es la confraternidad del cuerpo del Cristo?
1017Porque un pan, significa que muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de un pan.
1018Mirad a Israel según la carne; los que comen de los sacrificios ¿no son partícipes del altar?
1019¿Qué pues digo? ¿Que el ídolo es algo? ¿O que lo que es sacrificado a los ídolos es algo?
1020Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no querría que vosotros fueseis partícipes de los demonios.
1021No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis ser partícipes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.
1022¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?
1023¶ Todo me es lícito, mas no todo conviene; todo me es lícito, mas no todo edifica.
1024Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.
1025De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia;
1026porque del Señor es la tierra y su plenitud.
1027Y si algún incrédulo os llama, y queréis ir, de todo lo que se os ponga delante comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia.
1028Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos, no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por causa de la conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud.
1029La conciencia, digo, no la tuya, sino la del otro. Pues ¿por qué ha de ser juzgada mi libertad por otra conciencia?
1030Y si yo con gracia de Dios comparto, ¿por qué he de ser blasfemado por aquello de que doy gracias?
1031Pues si coméis, o si bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
1032Sed sin ofensa ni a judíos, ni a gentiles, ni a la Iglesia de Dios;
1033como también yo en todas las cosas complazco a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.
111¶ Sed imitadores de mí, así como yo del Cristo.
112Y os alabo, hermanos, que en todo os acordáis de mí, y retenéis las instrucciones mías, de la manera que os hablé.
113Mas quiero que sepáis, que el Cristo es la cabeza de todo varón; y el varón la cabeza de la mujer; y Dios la cabeza del Cristo.
114Todo varón que ora o profetiza cubierta la cabeza, afrenta su cabeza.
115Mas toda mujer que ora o profetiza no cubierta su cabeza, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado.
116Porque si la mujer no se cubre, trasquílese también; y si es vergonzoso a la mujer trasquilarse o raerse, cúbrase (la cabeza).
117Porque el varón no ha de cubrir la cabeza, porque es imagen y gloria de Dios; mas la mujer es gloria del varón.
118Porque el varón no es sacado de la mujer, sino la mujer del varón.
119Porque tampoco el varón es creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón.
1110Por lo cual, la mujer debe tener potestad sobre su cabeza, por causa de los ángeles.
1111Mas ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón, en el Señor.
1112Porque como la mujer salió del varón, así también el varón nace por la mujer; todo, sin embargo, sale de Dios.
1113Juzgad vosotros mismos: ¿es honesto la mujer orar a Dios no cubierta?
1114La misma naturaleza ¿no os enseña que al hombre sea deshonesto criar cabello?
1115Por el contrario, a la mujer criar el cabello le es honroso; porque por cubierta le es dado el cabello.
1116Con todo eso, si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni la Iglesia de Dios.
1117¶ Pero esto os denuncio, que no os alabo, que no para mejor sino para peor os juntáis.
1118Porque lo primero, cuando os juntáis en la Iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo.
1119Porque conviene que también haya entre vosotros herejías, para que los que son probados se manifiesten entre vosotros.
1120De manera que cuando os juntáis en uno, esto no es comer la Cena del Señor.
1121Porque cada uno toma antes para comer su propia cena; y el uno tiene hambre, y el otro está embriagado.
1122A la verdad, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la Iglesia de Dios, y avergonzáis a los que no tienen? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabo.
1123¶ Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó el pan;
1124y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
1125Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el Nuevo testamento en mi sangre; haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí.
1126Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.
1127De manera que, cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.
1128Por tanto, pruébese cada hombre a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.
1129Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor.
1130Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros; y muchos duermen.
1131Pero si nos examinásemos a nosotros mismos, cierto no seríamos juzgados.
1132Mas siendo juzgados, somos castigados del Señor, para que no seamos condenados con el mundo.
1133Así que, hermanos míos, cuando os juntéis a comer, esperaos unos a otros.
1134Y si alguno tuviere hambre, coma en su casa, para que no os juntéis para juicio. Las demás cosas ordenaré cuando llegare.
121¶ Y acerca de las cosas espirituales, no quiero, hermanos, que los ignoréis.
122Sabéis que cuando erais gentiles, ibais, como erais llevados, a los ídolos mudos.
123Por tanto os hago saber, que nadie que hable por el Espíritu de Dios, llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.
124Pero hay repartimiento de dones; mas el mismo Espíritu es .
125Y hay repartimiento de ministerios; mas el mismo Señor es .
126Y hay repartimiento de operaciones; mas el mismo Dios es, quien obra todas las cosas en todos.
127Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.
128Porque a la verdad, a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;
129a otro, fe por el mismo Espíritu, y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu;
1210a otro, operaciones de milagros, y a otro, profecía; y a otro, discernimiento de espíritus; y a otro, géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.
1211Mas todas estas cosas opera uno y el mismo Espíritu, repartiendo particularmente a cada uno como quiere.
1212¶ Porque de la manera que es un cuerpo, y tiene muchos miembros, empero todos los miembros de este cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así también el Cristo.
1213Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, judíos o griegos, siervos o libres; y todos bebemos (de una bebida) de un mismo Espíritu.
1214Porque el cuerpo no es un miembro, sino muchos.
1215Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?
1216Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?
1217Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?
1218Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos por sí en el cuerpo, como quiso.
1219Que si todos fueran un miembro, ¿dónde estuviera el cuerpo?
1220Mas ahora muchos miembros son a la verdad, empero un cuerpo.
1221Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito; ni asimismo la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.
1222Antes, los miembros del cuerpo que parecen más flacos, son mucho más necesarios;
1223y los miembros del cuerpo que estimamos ser más viles, a éstos vestimos más honrosamente; y los que en nosotros son indecentes, tienen más honestidad.
1224Porque los que en nosotros son más honestos, no tienen necesidad de nada; mas Dios ordenó el cuerpo (todo), dando más abundante honor al que le faltaba;
1225para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se interesen los unos por los otros.
1226De tal manera que si un miembro padece, todos los miembros a una se duelan; y si un miembro es honrado, todos los miembros a una se gozan.
1227¶ Y vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.
1228Y a unos puso Dios en la Iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros; luego facultades; luego dones de sanidades; ayudas, gobernaciones, géneros de lenguas.
1229¿Son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Todos maestros? ¿Todos facultades?
1230¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos?
1231Procurad pues, los mejores dones; mas aun yo os enseño el camino más excelente.
131¶ Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo caridad, soy como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
132Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia; y si tuviese toda la fe, de tal manera que traspasase los montes, y no tengo caridad, nada soy.
133Y si repartiese toda mi hacienda para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo caridad, de nada me sirve.
134¶ La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sin razón, no se envanece;
135no es injuriosa, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa mal;
136no se recrea de la injusticia, mas se recrea de la verdad;
137todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
138¶ La caridad nunca se pierde; mas las profecías se han de acabar, y cesarán las lenguas, y la ciencia ha de acabar;
139porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;
1310mas cuando venga lo que es perfecto, entonces lo que es en parte será quitado.
1311Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, sabía como niño, mas cuando ya soy hombre hecho, quité lo que era de niño.
1312Ahora vemos como por espejo, en obscuridad; mas entonces veremos cara a cara; ahora conozco en parte; mas entonces conoceré como soy conocido.
1313Mas ahora permanece la fe, la esperanza, y la caridad, estas tres cosas; pero la mayor de ellas es la caridad.
141¶ Seguid la caridad; y procurad dones espirituales, mas sobre todo que profeticéis.
142Porque el que habla en lenguas, no habla a los hombres, sino a Dios; porque nadie le entiende, aunque por el Espíritu hable misterios.
143Mas el que profetiza, habla a los hombres para edificación, y exhortación, y consolación.
144El que habla lengua extraña , a sí mismo se edifica; mas el que profetiza, edifica a la Iglesia (de Dios).
145Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis lenguas, pero quisiera más que profetizaceis, porque mayor es el que profetiza que el que habla lenguas, a no ser que interpretare, para que la Iglesia tome edificación.
146¶ Ahora pues, hermanos, si yo fuere a vosotros hablando lenguas, ¿qué os aprovechará, si no os hablare, o con revelación, o con ciencia, o con profecía, o con doctrina?
147Ciertamente las cosas inanimadas que hacen sonidos, como la flauta o la vihuela, si no dieren distinción de voces, ¿cómo se sabrá lo que se tañe con la flauta, o con la vihuela?
148Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se apercibirá a la batalla?
149Así también vosotros, si por la lengua no diereis palabra bien significativa, ¿cómo se entenderá lo que se dice? Porque hablaréis al aire.
1410Tantos géneros de voces, por ejemplo, hay en el mundo, y nada hay mudo;
1411mas si yo ignorare la virtud de la voz, seré bárbaro al que habla, y el que habla será bárbaro para mí.
1412Así también vosotros; pues que anheláis las cosas del Espíritu, procurad ser excelentes para la edificación de la Iglesia.
1413Por lo cual, el que habla lengua extraña , ore que la interprete.
1414Porque si yo orare en lengua desconocida , mi espíritu ora; mas mi entendimiento es sin fruto.
1415¶ ¿Qué pues? Oraré con el espíritu, mas oraré también con entendimiento; cantaré con el espíritu, mas cantaré también con entendimiento.
1416Porque si bendijeres con el espíritu, el que ocupa lugar de ignorante ¿cómo dirá amén a tu acción de gracias? Pues no sabe lo que has dicho.
1417Porque tú, a la verdad, bien haces acción de gracias; mas el otro no es edificado.
1418Doy gracias a mi Dios que hablo lenguas más que todos vosotros;
1419pero en la Iglesia quiero más hablar cinco palabras con mi sentido, para que enseñe también a los otros, que diez mil palabras en lengua desconocida .
1420Hermanos, no seáis niños en el sentido, sino sed niños en la malicia; pero perfectos en el sentido.
1421¶ En la ley está escrito: Que en otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor.
1422Así que, las lenguas son por señal, no a los fieles, sino a los incrédulos; mas la profecía, no se da a los incrédulos, sino a los fieles.
1423De manera que, si toda la Iglesia se juntare en uno, y todos hablan lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?
1424Mas si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, de todos es convencido, de todos es juzgado;
1425porque lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está en vosotros.
1426¶ ¿Qué hay pues, hermanos? Cuando os juntáis, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación; hágase todo para edificación.
1427Si hablare alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; mas uno interprete.
1428Y si no hubiere intérprete, calle en la Iglesia, y hable a sí mismo y a Dios.
1429Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen.
1430Y si a otro que estuviere sentado, fuere revelado, calle el primero.
1431Porque podéis todos profetizar uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados.
1432Y los espíritus de los que profetizaren, son sujetos a los profetas;
1433(porque Dios no es Dios de desorden, sino de paz) como en todas las iglesias de los santos.
1434¶ (Vuestras) mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.
1435Y si quieren aprender alguna cosa, pregunten en casa a sus maridos; porque deshonesta cosa es hablar las mujeres en la congregación.
1436¶ ¿O ha salido de vosotros la palabra de Dios? ¿O a vosotros solos ha llegado?
1437Si alguno, a su parecer, es profeta, o espiritual, reconozca lo que os escribo, porque son mandamientos del Señor.
1438Mas el que ignore, será ignorado.
1439Así que, hermanos, procurad profetizar; y no impidáis el hablar lenguas.
1440Pero hágase todo decentemente y con orden.
151¶ Además os declaro, hermanos, el Evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también estan firmes;
152por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, estáis siendo salvos, si no creisteis en vano.
153Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo yo aprendí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;
154y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;
155y que apareció a Cefas, y después a los doce.
156Después apareció a más de quinientos hermanos juntos; de los cuales muchos viven aún, y otros son muertos.
157Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles.
158Y a la postre de todos, como a un abortivo, me apareció a mí.
159Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí la Iglesia de Dios.
1510Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia hacía mí no ha sido en vano para conmigo; antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios que fue conmigo.
1511Porque, o sea yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído.
1512¶ Y si el Cristo es predicado que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?
1513Porque si no hay resurrección de muertos, Cristo tampoco resucitó;
1514y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.
1515Y aun somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él haya levantado al Cristo; al cual empero no levantó, si los muertos no resucitan.
1516Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó.
1517Y si el Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; y aún estáis en vuestros pecados.
1518Entonces también los que durmieron en el Cristo son perdidos.
1519Si en esta vida solamente esperamos en el Cristo, somos los más miserables de todos los hombres.
1520¶ Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron (es hecho).
1521Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos.
1522Porque de la manera que en Adán todos mueren, así también en el Cristo todos serán vivificados.
1523Mas cada uno en su orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.
1524Luego el fin; cuando entregará el Reino al Dios y al Padre, cuando quitará todo imperio, y toda potencia y potestad.
1525Porque es necesario que él reine, hasta poner a todos sus enemigos debajo de sus pies.
1526Y el postrer enemigo que será deshecho, será la muerte.
1527Porque todas las cosas sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice: Todas las cosas son sujetadas a él, claro está exceptuado aquel que sujetó a él todas las cosas.
1528Mas luego que todas las cosas le fueren sujetas, entonces también el mismo Hijo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.
1529De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué pues se bautizan por los muertos?
1530¿Y por qué nosotros peligramos a toda hora?
1531Cada día trago la muerte por mantenerme en la gloriación de haberlos enseñado, la cual tengo en Cristo Jesús Señor nuestro.
1532Si como hombre batallé en Efeso contra las bestias, ¿qué me aprovecha? Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, que mañana moriremos.
1533No erréis; los malos compañeros corrompen el buen carácter.
1534Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra hablo.
1535¶ Mas dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán?
1536Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muriere antes.
1537Y lo que siembras, no siembras el cuerpo que ha de salir, sino el grano desnudo, acaso de trigo, o de otro grano;
1538mas Dios le da el cuerpo como quiso, y a cada simiente su propio cuerpo.
1539Toda carne no es la misma carne; mas una carne ciertamente es la de los hombres, y otra carne la de los animales, y otra la de los peces, y otra la de las aves.
1540Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; mas ciertamente una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales.
1541Una es la gloria del sol, y otra la gloria de la luna, y otra la gloria de las estrellas; porque una estrella es diferente de otra en gloria.
1542Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción; se levantará en incorrupción;
1543se siembra en vergüenza, se levantará con gloria; se siembra en flaqueza, se levantará con potencia;
1544se siembra cuerpo animal, se levantará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.
1545Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán en alma viviente; el postrer Adán, en Espíritu vivificante.
1546Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.
1547El primer hombre, es de la tierra, terrenal; el segundo hombre es el Señor, del cielo.
1548Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales.
1549Y como trajimos la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.
1550Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el Reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción.
1551¶ He aquí, os digo un misterio: Todos ciertamente resucitaremos, mas no todos seremos transformados.
1552En un momento, en un abrir de ojo, a la final trompeta; porque será tocada la trompeta, y los muertos serán levantados sin corrupción; mas nosotros seremos transformados.
1553Porque es necesario que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y esto mortal sea vestido de inmortalidad.
1554Y cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de inmortalidad, entonces será cumplida la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte con victoria.
1555¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?
1556Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y la potencia del pecado, la ley.
1557Mas a Dios gracias, que nos dio la victoria por el Señor nuestro Jesús, el Cristo.
1558¶ Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano.
161¶ En cuanto a la colecta para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las Iglesias de Galacia.
162Cada primer sábado, cada uno de vosotros aparte en su casa, guardando lo que por la bondad de Dios pudiere; para que cuando yo llegare, no se hagan entonces colectas.
163Y cuando hubiere llegado, los que aprobareis por cartas, a éstos enviaré que lleven vuestro donativo a Jerusalén.
164Y si fuere digno el negocio de que yo también vaya, irán conmigo.
165¶ Y a vosotros iré, cuando hubiere pasado por Macedonia, porque por Macedonia tengo que pasar.
166Y podrá ser que me quede con vosotros, o invernare también, para que vosotros me llevéis a donde hubiere de ir.
167Porque no os quiero ahora ver de paso; porque espero estar con vosotros algún tiempo, si el Señor lo permitiere.
168Pero estaré en Efeso hasta Pentecostés;
169porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios.
1610¶ Y si llegare Timoteo, mirad que esté con vosotros seguramente; porque también hace la obra del Señor como yo.
1611Por tanto, nadie le tenga en poco; antes, llevadlo en paz, para que venga a mí, porque lo espero con los hermanos.
1612Acerca del hermano Apolos, mucho le he rogado que fuese a vosotros con algunos hermanos; mas en ninguna manera tuvo voluntad de ir por ahora; pero irá cuando tuviere oportunidad.
1613¶ Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.
1614Todas vuestras cosas sean hechas con caridad.
1615Y os ruego, hermanos, (ya sabéis que la casa de Estéfanas es las primicias de Acaya, y que se han dedicado al ministerio de los santos,)
1616que vosotros os sujetéis a los tales, y a todos los que ayudan y trabajan.
1617Me regocijo de la venida de Estéfanas y de Fortunato y de Acaico, porque éstos suplieron vuestra ausencia.
1618Porque recrearon mi espíritu y el vuestro; reconoced pues a los tales.
1619¶ Las Iglesias de Asia os saludan. Os saludan mucho en el Señor Aquila y Priscila, con la Iglesia que está en su casa.
1620Os saludan todos los hermanos. Saludaos los unos a los otros con ósculo santo.
1621La salutación de mí, Pablo, de mi mano.
1622El que no amare al Señor Jesús, el Cristo, sea anatema. Nuestro Señor ha venido.
1623La gracia del Señor Jesús el Cristo sea con vosotros.
1624Mi caridad en Cristo Jesús sea con todos vosotros. Amén.