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| Spanish Sag. Escrituras 1569 | ||
| Chapter # | Verse # | Verse Detail |
| 1 | 1 | ¶ Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni se sentó en silla de burladores; |
| 1 | 2 | antes en la ley del SEÑOR es su voluntad, y en su ley pensará de día y de noche. |
| 1 | 3 | Y será como el árbol plantado junto a arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo; y su hoja no cae, y todo lo que hace, prosperará. |
| 1 | 4 | ¶ No así los malos, sino como el tamo que arrebata el viento. |
| 1 | 5 | Por tanto no se levantarán los malos en el juicio; ni los pecadores en la congregación de los justos. |
| 1 | 6 | Porque el SEÑOR conoce el camino de los justos; y el camino de los malos se perderá. |
| 2 | 1 | ¶ ¿Por qué se amotinan los gentiles, y los pueblos piensan vanidad? |
| 2 | 2 | Estarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra el SEÑOR, y contra su ungido, diciendo : |
| 2 | 3 | Rompamos sus coyundas, y echemos de nosotros sus cuerdas. |
| 2 | 4 | El que mora en los cielos se reirá; El Señor se burlará de ellos. |
| 2 | 5 | Entonces hablará a ellos con su furor, y con su ira los conturbará. |
| 2 | 6 | Y yo envestí mi rey sobre Sion, el monte de mi santidad. |
| 2 | 7 | ¶ Yo recitaré el decreto. El SEÑOR me ha dicho: Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy. |
| 2 | 8 | Pídeme, y te daré por heredad los gentiles, y por posesión tuya los términos de la tierra. |
| 2 | 9 | Los quebrantarás con vara de hierro; como vaso de alfarero los desmenuzarás. |
| 2 | 10 | ¶ Y ahora, reyes, entended; admitid castigo, jueces de la tierra. |
| 2 | 11 | Servid al SEÑOR con temor; y alegraos con temblor. |
| 2 | 12 | Besad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino, cuando se encendiere de aquí a poco su furor. Bienaventurados todos los que en él confían. |
| 3 | 1 | ¶ Salmo de David, cuando huía de delante de Absalón su hijo. ¡Oh SEÑOR, cuánto se han multiplicado mis enemigos! Muchos se levantan contra mí. |
| 3 | 2 | Muchos dicen de mi alma: No hay para él salud en Dios. (Selah.) |
| 3 | 3 | Mas tú, el SEÑOR, eres escudo por mí; mi gloria, y el que ensalza mi cabeza. |
| 3 | 4 | ¶ Con mi voz clamé al SEÑOR, y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.) |
| 3 | 5 | Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque el SEÑOR me sustentaba. |
| 3 | 6 | No temeré de diez millares de gente, que pusieren cerco contra mí. |
| 3 | 7 | Levántate, SEÑOR; sálvame, Dios mío; porque tú heriste a todos mis enemigos en la quijada; los dientes de los malos quebraste. |
| 3 | 8 | Del SEÑOR es la salud: Sobre tu pueblo será tu bendición. (Selah.) |
| 4 | 1 | ¶ Al Vencedor, en Neginot: Salmo de David. Respóndeme cuando llamo, oh Dios de mi justicia. Estando en angustia, tú me hiciste ensanchar; ten misericordia de mí, y oye mi oración. |
| 4 | 2 | Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? (Selah.) |
| 4 | 3 | Sabed pues, que el SEÑOR hizo apartar al pío para sí; el SEÑOR oirá cuando yo a él clamare. |
| 4 | 4 | Temblad, y no pequéis. Meditad en vuestro corazón sobre vuestra cama, y desistid. (Selah.) |
| 4 | 5 | Ofreced sacrificios de justicia, y confiad en el SEÑOR. |
| 4 | 6 | ¶ Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh SEÑOR, la luz de tu rostro. |
| 4 | 7 | Tú diste alegría en mi corazón, al tiempo que el grano y el mosto de ellos se multiplicó. |
| 4 | 8 | En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, SEÑOR, me harás estar confiado. |
| 5 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre Nehilot: Salmo de David. Escucha, oh SEÑOR, mis palabras. Considera la meditación mía. |
| 5 | 2 | Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré. |
| 5 | 3 | Oh SEÑOR, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré a ti, y esperaré. |
| 5 | 4 | Porque tú no eres un Dios que ame la maldad: El malo no habitará junto a ti. |
| 5 | 5 | No estarán los locos que se gobiernan por afecto o consejo de la carne delante de tus ojos; aborreces a todos los que obran iniquidad. |
| 5 | 6 | Destruirás a los que hablan mentira. Al varón de sangre y de engaño abominará el SEÑOR. |
| 5 | 7 | ¶ Y yo en la multitud de tu misericordia entraré en tu Casa; adoraré hacía el santo Templo tuyo con tu temor. |
| 5 | 8 | Guíame, SEÑOR, en tu justicia a causa de mis enemigos; endereza delante de mí tu camino. |
| 5 | 9 | Porque no hay en su boca rectitud; sus entrañas son pravedades; sepulcro abierto es su garganta, con su lengua lisonjearán. |
| 5 | 10 | Desbaratados, oh Dios; caigan por sus propios consejos; por la multitud de sus rebeliones échalos, porque se rebelaron contra ti. |
| 5 | 11 | Y se alegrarán todos los que esperan en ti; para siempre jubilarán, y los cubrirás; y se alegrarán en ti los que aman tu nombre. |
| 5 | 12 | Porque tú, oh SEÑOR, bendecirás al justo; lo cercarás de benevolencia como con un escudo. |
| 6 | 1 | ¶ Al Vencedor: en Neginot sobre Seminit: Salmo de David. SEÑOR, no me reprendas con tu furor, ni me castigues con tu ira. |
| 6 | 2 | Ten misericordia de mí, oh SEÑOR, porque yo estoy debilitado; sáname, oh SEÑOR, porque mis huesos están conturbados. |
| 6 | 3 | Mi alma asimismo está muy conturbada; y tú, SEÑOR, ¿hasta cuándo? |
| 6 | 4 | Vuelve, oh SEÑOR, libra mi alma; sálvame por tu misericordia. |
| 6 | 5 | Porque en la muerte no hay memoria de ti, ¿quién te loará en el sepulcro? |
| 6 | 6 | Heme consumido a fuerza de gemir; todas las noches inundo mi lecho, riego mi estrado con mis lágrimas. |
| 6 | 7 | Mis ojos están carcomidos de descontento; se han envejecido a causa de todos mis angustiadores. |
| 6 | 8 | ¶ Apartaos de mí, todos los obradores de iniquidad; porque el SEÑOR ha oído la voz de mi lloro. |
| 6 | 9 | El SEÑOR ha oído mi ruego; el SEÑOR ha recibido mi oración. |
| 6 | 10 | Se avergonzarán, y se turbarán mucho todos mis enemigos; se volverán y serán avergonzados de repente. |
| 7 | 1 | ¶ Sigaión de David, que cantó al SEÑOR sobre las palabras de Cus, hijo de Benjamín. SEÑOR Dios mío, en ti he confiado; sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame; |
| 7 | 2 | no sea que arrebaten mi alma, como león que despedaza, sin que haya quien libre. |
| 7 | 3 | SEÑOR Dios mío, si yo he hecho esto, si hay en mis manos iniquidad; |
| 7 | 4 | si di mal pago al pacífico conmigo, que escapé mi perseguidor sin pago. |
| 7 | 5 | Persiga el enemigo mi alma, y alcáncela; y pise en tierra mi vida, y mi honra ponga en el polvo. (Selah.) |
| 7 | 6 | Levántate, oh SEÑOR, con tu furor; álzate a causa de las iras de mis angustiadores, y despierta en favor mío el juicio que mandaste. |
| 7 | 7 | Y te rodeará ayuntamiento de pueblos; por causa pues de él vuélvete en alto. |
| 7 | 8 | El SEÑOR juzgará los pueblos; júzgame, oh SEÑOR, conforme a mi justicia y conforme a mi integridad. |
| 7 | 9 | Consuma ahora mal a los malos, y establece al justo; pues el Dios justo es el que prueba los corazones y los riñones. |
| 7 | 10 | ¶ Mi escudo es en Dios, el que salva a los rectos de corazón. |
| 7 | 11 | Dios es el que juzga al justo; y Dios está airado contra los impíos todos los días. |
| 7 | 12 | Si no se volviere, él afilará su espada; armado tiene ya su arco, y lo ha preparado. |
| 7 | 13 | Asimismo ha aparejado para él armas de muerte; ha labrado sus saetas para los que persiguen. |
| 7 | 14 | He aquí ha tenido parto de iniquidad; concibió de su propio trabajo, y dio a luz mentira. |
| 7 | 15 | Pozo ha cavado, y lo ha ahondado; y en la fosa que hizo caerá. |
| 7 | 16 | Su trabajo se tornará sobre su cabeza, y su agravio descenderá sobre su mollera. |
| 7 | 17 | Alabaré yo al SEÑOR conforme a su justicia, y cantaré al nombre del SEÑOR el Altísimo. |
| 8 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre Gitit: Salmo de David. Oh DIOS, Señor nuestro, ¡Cuán grande es tu nombre en toda la tierra, que has puesto tu alabanza sobre los cielos! |
| 8 | 2 | De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza a causa de tus enemigos, para hacer cesar al enemigo, y al que se venga. |
| 8 | 3 | ¶ Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú compusiste: |
| 8 | 4 | ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? |
| 8 | 5 | Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de hermosura. |
| 8 | 6 | Le hiciste señorear de las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: |
| 8 | 7 | Ovejas, y bueyes, todo ello; y asimismo las bestias del campo, |
| 8 | 8 | las aves de los cielos, y los peces del mar; lo que pasa por los caminos del mar. |
| 8 | 9 | Oh DIOS, Señor nuestro, ¡Cuán grande es tu nombre en toda la tierra! |
| 9 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre Mut-labén: Salmo de David. Te alabaré, oh SEÑOR, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas. |
| 9 | 2 | Me alegraré y me regocijaré en ti; cantaré a tu nombre, oh Altísimo; |
| 9 | 3 | por haber sido mis enemigos vueltos atrás; caerán y perecerán delante de ti. |
| 9 | 4 | Porque has hecho mi juicio y mi causa; te has sentado en silla juzgando justicia. |
| 9 | 5 | Reprendiste los gentiles, destruiste al malo, raíste el nombre de ellos para siempre y eternalmente. |
| 9 | 6 | Oh enemigo, acabados son para siempre los asolamientos; y las ciudades que derribaste, su memoria pereció con ellas. |
| 9 | 7 | Mas el SEÑOR permanecerá para siempre; ha dispuesto su trono para juicio. |
| 9 | 8 | Y él juzgará el mundo con justicia; juzgará los pueblos con rectitud. |
| 9 | 9 | Y será el SEÑOR refugio al humilde, refugio para el tiempo de angustia. |
| 9 | 10 | Y en ti confiarán los que conocen tu nombre; por cuanto tú , oh SEÑOR, no desamparaste a los que te buscaron. |
| 9 | 11 | ¶ Cantad al SEÑOR, el que habita en Sion. Noticiad en los pueblos sus obras. |
| 9 | 12 | Porque demandando la sangre se acordó de ellos; no se olvidó del clamor de los humildes. |
| 9 | 13 | Ten misericordia de mí, SEÑOR. Mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen, tú que me levantas de las puertas de la muerte; |
| 9 | 14 | para que cuente yo todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sion, y me goce en tu salud. |
| 9 | 15 | Se hundieron los gentiles en la fosa que hicieron; en la red que escondieron fue tomado su pie. |
| 9 | 16 | El SEÑOR fue conocido en el juicio que hizo; en la obra de sus manos fue enlazado el malo. (Meditación para siempre. Selah.) |
| 9 | 17 | Los malos volverán al sepulcro; todos los gentiles que se olvidan de Dios. |
| 9 | 18 | Porque no para siempre será olvidado el humilde; ni la esperanza de los pobres perecerá para siempre. |
| 9 | 19 | Levántate, oh SEÑOR; no se fortalezca el hombre; sean juzgadas los gentiles delante de ti. |
| 9 | 20 | Pon, oh SEÑOR, temor en ellos: conozcan los gentiles que son hombres. (Selah.) |
| 10 | 1 | ¶ ¿Por qué estás lejos, oh SEÑOR, y te escondes en los tiempos de la angustia? |
| 10 | 2 | Con arrogancia el malo persigue al pobre; sean tomados en los pensamientos que pensaron. |
| 10 | 3 | Por cuanto se alabó el malo del deseo de su alma, y diciendo bien al robador, blasfema del SEÑOR. |
| 10 | 4 | El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios . No está Dios en todos sus pensamientos. |
| 10 | 5 | Sus caminos atormentan en todo tiempo; tus juicios son altura delante de él; echa bocanadas en orden a todos sus enemigos. |
| 10 | 6 | Dice en su corazón: No seré movido en ningún tiempo, porque no me alcanzará el mal. |
| 10 | 7 | Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude; debajo de su lengua, molestia y maldad. |
| 10 | 8 | Está en las guaridas de las aldeas; en los escondrijos mata al inocente; sus ojos están acechando al pobre. |
| 10 | 9 | Acecha de encubierto, como el león desde su cama; acecha para arrebatar al pobre; arrebata al pobre trayéndolo en su red. |
| 10 | 10 | Se encoge, se agacha, y caen en sus fuerzas muchos desdichados. |
| 10 | 11 | Dice en su corazón: Dios está olvidado, ha encubierto su rostro; nunca lo vio. |
| 10 | 12 | ¶ Levántate, oh SEÑOR Dios, alza tu mano, no te olvides de los humildes. |
| 10 | 13 | ¿Por qué irrita el malo a Dios? En su corazón ha dicho que no lo inquirirás. |
| 10 | 14 | Tú has visto; porque tú miras el trabajo, y el enojo, para dar justicia en tus manos; a ti se acoge el pobre, tú eres el amparo del huérfano. |
| 10 | 15 | Quebranta el brazo del inicuo; del malo buscarás su maldad, y no la hallarás. |
| 10 | 16 | El SEÑOR, Rey eterno y perpetuo; de su tierra fueron destruidos los gentiles. |
| 10 | 17 | El deseo de los humildes oíste, oh SEÑOR; tú dispones su corazón, y haces atento tu oído; |
| 10 | 18 | para juzgar al huérfano y al pobre; no volverá más a hacer violencia el hombre de la tierra. |
| 11 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David. En el SEÑOR he confiado. ¿Cómo decís a mi alma: Escapa al monte cual ave? |
| 11 | 2 | Porque he aquí, los malos entesaron el arco, apercibieron sus saetas sobre la cuerda para asaetear en oculto a los rectos de corazón. |
| 11 | 3 | Porque los fundamentos serán derribados. ¿El justo qué ha hecho? |
| 11 | 4 | ¶ El SEÑOR está en el templo de su santidad; la silla del SEÑOR está en el cielo; sus ojos ven, sus párpados prueban a los hijos de los hombres. |
| 11 | 5 | El SEÑOR prueba al justo; pero al malo y al que ama la rapiña, su alma aborrece. |
| 11 | 6 | Sobre los malos lloverá lazos; fuego y azufre, con vientos de torbellinos, será la porción del cáliz de ellos. |
| 11 | 7 | Porque el justo SEÑOR amó las justicias, al recto mirará su rostro. |
| 12 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre Seminit: Salmo de David. Salva, oh SEÑOR, porque se acabaron los misericordiosos; porque se han acabado los fieles de entre los hijos de los hombres. |
| 12 | 2 | Mentira habla cada uno con su prójimo con labios lisonjeros; con corazón doble hablan. |
| 12 | 3 | Tale el SEÑOR todos los labios lisonjeros; la lengua que habla grandezas, |
| 12 | 4 | que dijeron: Por nuestra lengua prevaleceremos; nuestros labios están con nosotros, ¿quién nos es señor? |
| 12 | 5 | Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, ahora me levantaré, dice el SEÑOR: Yo pondré en salvo al que el impío enlaza. |
| 12 | 6 | Las palabras del SEÑOR son palabras limpias, como plata refinada en horno de tierra, colada siete veces. |
| 12 | 7 | Tú, SEÑOR, los guardarás; guárdalos para siempre de esta generación. |
| 12 | 8 | Cercando andan los malos, entre tanto los más viles de los hijos de los hombres son exaltados. |
| 13 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David. ¿Hasta cuándo, SEÑOR? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? |
| 13 | 2 | ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con ansiedad en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? |
| 13 | 3 | Mira, óyeme, SEÑOR Dios mío: Alumbra mis ojos, para que no duerma en muerte; |
| 13 | 4 | para que no diga mi enemigo: Lo vencí; mis enemigos se alegrarán, si yo resbalare. |
| 13 | 5 | Mas yo en tu misericordia he confiado; se alegrará mi corazón en tu salud. |
| 13 | 6 | Cantaré al SEÑOR, Porque me ha hecho bien. |
| 14 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David. Dijo el loco en su corazón: No hay Dios. Se corrompieron, hicieron obras abominables; no hay quien haga bien. |
| 14 | 2 | El SEÑOR miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, por ver si había algún entendido, que buscara a Dios. |
| 14 | 3 | Todos declinaron, juntamente, se han corrompido; no hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno. |
| 14 | 4 | ¶ Ciertamente conocieron ésto todos los que obran iniquidad, que devoran a mi pueblo como si pan comiesen; al SEÑOR no invocaron. |
| 14 | 5 | Allí temblaron de espanto; porque Dios está con la nación de los justos. |
| 14 | 6 | El consejo del pobre habéis escarnecido, por cuanto el SEÑOR es su esperanza. |
| 14 | 7 | ¡Quién diese de Sion la salud de Israel tornando el SEÑOR la cautividad de su pueblo! Se gozará Jacob, y se alegrará Israel. |
| 15 | 1 | ¶ Salmo de David. El SEÑOR, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién residirá en el monte de tu santidad? |
| 15 | 2 | El que anda en integridad, y obra justicia, y habla verdad en su corazón. |
| 15 | 3 | El que no revolvió con su lengua, ni hizo mal a su prójimo, ni levantó vergüenza contra su prójimo. |
| 15 | 4 | Aquel a cuyos ojos es menospreciado el vil; mas honra a los que temen al SEÑOR; juró en daño suyo , y no mudó. |
| 15 | 5 | Quien su dinero no dio a usura, ni contra el inocente tomó cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará para siempre. |
| 16 | 1 | ¶ Mictam de David. Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado. |
| 16 | 2 | Di al SEÑOR: Señor tú eres mi bien; no tengo otro bien fuera de ti. |
| 16 | 3 | A los santos que están en la tierra, y a los íntegros; toda mi afición en ellos. |
| 16 | 4 | Multiplicarán sus dolores los que se apresuraren tras otro dios ; no ofreceré yo sus libaciones de sangre, ni en mis labios tomaré sus nombres. |
| 16 | 5 | El SEÑOR es la porción de mi parte y de mi copa; tú sustentarás mi suerte. |
| 16 | 6 | Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, así mismo la heredad se hermoseó sobre mí. |
| 16 | 7 | Bendeciré al SEÑOR, que me aconseja; aun en las noches me enseña mis riñones. |
| 16 | 8 | ¶ Al SEÑOR he puesto siempre delante de mí; porque estando El a mi diestra, no seré conmovido. |
| 16 | 9 | Por tanto se alegró mi corazón, y se gozó mi gloria; también mi carne reposará segura. |
| 16 | 10 | Porque no dejarás mi alma en el sepulcro; ni darás tu Misericordioso para que vea corrupción. |
| 16 | 11 | Me harás saber la senda de la vida; plenitud de alegrías hay con tu rostro; deleites en tu diestra para siempre. |
| 17 | 1 | ¶ Oración de David. Oye, oh SEÑOR, justicia; está atento a mi clamor; escucha mi oración hecha sin labios de engaño. |
| 17 | 2 | De delante de tu rostro salga mi juicio; vean tus ojos la rectitud. |
| 17 | 3 | Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has refinado, y nada inicuo hallaste; lo que pensé, no pasó mi boca. |
| 17 | 4 | Para las obras humanas, por la palabra de tus labios yo observé los caminos del violento. |
| 17 | 5 | Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen. |
| 17 | 6 | Yo te he invocado, por cuanto tú me oyes, oh Dios: Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra. |
| 17 | 7 | Haz maravillosas tus misericordias, salvador de los que en ti confían, de los que se levantan contra tu diestra. |
| 17 | 8 | ¶ Guárdame como lo negro de la niña del ojo, escóndeme con la sombra de tus alas. |
| 17 | 9 | De delante de los malos que me oprimieron, de mis enemigos que me cercan por la vida. |
| 17 | 10 | Cerrados están con su grosura; con su boca hablan soberbiamente. |
| 17 | 11 | Nuestros pasos nos han cercado ahora; puestos tienen sus ojos para echarnos por tierra. |
| 17 | 12 | Parecen al león que desea hacer presa, y al leoncillo que está escondido. |
| 17 | 13 | Levántate, oh SEÑOR; prevén su encuentro, póstrale; libra mi alma del malo con tu espada; |
| 17 | 14 | de los hombres con tu mano, oh SEÑOR, de los hombres de mundo, cuya parte es en esta vida, y cuyo vientre está lleno de tu despensa: sacian a sus hijos, y dejan el resto a su familia. |
| 17 | 15 | Yo en justicia veré tu rostro; seré saciado cuando despertaré a tu semejanza. |
| 18 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo del siervo del SEÑOR, de David, el cual habló al SEÑOR las palabras de este cántico el día que le libró el SEÑOR de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo: Te amaré, oh SEÑOR, fortaleza mía. |
| 18 | 2 | SEÑOR, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio. |
| 18 | 3 | Invocaré al SEÑOR, digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos. |
| 18 | 4 | Me cercaron dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron. |
| 18 | 5 | Dolores del sepulcro me rodearon, me previnieron lazos de muerte. |
| 18 | 6 | En mi angustia llamé al SEÑOR, y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos. |
| 18 | 7 | Y la tierra fue conmovida y tembló; y los fundamentos de los montes se estremecieron, y se removieron porque él se enojó. |
| 18 | 8 | Subió humo en su nariz, y de su boca fuego quemante; carbones se encendieron de él. |
| 18 | 9 | Y bajó a los cielos, y descendió; y había oscuridad debajo de sus pies. |
| 18 | 10 | Y cabalgó sobre un querubín, y voló; voló sobre las alas del viento. |
| 18 | 11 | Puso tinieblas por su escondedero, en sus alrededores de su tabernáculo oscuridad de aguas, nubes de los cielos. |
| 18 | 12 | Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; granizo y carbones de fuego. |
| 18 | 13 | Y tronó en los cielos el SEÑOR, y el Altísimo dio su voz; granizo y carbones de fuego. |
| 18 | 14 | Y envió sus saetas, y los desbarató; y echó relámpagos, y los destruyó. |
| 18 | 15 | Y aparecieron las honduras de las aguas, y se descubrieron los cimientos del mundo por tu reprensión, oh SEÑOR, por el soplo del viento de tu nariz. |
| 18 | 16 | Envió desde lo alto; me tomó, me sacó de las muchas aguas. |
| 18 | 17 | Me libró de mi fuerte enemigo, y de los que me aborrecían, aunque ellos eran más fuertes que yo. |
| 18 | 18 | Me anticiparon en el día de mi quebrantamiento; mas el SEÑOR me fue por bordón. |
| 18 | 19 | Y me sacó a anchura. Me libró, porque se agradó de mí. |
| 18 | 20 | ¶ El SEÑOR me pagará conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos me volverá. |
| 18 | 21 | Por cuanto guardé los caminos del SEÑOR, y no me volví impío apostatando de mi Dios. |
| 18 | 22 | Porque todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no eché de mí sus estatutos. |
| 18 | 23 | Y fui perfecto para con él, y me he guardado de mi maldad. |
| 18 | 24 | Y me pagó el SEÑOR conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos delante de sus ojos. |
| 18 | 25 | Con el misericordioso serás misericordioso, y con el varón perfecto serás perfecto. |
| 18 | 26 | Con el limpio serás limpio, y con el perverso serás adversario. |
| 18 | 27 | Por tanto al pueblo humilde salvarás, y los ojos altivos humillarás. |
| 18 | 28 | Por tanto tú alumbrarás mi candela; el SEÑOR mi Dios alumbrará mis tinieblas. |
| 18 | 29 | ¶ Porque contigo deshice ejércitos; y en mi Dios asalté muros. |
| 18 | 30 | Dios, perfecto su camino; la palabra del SEÑOR afinada; escudo es a todos los que esperan en él. |
| 18 | 31 | Porque ¿qué Dios hay fuera del SEÑOR? ¿Y qué fuerte fuera de nuestro Dios? |
| 18 | 32 | Dios es el que me ciñe de fuerza, e hizo perfecto mi camino. |
| 18 | 33 | Quien pone mis pies como pies de ciervas, y me hizo estar sobre mis alturas. |
| 18 | 34 | Quien enseña mis manos para la batalla, y el arco de acero será quebrado con mis brazos. |
| 18 | 35 | Me diste asimismo el escudo de tu salud; y tu diestra me sustentará, y tu mansedumbre me multiplicará. |
| 18 | 36 | Ensancharás mis pasos debajo de mí, y no titubearán mis rodillas. |
| 18 | 37 | Perseguiré a mis enemigos, y los alcanzaré, y no volveré hasta acabarlos. |
| 18 | 38 | Los heriré, y no podrán levantarse; caerán debajo de mis pies. |
| 18 | 39 | Y me ceñiste de fortaleza para la pelea; has agobiado mis enemigos debajo de mí. |
| 18 | 40 | Y me diste la cerviz de mis enemigos, y destruí a los que me aborrecían. |
| 18 | 41 | Clamaron, y no hubo quién se salvase; aun al SEÑOR, mas no los oyó. |
| 18 | 42 | Y los molí como polvo delante del viento; los esparcí como lodo de las calles. |
| 18 | 43 | Me libraste de contiendas de pueblo; me pusiste por cabecera de gentiles; pueblo que no conocí, me sirvió. |
| 18 | 44 | Al oír de mí, me obedeció; los hijos de extraños se sometieron a mí aun contra su voluntad ; |
| 18 | 45 | Los hombres extraños se cayeron, y tuvieron miedo desde sus encerramientos. |
| 18 | 46 | Viva el SEÑOR, y bendito sea mi fuerte; y sea ensalzado el Dios de mi salud. |
| 18 | 47 | El Dios que me da las venganzas, y sujetó pueblos debajo de mí. |
| 18 | 48 | Mi libertador de mis enemigos; también me hiciste superior a mis adversarios; de varón traidor me libraste. |
| 18 | 49 | Por tanto yo te confesaré entre los gentiles, oh SEÑOR, y cantaré a tu nombre. |
| 18 | 50 | El cual engrandece las saludes de su rey, y hace misericordia a su ungido David, y a su simiente, para siempre. |
| 19 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David. Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el extendimiento denuncia la obra de sus manos. |
| 19 | 2 | Un día emite palabra al otro día, y una noche a la otra noche declara sabiduría. |
| 19 | 3 | No hay idioma ni lenguaje donde no es oída su voz. |
| 19 | 4 | En toda la tierra salió su hilo, y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol. |
| 19 | 5 | Y él, como un novio que sale de su tálamo; se alegra, como un gigante, para correr el camino. |
| 19 | 6 | De un extremo de los cielos es su salida, y su curso hasta la extremidad de ellos; y no hay quien se esconda de su calor. |
| 19 | 7 | ¶ La ley del SEÑOR es perfecta, que convierte el alma; el testimonio del SEÑOR es fiel, que hace sabio al pequeño. |
| 19 | 8 | Los mandamientos del SEÑOR son rectos, que alegran el corazón; el precepto del SEÑOR es puro, que alumbra los ojos. |
| 19 | 9 | El temor del SEÑOR es limpio, que permanece para siempre; los derechos del SEÑOR son verdad, todos justos. |
| 19 | 10 | Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que licor de panales. |
| 19 | 11 | Tu siervo es además amonestado con ellos; en guardarlos hay grande galardón. |
| 19 | 12 | Los errores, ¿quién los entenderá? De los encubiertos me libra. |
| 19 | 13 | Detén asimismo a tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí; entonces seré perfecto, y estaré limpio de gran rebelión. |
| 19 | 14 | Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh SEÑOR, roca mía, y redentor mío |
| 20 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David. El SEÑOR te oiga en el día de la angustia; te ensalce el nombre del Dios de Jacob. |
| 20 | 2 | Te envíe ayuda desde el santuario, y desde Sion te sustente. |
| 20 | 3 | Tenga memoria de todos tus presentes, y reduzca a ceniza tu holocausto. (Selah.) |
| 20 | 4 | Te dé conforme a tu corazón, y cumpla todo tu consejo. |
| 20 | 5 | Nosotros nos alegraremos con tu salud, y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios; cumpla el SEÑOR todas tus peticiones. |
| 20 | 6 | ¶ Ahora he conocido que el SEÑOR ha guardado a su ungido; lo oirá desde los cielos de su santidad con las valentías de la salud de su diestra. |
| 20 | 7 | Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; mas nosotros del nombre del SEÑOR nuestro Dios tendremos memoria. |
| 20 | 8 | Ellos se arrodillaron, y cayeron; mas nosotros nos levantamos, y nos enhestamos. |
| 20 | 9 | El SEÑOR salva al Rey; que El nos oiga el día que lo invocáremos. |
| 21 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David. SEÑOR, en tu fortaleza se alegrará el Rey y en tu salud se gozará mucho. |
| 21 | 2 | El deseo de su corazón le diste, y no le negaste lo que sus labios pronunciaron. (Selah.) |
| 21 | 3 | Por tanto le adelantarás en bendiciones de bien; corona de oro fino has puesto sobre su cabeza. |
| 21 | 4 | Vida te demandó, y le diste largura de días por siglos y siglos. |
| 21 | 5 | Grande es su gloria en tu salud; honra y hermosura has puesto sobre él. |
| 21 | 6 | Porque lo has bendecido para siempre; lo llenaste de alegría con tu rostro. |
| 21 | 7 | ¶ Por cuanto el Rey confía en el SEÑOR, y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido. |
| 21 | 8 | Alcanzará tu mano a todos tus enemigos; tu diestra alcanzará a los que te aborrecen. |
| 21 | 9 | Los pondrás como horno de fuego en el tiempo de tu ira; el SEÑOR los deshará en su furor, y fuego los consumirá. |
| 21 | 10 | Su fruto aniquilarás de la tierra, y su simiente de entre los hijos de los hombres. |
| 21 | 11 | Porque tendieron mal contra ti; fraguaron maquinaciones, mas no prevalecieron. |
| 21 | 12 | Por tanto tú los pondrás aparte; con tu arco apuntarás a sus rostros. |
| 21 | 13 | Ensálzate, oh SEÑOR, con tu fortaleza; cantaremos y alabaremos tu valentía. |
| 22 | 1 | ¶ Al Vencedor, sobre Ajelet-sahar el lucero de la mañana . Salmo de David. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor? |
| 22 | 2 | Dios mío, clamo de día, y no oyes; y de noche, y no puedo estar en silencio. |
| 22 | 3 | Tú empero eres santo, tú que habitas entre las alabanzas de Israel. |
| 22 | 4 | En ti esperaron nuestros padres; esperaron, y tú los salvaste. |
| 22 | 5 | Clamaron a ti, y fueron librados; esperaron en ti, y no se avergonzaron. |
| 22 | 6 | Mas yo soy gusano, y no varón; oprobio de los hombres, y desecho del pueblo. |
| 22 | 7 | Todos los que me ven, escarnecen de mí; estiran los labios, menean la cabeza, diciendo : |
| 22 | 8 | Remítese al SEÑOR, líbrelo; sálvele él , puesto que en él se complacía. |
| 22 | 9 | Pero tú eres el que me sacó del vientre, el que me haces esperar en ti desde que estaba a los pechos de mi madre. |
| 22 | 10 | Sobre ti fui echado desde la matriz; desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. |
| 22 | 11 | ¶ No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; porque no hay quien ayude. |
| 22 | 12 | Me han rodeado muchos toros; fuertes toros de Basán me han cercado. |
| 22 | 13 | Abrieron sobre mí su boca, como león rampante y rugiente. |
| 22 | 14 | Heme escurrido como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron; mi corazón fue como cera, desliéndose en medio de mis entrañas. |
| 22 | 15 | Como un tiesto se secó mi vigor, y mi lengua se pegó a mi paladar; y me has puesto en el polvo de la muerte. |
| 22 | 16 | Porque perros me han rodeado, me ha cercado cuadrilla de malignos; horadaron mis manos y mis pies. |
| 22 | 17 | Contar puedo todos mis huesos; ellos miran, me consideran. |
| 22 | 18 | Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. |
| 22 | 19 | Mas tú, SEÑOR, no te alejes; fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda. |
| 22 | 20 | Libra de la espada mi alma; del poder del perro mi vida. |
| 22 | 21 | Sálvame de la boca del león, y de los cuernos de los unicornios líbrame. |
| 22 | 22 | ¶ Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré. |
| 22 | 23 | Los que teméis al SEÑOR, alabadle; toda la simiente de Jacob glorificadle; y temed de él, toda la simiente de Israel. |
| 22 | 24 | Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre en espíritu , ni de él escondió su rostro; y cuando clamó a él, le oyó. |
| 22 | 25 | De ti será mi alabanza en la grande congregación; mis votos pagaré delante de los que le temen. |
| 22 | 26 | Comerán los humildes, y serán saciados; alabarán al SEÑOR los que le buscan; vivirá vuestro corazón para siempre. |
| 22 | 27 | Se acordarán, y se volverán al SEÑOR todos los términos de la tierra; y se humillarán delante de ti todas las familias de los gentiles. |
| 22 | 28 | Porque del SEÑOR es el reino; y él se enseñoreará de los gentiles. |
| 22 | 29 | Comerán y adorarán todos los gruesos de la tierra; delante de él se arrodillarán todos los que descienden al polvo, y ninguno puede vivificar su propio alma. |
| 22 | 30 | La simiente le servirá; será contada al SEÑOR por generación. |
| 22 | 31 | Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, su justicia que él hizo. |
| 23 | 1 | ¶ Salmo de David. El SEÑOR es mi pastor; no desfalleceré. |
| 23 | 2 | En lugares de delicados pastos me hará yacer; junto a aguas de reposo me pastoreará. |
| 23 | 3 | Convertirá mi alma; me guiará por sendas de justicia por su nombre. |
| 23 | 4 | Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno ; porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me confortarán. |
| 23 | 5 | Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores; ungiste mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. |
| 23 | 6 | Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y en la Casa del SEÑOR reposaré para siempre. |
| 24 | 1 | ¶ Salmo de David. Del SEÑOR es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan. |
| 24 | 2 | Porque él la fundó sobre los mares, y sobre los ríos la afirmó. |
| 24 | 3 | ¶ ¿Quién subirá al monte del SEÑOR? ¿Y quién estará en el lugar de su santidad? |
| 24 | 4 | El limpio de manos, y limpio de corazón; el que no tomó en vano mi Nombre, ni juró con engaño. |
| 24 | 5 | El recibirá bendición del SEÑOR, y justicia del Dios de salud. |
| 24 | 6 | Esta es la generación de los que le buscan, de los que buscan tu rostro, oh Jacob. (Selah.) |
| 24 | 7 | ¶ Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria. |
| 24 | 8 | ¿Quién es este Rey de gloria? El SEÑOR el fuerte y valiente, el SEÑOR el valiente en batalla. |
| 24 | 9 | Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria. |
| 24 | 10 | ¿Quién es este Rey de gloria? El SEÑOR de los ejércitos, él es el Rey de la gloria. (Selah.) |
| 25 | 1 | ¶ Salmo de David. Alef A ti, oh SEÑOR, levantaré mi alma. |
| 25 | 2 | Bet Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos. |
| 25 | 3 | Guímel Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será avergonzado; serán avergonzados los que se rebelan sin causa. |
| 25 | 4 | Dálet Tus caminos, oh SEÑOR, me haces saber; tus sendas me enseñas. |
| 25 | 5 | He Encamíname en tu verdad, y enséñame; porque tú eres el Dios de mi salud; a ti he esperado todo el día. |
| 25 | 6 | Vau Acuérdate, oh SEÑOR, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, que son perpetuas. |
| 25 | 7 | Zain De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme a tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh SEÑOR. |
| 25 | 8 | ¶ Chet Bueno y recto es el SEÑOR; por tanto él enseñará a los pecadores el camino. |
| 25 | 9 | Tet Encaminará a los humildes por el juicio, y enseñará a los mansos su carrera. |
| 25 | 10 | Yod Todas las sendas del SEÑOR son misericordia y verdad, para los que guardan su pacto y sus testimonios. |
| 25 | 11 | Caf Por tu Nombre, oh SEÑOR, perdona también mi pecado; porque es grande. |
| 25 | 12 | Lámed ¿Quién es el varón que teme al SEÑOR? El le enseñará el camino que ha de escoger. |
| 25 | 13 | Mem Su alma reposará en el bien, y su simiente heredará la tierra. |
| 25 | 14 | Nun El secreto del SEÑOR es para los que le temen; y a ellos hará conocer su pacto. |
| 25 | 15 | ¶ Sámec Mis ojos están siempre hacia el SEÑOR; porque él sacará mis pies de la red. |
| 25 | 16 | Ayin Mírame, y ten misericordia de mí; porque estoy solo y pobre. |
| 25 | 17 | Tsade Las angustias de mi corazón se han aumentado; sácame de mis congojas. |
| 25 | 18 | Resh Mira mi aflicción y mi trabajo; y perdona todos mis pecados. |
| 25 | 19 | Resh Mira mis enemigos, que se han multiplicado, y con odio injusto me han aborrecido. |
| 25 | 20 | Sin Guarda mi alma, y líbrame; no sea yo avergonzado, porque en ti confié. |
| 25 | 21 | Taf Integridad y rectitud me guardarán; porque a ti he esperado. |
| 25 | 22 | Pe Redime, oh Dios, a Israel de todas sus angustias. |
| 26 | 1 | ¶ De David. Júzgame, oh SEÑOR, porque yo en mi integridad he andado; y en el SEÑOR he confiado; no vacilaré. |
| 26 | 2 | Pruébame, oh SEÑOR, y sondéame; funde mis riñones y mi corazón. |
| 26 | 3 | Porque tu misericordia está delante de mis ojos, y en tu verdad ando. |
| 26 | 4 | No me he sentado con los varones de falsedad; ni entré con los hipócritas. |
| 26 | 5 | Aborrecí la congregación de los malignos, y con los impíos nunca me senté. |
| 26 | 6 | ¶ Lavaré en inocencia mis manos, y andaré alrededor de tu altar, oh SEÑOR: |
| 26 | 7 | Para exclamar con voz de acción de gracias, y para contar todas tus maravillas. |
| 26 | 8 | SEÑOR, la habitación de tu Casa he amado, y el lugar del tabernáculo de tu gloria. |
| 26 | 9 | No juntes con los pecadores mi alma, ni con los varones de sangre mi vida, |
| 26 | 10 | en cuyas manos está el mal, y su diestra está llena de sobornos. |
| 26 | 11 | Mas yo ando en mi integridad; redímeme, y ten misericordia de mí. |
| 26 | 12 | He caminado en rectitud; en las congregaciones bendeciré al SEÑOR. |
| 27 | 1 | ¶ De David. El SEÑOR es mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré? El SEÑOR es la fortaleza de mi vida, ¿de quién he de atemorizarme? |
| 27 | 2 | Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. |
| 27 | 3 | Aunque se asiente campamento contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo en esto confío. |
| 27 | 4 | Una cosa he demandado al SEÑOR, ésta buscaré; que esté yo en la Casa del SEÑOR todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del SEÑOR, y para inquirir en su templo. |
| 27 | 5 | Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me esconderá en el escondrijo de su tienda; en roca me pondrá alto. |
| 27 | 6 | Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor mío; y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; cantaré y salmearé al SEÑOR. |
| 27 | 7 | ¶ Oye, oh SEÑOR, mi voz con que a ti llamo; ten misericordia de mí, y respóndeme. |
| 27 | 8 | Mi corazón me ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh SEÑOR. |
| 27 | 9 | No escondas tu rostro de mí, no apartes con ira a tu siervo; mi ayuda has sido; no me dejes y no me desampares, Dios de mi salud. |
| 27 | 10 | Porque mi padre y mi madre me dejaron, y el SEÑOR me recogió. |
| 27 | 11 | Enséñame, oh SEÑOR, tu camino, y guíame por senda de rectitud, a causa de mis enemigos. |
| 27 | 12 | No me entregues a la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y quien habla calumnia. |
| 27 | 13 | Hubiera yo desmayado , si no creyese que tengo de ver la bondad del SEÑOR en la tierra de los vivientes. |
| 27 | 14 | Aguarda al SEÑOR; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera al SEÑOR. |
| 28 | 1 | ¶ De David. A ti llamaré, oh SEÑOR, fuerza mía; no te desentiendas de mí; para que no sea yo , dejándome tú , semejante a los que descienden al sepulcro. |
| 28 | 2 | Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, cuando alzo mis manos al templo de tu santidad. |
| 28 | 3 | No me arrebates a una con los malos, y con los que hacen iniquidad; los cuales hablan paz con su prójimo, y la maldad está en su corazón. |
| 28 | 4 | Dales conforme a su obra, y conforme a la malicia de sus hechos; dales conforme a la obra de sus manos, dales su paga. |
| 28 | 5 | Porque no entendieron las obras del SEÑOR, y el hecho de sus manos, los derribará, y no los edificará. |
| 28 | 6 | ¶ Bendito el SEÑOR, que oyó la voz de mis ruegos. |
| 28 | 7 | El SEÑOR es mi fortaleza y mi escudo; en él esperó mi corazón, y fui ayudado; por tanto se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré. |
| 28 | 8 | El SEÑOR es la fortaleza de su pueblo, y el esfuerzo de las saludes de su ungido. |
| 28 | 9 | Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; y pastoréalos y ensálzalos para siempre. |
| 29 | 1 | ¶ Salmo de David. Dad al SEÑOR, oh hijos de fuertes, dad al SEÑOR la gloria y la fortaleza. |
| 29 | 2 | Dad al SEÑOR la gloria de su nombre; humillaos al SEÑOR en la gloria de la santidad. |
| 29 | 3 | Voz del SEÑOR sobre las aguas; el Dios de gloria hizo tronar; el SEÑOR sobre las muchas aguas. |
| 29 | 4 | Voz del SEÑOR con potencia; voz del SEÑOR con gloria. |
| 29 | 5 | Voz del SEÑOR que quebranta los cedros; y quebrantó el SEÑOR los cedros del Líbano. |
| 29 | 6 | Y los hizo saltar como becerros; al Líbano y al Sirión como hijos de unicornios. |
| 29 | 7 | Voz del SEÑOR que corta llamas de fuego. |
| 29 | 8 | Voz del SEÑOR que hará temblar el desierto; hará temblar el SEÑOR el desierto de Cades. |
| 29 | 9 | Voz del SEÑOR que hará estar de parto a las ciervas, y desnudará la breñas; y en su templo todos los suyos le dicen gloria. |
| 29 | 10 | El SEÑOR preside en el diluvio, y se asentó el SEÑOR por rey para siempre. |
| 29 | 11 | El SEÑOR dará fortaleza a su pueblo; el SEÑOR bendecirá a su pueblo en paz. |
| 30 | 1 | ¶ Salmo de canción al estrenar la casa de David: Te ensalzaré, oh SEÑOR; porque me has ensalzado; y no hiciste alegrar mis enemigos de mí. |
| 30 | 2 | SEÑOR Dios mío, clamé a ti, y me sanaste. |
| 30 | 3 | Oh SEÑOR, hiciste subir mi alma del sepulcro; me diste vida de mi descendimiento a la sepultura. |
| 30 | 4 | Cantad al SEÑOR sus misericordiosos, y celebrad la memoria de su santidad. |
| 30 | 5 | Porque un momento hay en su furor; mas en su voluntad está la vida: por la tarde durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría. |
| 30 | 6 | ¶ Y dije yo en mi prosperidad: No seré jamás conmovido; |
| 30 | 7 | porque tú , SEÑOR, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fui conturbado. |
| 30 | 8 | A ti, oh DIOS, llamaré; y al Señor suplicaré. |
| 30 | 9 | ¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descendiere al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad? |
| 30 | 10 | Oye, oh SEÑOR, y ten misericordia de mí: SEÑOR, sé tú mi ayudador. |
| 30 | 11 | Has tornado mi endecha en baile; desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría. |
| 30 | 12 | Por tanto a ti canté gloria, y no callé; SEÑOR Dios mío, te alabaré para siempre. |
| 31 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David. En ti, oh SEÑOR, he esperado; no sea yo avergonzado para siempre; líbrame en tu justicia. |
| 31 | 2 | Inclina a mí tu oído, líbrame presto; seme por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme. |
| 31 | 3 | Porque tú eres mi roca y mi castillo; y por tu Nombre me guiarás, y me encaminarás. |
| 31 | 4 | Me sacarás de la red que han escondido para mí; porque tú eres mi fortaleza. |
| 31 | 5 | En tu mano encomendaré mi espíritu; tú me redimirás, oh SEÑOR, Dios de verdad. |
| 31 | 6 | Aborrecí a los que esperan en vanidades ilusorias; mas yo en el SEÑOR he esperado. |
| 31 | 7 | Me gozaré y alegraré en tu misericordia; porque has visto mi aflicción; has conocido mi alma en las angustias; |
| 31 | 8 | y no me encerraste en mano del enemigo; hiciste estar mis pies en anchura. |
| 31 | 9 | ¶ Ten misericordia de mí, oh SEÑOR, que estoy en angustia; se han carcomido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas. |
| 31 | 10 | Porque se ha acabado mi vida con dolor, y mis años con suspiro; se ha enflaquecido mi fuerza a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido. |
| 31 | 11 | De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror a mis conocidos; los que me ven fuera, huyen de mí. |
| 31 | 12 | He sido olvidado del todo como un muerto; he venido a ser como un vaso perdido. |
| 31 | 13 | Porque he oído afrenta de muchos, cerrado de temores; cuando consultaban juntos contra mí, e ideaban para prenderme el alma. |
| 31 | 14 | Mas yo en ti confié, oh SEÑOR; yo dije: Dios mío eres tú. |
| 31 | 15 | En tu mano están mis tiempos; líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores. |
| 31 | 16 | Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo; sálvame por tu misericordia. |
| 31 | 17 | SEÑOR, no sea yo confundido, porque te he invocado; sean confusos los impíos, sean cortados para el infierno. |
| 31 | 18 | Enmudezcan los labios mentirosos, que hablan contra el justo cosas duras, con soberbia y menosprecio. |
| 31 | 19 | ¶ ¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres! |
| 31 | 20 | Los esconderás en el escondedero de tu rostro de las arrogancias del hombre; los esconderás en el tabernáculo a cubierto de contención de lenguas. |
| 31 | 21 | Bendito el SEÑOR, porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fuerte. |
| 31 | 22 | Y decía yo en mi premura: cortado soy de delante de tus ojos; mas tú ciertamente oíste la voz de mis ruegos, cuando a ti clamaba. |
| 31 | 23 | Amad al SEÑOR todos vosotros sus misericordiosos; a los fieles guarda el SEÑOR, y paga abundantemente al que obra con soberbia. |
| 31 | 24 | Esforzaos y esfuércese vuestro corazón todos los que esperáis en el SEÑOR. |
| 32 | 1 | ¶ De David: Masquil. Bienaventurado el perdonado de rebelión, el encubierto de pecado. |
| 32 | 2 | Bienaventurado el hombre a quien no contará el SEÑOR la iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño. |
| 32 | 3 | Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día. |
| 32 | 4 | Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; se volvió mi verdor en sequedades de verano. (Selah.) |
| 32 | 5 | Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones al SEÑOR; y tú perdonarás la maldad de mi pecado. (Selah.) |
| 32 | 6 | Por esto orará a ti todo misericordioso en el tiempo de poder hallarte; ciertamente en la inundación de las muchas aguas no llegarán éstas a él. |
| 32 | 7 | ¶ Tú eres mi escondedero; de la angustia me guardarás; con clamores de libertad me rodearás. (Selah.) |
| 32 | 8 | Te haré entender, y te enseñaré el camino en que andarás; sobre ti fijaré mis ojos. |
| 32 | 9 | No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento; con cabestro y con freno su boca ha de ser sujetada, porque si no, no lleguen a ti. |
| 32 | 10 | Muchos dolores para el impío; mas el que espera en el SEÑOR, lo cercará la misericordia. |
| 32 | 11 | Alegraos en el SEÑOR, y gozaos, justos; y cantad todos vosotros los rectos de corazón. |
| 33 | 1 | ¶ Cantad justos en el SEÑOR; a los rectos es hermosa la alabanza. |
| 33 | 2 | Celebrad al SEÑOR con arpa; cantadle con salterio y decacordio. |
| 33 | 3 | ¡Cantadle canción nueva! Hacedlo bien tañendo con júbilo. |
| 33 | 4 | Porque recta es la palabra del SEÑOR, y toda su obra es hecha con verdad. |
| 33 | 5 | El ama justicia y juicio; de la misericordia del SEÑOR está llena la tierra. |
| 33 | 6 | Con la palabra del SEÑOR fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos con el espíritu de su boca. |
| 33 | 7 | El junta como en un montón las aguas del mar; el pone por tesoros los abismos. |
| 33 | 8 | Tema al SEÑOR toda la tierra; teman de él todos los habitadores del mundo. |
| 33 | 9 | Porque él dijo, y fue hecho ; él mandó, y existió. |
| 33 | 10 | El SEÑOR hace anular el consejo de los gentiles, y hace anular las maquinaciones de los pueblos. |
| 33 | 11 | El consejo del SEÑOR permanecerá para siempre; los pensamientos de su corazón por todas las generaciones. |
| 33 | 12 | ¶ Bienaventurada la gente de que el SEÑOR es su Dios; el pueblo a quien escogió por heredad para sí. |
| 33 | 13 | Desde los cielos miró el SEÑOR; vio a todos los hijos de Adán. |
| 33 | 14 | Desde la morada de su asiento miró sobre todos los moradores de la tierra. |
| 33 | 15 | El formó el corazón de todos ellos; el considera todas sus obras. |
| 33 | 16 | El rey no es salvo con la multitud del ejército; no escapa el valiente con la mucha fuerza. |
| 33 | 17 | Vanidad es el caballo para la salud; con la grandeza de su fuerza no librará. |
| 33 | 18 | He aquí, el ojo del SEÑOR sobre los que le temen, sobre los que esperan su misericordia; |
| 33 | 19 | para librar sus almas de la muerte, y para darles vida en el hambre. |
| 33 | 20 | Nuestra alma esperó al SEÑOR; nuestra ayuda y nuestro escudo es él. |
| 33 | 21 | Por tanto en él se alegrará nuestro corazón, porque en el Nombre de su santidad hemos confiado. |
| 33 | 22 | Sea tu misericordia, oh SEÑOR, sobre nosotros, como te hemos esperado. |
| 34 | 1 | ¶ De David, cuando mudó su semblante delante de Abimelec, y él lo echó, y se fue. Alef Bendeciré al SEÑOR en todo tiempo; su alabanza será siempre en mi boca. |
| 34 | 2 | Bet En el SEÑOR se gloriará mi alma; lo oirán los mansos, y se alegrarán. |
| 34 | 3 | Guímel Engrandeced al SEÑOR conmigo, y ensalcemos su Nombre a una. |
| 34 | 4 | Dálet Busqué al SEÑOR, y él me oyó; y me libró de todos mis temores. |
| 34 | 5 | He ¡A él miraron y fueron alumbrados! Y sus rostros no se avergonzaron. |
| 34 | 6 | Vau Este pobre llamó, y le oyó el SEÑOR, y lo libró de todas sus angustias. |
| 34 | 7 | Zain El ángel del SEÑOR acampa en derredor de los que le temen, y los defiende. |
| 34 | 8 | Chet Gustad, y ved que es bueno el SEÑOR; dichoso el hombre que confiará en él. |
| 34 | 9 | Tet Temed al SEÑOR, vosotros sus santos; porque no hay falta para los que le temen. |
| 34 | 10 | Yod Los leoncillos necesitaron, y tuvieron hambre; pero los que buscan al SEÑOR, no tendrán falta de ningún bien. |
| 34 | 11 | ¶ Caf Venid, hijos, oídme; el temor del SEÑOR os enseñaré. |
| 34 | 12 | Lámed ¿Quién es el hombre que desea vida, que codicia días para ver el bien? |
| 34 | 13 | Mem Guarda tu lengua de mal, y tus labios de hablar engaño. |
| 34 | 14 | Nun Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela. |
| 34 | 15 | Sámec Los ojos del SEÑOR están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos. |
| 34 | 16 | Ayin La ira del SEÑOR contra los que mal hacen, para cortar de la tierra la memoria de ellos. |
| 34 | 17 | Pe Clamaron los justos , y el SEÑOR oyó, y los libró de todas sus angustias. |
| 34 | 18 | Tsade Cercano está el SEÑOR a los quebrantados de corazón; y a los molidos de espíritu salvará. |
| 34 | 19 | Cof Muchos son los males del justo; mas de todos ellos lo librará el SEÑOR; |
| 34 | 20 | Resh guardando todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado. |
| 34 | 21 | Sin Matará al malo la maldad; y los que aborrecen al justo serán asolados. |
| 34 | 22 | Tau El SEÑOR redime el alma de sus siervos; y no serán asolados cuantos en él confían. |
| 35 | 1 | ¶ De David. Disputa, oh SEÑOR, con los que contra mí contienden; pelea con los que me combaten. |
| 35 | 2 | Echa mano al escudo y al pavés, y levántate en mi ayuda. |
| 35 | 3 | Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; di a mi alma: Yo soy tu salud. |
| 35 | 4 | Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi alma; vuelvan atrás, y sean avergonzados los que mi mal piensan. |
| 35 | 5 | Sean como el tamo delante del viento; y el ángel del SEÑOR los acose. |
| 35 | 6 | Sea su camino oscuridad y resbaladeros; y el ángel del SEÑOR el que los persiga. |
| 35 | 7 | Porque sin causa escondieron para mí el hoyo de su red; sin causa hicieron hoyo para mi alma. |
| 35 | 8 | Véngale el quebrantamiento sin que lo sepa, y su red que escondió lo prenda; con quebrantamiento caiga en ella. |
| 35 | 9 | Y gócese mi alma en el SEÑOR; y alégrese en su salud. |
| 35 | 10 | Todos mis huesos dirán: SEÑOR, ¿quién como tú, que libras al pobre del más fuerte que él, y al pobre y menesteroso del que le despoja? |
| 35 | 11 | ¶ Se levantaron testigos falsos; me demandaron lo que no sabía; |
| 35 | 12 | me devolvieron mal por bien, hasta volver solo a mi alma. |
| 35 | 13 | Mas yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio; afligí con ayuno mi alma, y mi oración se revolvía en mi seno. |
| 35 | 14 | Como por mi compañero, como por mi hermano andaba; como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba. |
| 35 | 15 | Pero ellos se alegraron en mi cojera, y se juntaron; se juntaron contra mí los verdugos, y yo no lo entendía; me despedazaban, y no cesaban; |
| 35 | 16 | con los lisonjeros escarnecedores truhanes, crujiendo sobre mí sus dientes. |
| 35 | 17 | ¶ Señor, ¿hasta cuándo verás esto ? Res-taura mi alma de sus quebrantamientos, mi vida de los leones. |
| 35 | 18 | Te confesaré en grande congregación; te alabaré entre numeroso pueblo. |
| 35 | 19 | No se alegren de mí mis enemigos sin por qué; ni los que me aborrecen sin causa guiñen el ojo. |
| 35 | 20 | Porque no hablan paz; y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas. |
| 35 | 21 | Y ensancharon sobre mí su boca; dijeron: ¡Ea, ea, nuestros ojos lo han visto! |
| 35 | 22 | Tú lo has visto, oh SEÑOR; no calles: Señor, de mí no te alejes. |
| 35 | 23 | Recuerda y despierta para mi juicio, para mi causa, Dios mío y Señor mío. |
| 35 | 24 | Júzgame conforme a tu justicia, SEÑOR Dios mío; y no se alegren de mí. |
| 35 | 25 | No digan en su corazón: ¡Ea, nuestro deseo es cumplido! No digan: ¡Lo hemos devorado! |
| 35 | 26 | Sean avergonzados y confundidos a una los que de mi mal se alegran; vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí. |
| 35 | 27 | Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa, y digan siempre: Sea ensalzado el SEÑOR, que ama la paz de su siervo. |
| 35 | 28 | Y mi lengua hablará de tu justicia; todo el día de tu loor. |
| 36 | 1 | ¶ Al Vencedor: del siervo del SEÑOR, de David. La rebelión del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos. |
| 36 | 2 | Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos, hasta que su iniquidad sea hallada aborrecible. |
| 36 | 3 | Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; no quiso entender para bien hacer. |
| 36 | 4 | Iniquidad piensa sobre su cama; está en camino no bueno, no aborrece el mal. |
| 36 | 5 | ¶ SEÑOR, hasta los cielos es tu misericordia; tu verdad hasta las nubes. |
| 36 | 6 | Tu justicia como los montes de Dios, tus juicios abismo grande: Oh SEÑOR, al hombre y al animal conservas. |
| 36 | 7 | ¡Cuán ilustre, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de Adán se abrigan en la sombra de tus alas. |
| 36 | 8 | Se embriagarán de la grosura de tu Casa; y tú los abrevarás del torrente de tus delicias. |
| 36 | 9 | Porque contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos la luz. |
| 36 | 10 | Extiende tu misericordia a los que te conocen, y tu justicia a los rectos de corazón. |
| 36 | 11 | No venga pie de soberbia contra mí; y mano de impíos no me mueva. |
| 36 | 12 | Allí cayeron los obradores de iniquidad. Fueron derribados, y no pudieron levantarse. |
| 37 | 1 | ¶ De David. Alef No te enojes con los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. |
| 37 | 2 | Porque como hierba serán presto cortados, y decaerán como verdor de renuevo. |
| 37 | 3 | Bet Espera en el SEÑOR, y haz bien; vive en la tierra, y manten la verdad. |
| 37 | 4 | Pon asimismo tu delicia en el SEÑOR, y él te dará las peticiones de tu corazón. |
| 37 | 5 | Guímel Vuelve hacia el SEÑOR tu camino; y espera en él; y él hará. |
| 37 | 6 | Y exhibirá tu justicia como la luz, y tu rectitud como el mediodía. |
| 37 | 7 | ¶ Dálet Calla ante el SEÑOR, y espera en él; no te enojes con el que prospera en su camino, con el hombre que hace maldades. |
| 37 | 8 | He Déjate de la ira, y depón el enojo; no te enojes en manera alguna para hacerte malo. |
| 37 | 9 | Porque los malignos serán talados, mas los que esperan al SEÑOR, ellos heredarán la tierra. |
| 37 | 10 | Vau Pues de aquí a poco no estará el malo; y contemplarás sobre su lugar, y no aparecerá. |
| 37 | 11 | Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con la multitud de la paz. |
| 37 | 12 | Zain Piensa el impío contra el justo, y cruje sobre él sus dientes. |
| 37 | 13 | El Señor se reirá de él; porque ve que viene su día. |
| 37 | 14 | He Los impíos desenvainaron espada, y entesaron su arco, para arruinar al pobre y al menesteroso; para degollar a los de recto proceder. |
| 37 | 15 | La espada de ellos entrará en su mismo corazón, y su arco será quebrado. |
| 37 | 16 | Tet Mejor es lo poco del justo, que las muchas riquezas de los pecadores. |
| 37 | 17 | Porque los brazos de los impíos serán quebrados; mas el que sustenta a los justos es el SEÑOR. |
| 37 | 18 | Yod Conoce el SEÑOR los días de los perfectos; y su heredad será para siempre. |
| 37 | 19 | No serán avergonzados en el mal tiempo; y en los días de hambre serán saciados. |
| 37 | 20 | Caf Porque los impíos perecerán, y los enemigos del SEÑOR como los más gordos de los carneros serán consumidos; se disiparán como humo. |
| 37 | 21 | ¶ Lámed El impío toma prestado, y no paga; mas el justo tiene misericordia, y da. |
| 37 | 22 | Porque los benditos de él heredarán la tierra; y los malditos de él serán talados. |
| 37 | 23 | Mem Por el SEÑOR son ordenados los pasos del hombre bueno , y él quiere su camino. |
| 37 | 24 | Cuando cayere, no será postrado; porque el SEÑOR sustenta su mano. |
| 37 | 25 | Nun Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan. |
| 37 | 26 | En todo tiempo tiene misericordia, y presta; y su simiente es para bendición. |
| 37 | 27 | Sámec Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre. |
| 37 | 28 | Porque el SEÑOR ama la rectitud, y no desamparará a sus misericordiosos, para siempre serán guardados; mas la simiente de los impíos será talada. |
| 37 | 29 | Ayin Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella. |
| 37 | 30 | Pe La boca del justo hablará sabiduría; y su lengua proferirá juicio. |
| 37 | 31 | La ley de su Dios está en su corazón; por tanto sus pasos no vacilarán. |
| 37 | 32 | Tsade Acecha el impío al justo, y procura matarlo. |
| 37 | 33 | El SEÑOR no lo dejará en sus manos, ni lo condenará cuando le juzgaren. |
| 37 | 34 | ¶ Cof Espera al SEÑOR, y guarda su camino, y él te ensalzará para heredar la tierra; cuando los pecadores serán talados, lo verás. |
| 37 | 35 | Resh Yo vi al impío robusto, y reverdeciendo como un laurel verde. |
| 37 | 36 | Pero pasó, y he aquí no aparece; lo busqué, y no fue hallado. |
| 37 | 37 | Sin Considera al perfecto, y mira al recto; que la postrimería de cada uno de ellos es paz. |
| 37 | 38 | Mas los rebeldes fueron todos destruidos; la postrimería de los impíos fue talada. |
| 37 | 39 | Tau Pero la salud de los justos es el SEÑOR, y él es su fortaleza en el tiempo de la angustia. |
| 37 | 40 | Y el SEÑOR los ayudó, y los libera, y los libertará de los impíos; y los salvará, por cuanto esperaron en él. |
| 38 | 1 | ¶ Salmo de David, digno de memoria. SEÑOR, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira. |
| 38 | 2 | Porque tus saetas descendieron en mí, y sobre mí ha descendido tu mano. |
| 38 | 3 | No hay sanidad en mi carne a causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos a causa de mi pecado. |
| 38 | 4 | Porque mis iniquidades han sobrepasado mi cabeza; como carga pesada se han agravado sobre mí. |
| 38 | 5 | Se pudrieron y se corrompieron mis llagas, a causa de mi locura. |
| 38 | 6 | Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, ando enlutado todo el día. |
| 38 | 7 | Porque mis caderas están llenas de ardor, y no hay sanidad en mi carne. |
| 38 | 8 | Estoy debilitado y molido en gran manera; bramo a causa del alboroto de mi corazón. |
| 38 | 9 | Señor, delante de ti están todos mis deseos; y mi suspiro no te es oculto. |
| 38 | 10 | Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor; y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo. |
| 38 | 11 | Mis amigos y mis compañeros se quitaron de delante de mi plaga; y mis cercanos se pusieron lejos. |
| 38 | 12 | ¶ Y los que buscaban mi alma armaron lazos; y los que procuraban mi mal hablaban iniquidades, y todo el día meditaban fraudes. |
| 38 | 13 | Mas yo, como si fuera sordo no oía; y estaba como un mudo, que no abre su boca. |
| 38 | 14 | Fui pues como un hombre que no oye, y que en su boca no tiene reprensiones. |
| 38 | 15 | Porque a ti, oh SEÑOR, he esperado; tú responderás, SEÑOR Dios mío. |
| 38 | 16 | Porque dije: Que no se alegren de mí; ni cuando mi pie resbalare, se engrandezcan sobre mí. |
| 38 | 17 | Porque yo estoy a punto de claudicar, y mi dolor está delante de mí continuamente. |
| 38 | 18 | Por tanto denunciaré mi maldad; me acongojaré por mi pecado. |
| 38 | 19 | Porque mis enemigos son vivos y fuertes; y se han aumentado los que me aborrecen sin causa; |
| 38 | 20 | y pagando mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno. |
| 38 | 21 | No me desampares, oh SEÑOR; Dios mío, no te alejes de mí. |
| 38 | 22 | Apresúrate a ayudarme, Señor de mi salud. |
| 39 | 1 | ¶ Al Vencedor, a Jedutún: Salmo de David. Yo dije: Miraré por mis caminos, para no pecar con mi lengua; guardaré mi boca con freno, entre tanto que el impío fuere contra mí. |
| 39 | 2 | Enmudecí en silencio, me callé aun de lo bueno; y se alborotó mi dolor. |
| 39 | 3 | Se enardeció mi corazón dentro de mí; en mi meditación se encendió fuego; y hablé con mi lengua: |
| 39 | 4 | Hazme saber, SEÑOR, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuánto tengo de ser del mundo. |
| 39 | 5 | He aquí como a palmos diste a mis días, y mi edad es como nada delante de ti; ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.) |
| 39 | 6 | Ciertamente en tinieblas anda el hombre; ciertamente en vano se inquieta; allega, y no sabe quién lo cogerá. |
| 39 | 7 | ¶ Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza en ti está. |
| 39 | 8 | Líbrame de todas mis rebeliones; no me pongas por escarnio del loco. |
| 39 | 9 | Enmudecí, no abrí mi boca; porque tú lo hiciste. |
| 39 | 10 | Quita de sobre mí tu plaga; de la guerra de tu mano soy consumido. |
| 39 | 11 | Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, y haces consumirse como de polilla su grandeza; ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.) |
| 39 | 12 | Oye mi oración, oh SEÑOR, y escucha mi clamor; no calles ante mis lágrimas; porque peregrino soy contigo, y advenedizo, como todos mis padres. |
| 39 | 13 | Déjame estar delante de ti , y tomaré fuerzas, antes que vaya y perezca. |
| 40 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David. Pacientemente esperé al SEÑOR, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. |
| 40 | 2 | Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. |
| 40 | 3 | Y puso en mi boca canción nueva, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y esperarán en el SEÑOR. |
| 40 | 4 | Bienaventurado el varón que puso al SEÑOR por su confianza, y no miró a los soberbios, ni a los que declinan a la mentira. |
| 40 | 5 | Aumentado has tú, oh SEÑOR Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no te los podremos contar, anunciar, ni hablar; no pueden ser narrados. |
| 40 | 6 | ¶ Sacrificio y presente no te agrada; me has labrado oídos; holocausto y expiación no has demandado. |
| 40 | 7 | Entonces dije: He aquí, vengo; en el envoltorio del libro está escrito de mí: |
| 40 | 8 | El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado; y tu ley está en medio de mis entrañas. |
| 40 | 9 | He anunciado justicia en grande congregación; he aquí, no detuve mis labios, SEÑOR, tú lo sabes. |
| 40 | 10 | No encubrí tu justicia en medio de mi corazón; tu verdad y tu salud he declarado; no negué tu misericordia y tu verdad en grande ayuntamiento. |
| 40 | 11 | ¶ Tú, SEÑOR, no detengas de mí tus misericordias; tu misericordia y tu verdad me guarden siempre. |
| 40 | 12 | Porque me han cercado males hasta no haber cuanto; me han asido mis maldades, y no puedo ver; se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falla. |
| 40 | 13 | Quieras, oh SEÑOR, librarme; SEÑOR, apresúrate a socorrerme. |
| 40 | 14 | Sean avergonzados y confusos a una los que buscan mi vida para cortarla; vuelvan atrás y avergüéncense los que mi mal desean. |
| 40 | 15 | Sean asolados en pago de su afrenta los que me dicen: ¡Ea, ea! |
| 40 | 16 | Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; y digan siempre los que aman tu salud: el SEÑOR sea ensalzado. |
| 40 | 17 | Cuando yo estoy pobre y menesteroso, el SEÑOR pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes. |
| 41 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David. Bienaventurado el que entiende sobre el pobre; en el día malo lo librará el SEÑOR. |
| 41 | 2 | El SEÑOR lo guarde, y le dé vida: sea bienaventurado en la tierra, y no lo entregues a la voluntad de sus enemigos. |
| 41 | 3 | El SEÑOR lo sustentará sobre el lecho del dolor; mullirás toda su cama en su enfermedad. |
| 41 | 4 | Yo dije: SEÑOR, ten misericordia de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado. |
| 41 | 5 | ¶ Mis enemigos dicen mal de mí preguntando : ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre? |
| 41 | 6 | Y si alguno venía a verme, hablaba mentira; su corazón amontonaba iniquidad; y salido fuera, la hablaba. |
| 41 | 7 | Congregados murmuraban contra mí todos los que me aborrecían; contra mí pensaban mal, diciendo de mí: |
| 41 | 8 | Cosa pestilente de él se ha apoderado; y el que cayó en cama, no volverá a levantarse. |
| 41 | 9 | Aun el varón de mi paz, en quien yo confiaba, el que comía mi pan, engrandeció contra mí el calcañar. |
| 41 | 10 | Mas tú, SEÑOR, ten misericordia de mí, y hazme levantar, y les daré el pago. |
| 41 | 11 | En esto habré conocido que te he agradado, que mi enemigo no se holgará de mí. |
| 41 | 12 | En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado, y me has asentado delante de ti para siempre. |
| 41 | 13 | Bendito sea el SEÑOR, el Dios de Israel, por los siglos de los siglos. Amén y Amén. |
| 42 | 1 | ¶ Al Vencedor: Masquil a los hijos de Coré. Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. |
| 42 | 2 | Mi alma tuvo sed de Dios, del Dios vivo. ¡Cuándo vendré, y compareceré delante de Dios! |
| 42 | 3 | Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me decían todos los días: ¿Dónde está tu Dios? |
| 42 | 4 | De estas cosas me acordaré, y derramaré mi alma sobre mí. Cuando pasaré en el número, iré con ellos hasta la Casa de Dios, con voz de alegría y de alabanza, bailando la multitud. |
| 42 | 5 | ¿Por qué te abates, oh alma mía, y bramas contra mí? Espera a Dios; porque aún le tengo de alabar por las saludes de su presencia. |
| 42 | 6 | ¶ Dios mío, mi alma está en mí abatida; por tanto me acordaré de ti desde la tierra del Jordán, y de los hermonitas, desde el monte de Mizar. |
| 42 | 7 | Un abismo llama a otro a la voz de tus canales; todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. |
| 42 | 8 | De día mandará el SEÑOR su misericordia, y de noche su canción será conmigo, oración al Dios de mi vida. |
| 42 | 9 | Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo? |
| 42 | 10 | Es como muerte en mis huesos, cuando mis enemigos me afrentan, diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios? |
| 42 | 11 | ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué bramas contra mí? Espera a Dios; quien es la salud de mi rostro, y el Dios mío. |
| 43 | 1 | ¶ Júzgame, oh Dios, y pleitea mi pleito; de gente no misericordiosa, de varón de engaño me libra. |
| 43 | 2 | Porque tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo? |
| 43 | 3 | Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; me conducirán al monte de tu santidad, y a tus tabernáculos. |
| 43 | 4 | Y entraré al altar de Dios, al Dios alegría de mi gozo; y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío. |
| 43 | 5 | ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué bramas contra mí? Espera a Dios; porque aún tengo de alabar a quien es la salud de mi rostro, y el Dios mío. |
| 44 | 1 | ¶ Al Vencedor: a los hijos de Coré: Masquil. Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado la obra que hiciste en sus tiempos, en los tiempos antiguos. |
| 44 | 2 | Tú con tu mano echaste los gentiles, y los plantaste a ellos; afligiste los pueblos, y los arrojaste. |
| 44 | 3 | Porque no heredaron la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos. |
| 44 | 4 | Tú, oh Dios, eres mi rey: Manda saludes a Jacob. |
| 44 | 5 | Por medio de ti acornearemos a nuestros enemigos; en tu Nombre atropellaremos a nuestros adversarios. |
| 44 | 6 | Porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará. |
| 44 | 7 | Porque tú nos has guardado de nuestros enemigos, y has avergonzado a los que nos aborrecían. |
| 44 | 8 | En Dios nos alabamos todo el tiempo, y para siempre loaremos tu Nombre. (Selah.) |
| 44 | 9 | ¶ Pero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales en nuestros ejércitos. |
| 44 | 10 | Nos hiciste retroceder del enemigo, y nos saquearon para sí los que nos aborrecieron. |
| 44 | 11 | Nos pusiste como a ovejas para comida, y nos esparciste entre los gentiles. |
| 44 | 12 | Has vendido tu pueblo de balde, y sin precio. |
| 44 | 13 | Nos pusiste por vergüenza a nuestros vecinos, por escarnio y por burla a los que nos rodean. |
| 44 | 14 | Nos pusiste por proverbio entre los gentiles, por movimiento de cabeza en los pueblos. |
| 44 | 15 | Cada día mi vergüenza está delante de mí, y me cubre la confusión de mi rostro, |
| 44 | 16 | por la voz del que me blasfema y deshonra, por la voz del enemigo y del que se venga. |
| 44 | 17 | ¶ Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti; y no hemos faltado a tu pacto. |
| 44 | 18 | No se ha vuelto atrás nuestro corazón, ni tampoco se han apartado nuestros pasos de tus caminos. |
| 44 | 19 | Cuando nos quebrantaste en el lugar de los dragones, y nos cubriste con sombra de muerte, |
| 44 | 20 | si nos hubiésemos olvidado del Nombre de nuestro Dios, o alzado nuestras manos a dios ajeno, |
| 44 | 21 | ¿No demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón. |
| 44 | 22 | Antes por tu causa nos matan cada día; somos tenidos como ovejas para el degolladero. |
| 44 | 23 | Despierta; ¿por qué duermes, Señor? Despierta, no nos deseches para siempre. |
| 44 | 24 | ¿Por qué escondes tu rostro? ¿Olvidaste nuestra aflicción, y la opresión nuestra? |
| 44 | 25 | Porque nuestra alma se ha agobiado hasta el polvo; nuestro vientre está pegado con la tierra. |
| 44 | 26 | Levántate para ayudarnos, y redímenos por tu misericordia. |
| 45 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre Sosanim (lirios ): a los hijos de Coré: Masquil: Canción de amores. Rebosa mi corazón palabra buena; yo digo en mis obras del Rey; mi lengua es pluma de escribiente muy ligero. |
| 45 | 2 | Te has hermoseado más que los hijos de los hombres; la gracia se derramó en tus labios; por tanto Dios te ha bendecido para siempre. |
| 45 | 3 | Cíñete tu espada sobre el muslo, oh valiente, con tu gloria y con tu hermosura. |
| 45 | 4 | Y con tu hermosura sé prosperado; cabalga sobre palabra de verdad, y de humildad, y de justicia; y tu diestra te enseñará cosas terribles. |
| 45 | 5 | Tus saetas agudas con que caerán pueblos debajo de ti, penetrarán en el corazón de los enemigos del Rey. |
| 45 | 6 | ¶ Tu trono, oh Dios, eterno y para siempre; vara de justicia, la vara de tu reino. |
| 45 | 7 | Amaste la justicia y aborreciste la maldad; por tanto te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de gozo más que a tus compañeros. |
| 45 | 8 | Mirra, áloe, y casia exhalan todos tus vestidos; desde palacios de marfil te alegraron. |
| 45 | 9 | Hijas de reyes entre tus ilustres; está la reina a tu diestra con corona de oro finísimo de Ofir. |
| 45 | 10 | ¶ Oye, hija, y mira, e inclina tu oído; y olvida tu pueblo, y la casa de tu padre; |
| 45 | 11 | y deseará el Rey tu hermosura; e inclínate a él, porque él es tu Señor. |
| 45 | 12 | Y las hijas de Tiro con presente; aun los ricos del pueblo suplicarán tu favor. |
| 45 | 13 | Toda ilustre es de dentro la hija del rey; de brocado de oro es su vestido. |
| 45 | 14 | Con vestidos bordados será llevada al Rey; vírgenes en pos de ella; sus compañeras serán traídas a ti. |
| 45 | 15 | Serán traídas con alegría y gozo; entrarán en el palacio del Rey. |
| 45 | 16 | En lugar de tus padres serán tus hijos, a quienes harás príncipes en toda la tierra. |
| 45 | 17 | Haré perpetua la memoria de tu nombre en todas las generaciones; por lo cual pueblos te alabarán eternamente y para siempre. |
| 46 | 1 | ¶ Al Vencedor: a los hijos de Coré: Salmo sobre Alamot. Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. |
| 46 | 2 | Por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida; aunque se traspasen los montes al corazón del mar. |
| 46 | 3 | Bramarán, se turbarán sus aguas; temblarán los montes a causa de su braveza. (Selah.) |
| 46 | 4 | Del Río sus conductos alegrarán la ciudad de Dios, el santuario de las tiendas del Altísimo. |
| 46 | 5 | Dios está en medio de ella; no será conmovida; Dios la ayudará al clarear la mañana. |
| 46 | 6 | ¶ Bramaron los gentiles, titubearon los reinos; dio él su voz, se derritió la tierra. |
| 46 | 7 | El SEÑOR de los ejércitos es con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.) |
| 46 | 8 | Venid, ved las obras del SEÑOR, que ha puesto asolamientos en la tierra. |
| 46 | 9 | Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra; que quiebra el arco, corta la lanza, y quema los carros en el fuego. |
| 46 | 10 | Cesad, y conoced que yo soy Dios; me ensalzaré en los gentiles, me ensalzaré en la tierra. |
| 46 | 11 | El SEÑOR de los ejércitos es con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.) |
| 47 | 1 | ¶ Al Vencedor: a los hijos de Coré: Salmo. Pueblos todos, batid las manos; aclamad a Dios con voz de júbilo. |
| 47 | 2 | Porque el SEÑOR es Sublime y temible; Rey grande sobre toda la tierra. |
| 47 | 3 | El guiará a los pueblos debajo de nosotros, y a los gentiles debajo de nuestros pies. |
| 47 | 4 | El nos elegirá nuestras heredades; la hermosura de Jacob, al cual amó. (Selah.) |
| 47 | 5 | ¶ Subió Dios con júbilo, el SEÑOR con voz de trompeta. |
| 47 | 6 | Cantad a Dios, cantad; cantad a nuestro Rey, cantad. |
| 47 | 7 | Porque el Rey de toda la tierra es Dios; cantad con entendimiento. |
| 47 | 8 | Reinó Dios sobre los gentiles; se sentó Dios sobre el trono de su santidad. |
| 47 | 9 | Los príncipes de los pueblos se juntaron al pueblo del Dios de Abraham; porque de Dios son los escudos de la tierra; El es muy ensalzado. |
| 48 | 1 | ¶ Canción de Salmo a los hijos de Coré. Grande es el SEÑOR y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de nuestro Dios, en el monte de su santidad. |
| 48 | 2 | Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra es el monte de Sion, a los lados del aquilón, la ciudad del gran Rey. |
| 48 | 3 | Dios en sus palacios es conocido por lugar de refugio. |
| 48 | 4 | Porque he aquí los reyes de la tierra fueron reunidos; pasaron todos. |
| 48 | 5 | Y viéndola ellos así, se maravillaron, se asombraron, se dieron prisa a huir . |
| 48 | 6 | Les tomó allí temblor; dolor, como a mujer que da a luz. |
| 48 | 7 | Con viento solano quiebras tú las naves de Tarsis. |
| 48 | 8 | ¶ Como lo oímos, así lo hemos visto en la ciudad del SEÑOR de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios; la afirmará Dios para siempre. (Selah.) |
| 48 | 9 | Concebimos según tu misericordia, oh Dios, en medio de tu Templo. |
| 48 | 10 | Conforme a tu Nombre, oh Dios, así es tu loor hasta los fines de la tierra; de justicia está llena tu diestra. |
| 48 | 11 | Se alegrará el monte de Sion; se gozarán las hijas de Judá por tus juicios. |
| 48 | 12 | Andad alrededor de Sion, y rodeadla; contad sus torres. |
| 48 | 13 | Considerad bien su antemuro, mirad sus palacios; para que lo contéis a la generación venidera. |
| 48 | 14 | Porque este Dios es Dios nuestro eternalmente y para siempre; El nos capitaneará hasta la muerte. |
| 49 | 1 | ¶ Al Vencedor: a los hijos de Coré: Salmo. Oíd esto, pueblos todos; escuchad, habitadores todos del mundo: |
| 49 | 2 | Así los hijos de los hombres como los hijos de los varones; el rico y el pobre juntamente. |
| 49 | 3 | Mi boca hablará sabiduría; y el pensamiento de mi corazón inteligencia. |
| 49 | 4 | Acomodaré a ejemplos mi oído; declararé con el arpa mi enigma. |
| 49 | 5 | ¿Por qué he de temer en los días de adversidad, cuando la iniquidad de mis calcañares me cercará? |
| 49 | 6 | ¶ Los que confían en sus haciendas, y en la muchedumbre de sus riquezas se jactan, |
| 49 | 7 | ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar a Dios su rescate. |
| 49 | 8 | (Porque la redención de su vida es de gran precio, y no lo pueden hacer) |
| 49 | 9 | que viva adelante para siempre, y nunca vea la sepultura. |
| 49 | 10 | Pues se ve que mueren todos los sabios; el loco y el ignorante perecen, y dejan a otros sus riquezas. |
| 49 | 11 | En su interior piensan que sus casas son eternas, y sus habitaciones para generación y generación; llamaron sus tierras de sus nombres. |
| 49 | 12 | Mas el hombre no permanecerá en honra; es semejante a las bestias que son cortadas. |
| 49 | 13 | Este es su camino, su locura; y sus descendientes corren por el dicho de ellos. (Selah.) |
| 49 | 14 | Como ovejas son puestos en la sepultura; la muerte los pastorea; y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana; y se consumirá su bien parecer en la sepultura de su morada. |
| 49 | 15 | ¶ Ciertamente Dios redimirá mi vida del poder desde la sepultura, cuando me tomará. (Selah.) |
| 49 | 16 | No temas cuando se enriquece alguno, cuando aumenta la gloria de su casa; |
| 49 | 17 | porque en su muerte no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria. |
| 49 | 18 | Porque mientras viviere, será su vida bendita; y tú serás loado cuando fueres prospero. |
| 49 | 19 | Entrará a la generación de sus padres; no verán luz para siempre. |
| 49 | 20 | El hombre en honra que no entiende, semejante es a las bestias que son cortadas. |
| 50 | 1 | ¶ Salmo a Asaf. El Dios de dioses, el SEÑOR, ha hablado, y convocado la tierra desde el nacimiento del sol hasta donde se pone. |
| 50 | 2 | De Sion, perfección de hermosura, Dios ha resplandecido. |
| 50 | 3 | Vendrá nuestro Dios, y no callará; fuego consumirá delante de su presencia, y en derredor suyo habrá tempestad grande. |
| 50 | 4 | Convocará a los cielos de arriba, y a la tierra, para juzgar a su pueblo. |
| 50 | 5 | Juntadme mis misericordiosos; los que pactaron mi pacto sobre sacrificio. |
| 50 | 6 | Y denunciarán los cielos su justicia; porque Dios mismo es el juez. (Selah.) |
| 50 | 7 | ¶ Oye, pueblo mío, y hablaré; escucha, Israel, y testificaré contra ti: Yo soy el Dios, el Dios tuyo. |
| 50 | 8 | No te reprenderé sobre tus sacrificios, que tus holocaustos delante de mí están siempre. |
| 50 | 9 | No tomaré de tu casa becerros, ni machos cabríos de tus apriscos. |
| 50 | 10 | Porque mía es toda bestia del monte; millares de animales en los montes. |
| 50 | 11 | Conozco todas las aves de los montes, y las fieras del campo están conmigo. |
| 50 | 12 | Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; porque mío es el mundo y su plenitud. |
| 50 | 13 | ¿Tengo de comer yo carne de toros, o de beber sangre de machos cabríos? |
| 50 | 14 | Sacrifica a Dios alabanza, y paga tus promesas al Altísimo. |
| 50 | 15 | Y llámame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás. |
| 50 | 16 | ¶ Pero al malo dijo Dios: ¿Qué parte tienes tú de declarar mis leyes, y que tomes mi pacto en tu boca? |
| 50 | 17 | ¡Aborreciendo tú el castigo, y echando detrás de ti mis palabras! |
| 50 | 18 | Si veías al ladrón, tú corrías con él; y con los adúlteros era tu parte. |
| 50 | 19 | Tu boca metías en mal, y tu lengua componía engaño. |
| 50 | 20 | Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano; contra el hijo de tu madre ponías infamia. |
| 50 | 21 | Estas cosas hiciste, y yo he callado; pensabas por eso que de cierto sería yo como tú; yo te argüiré, y las pondré delante de tus ojos. |
| 50 | 22 | Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios; no sea que os arrebate, y no haya quién os libre. |
| 50 | 23 | El que sacrifica alabanza me honrará; y al que ordenare su camino, le enseñaré la salud de Dios. |
| 51 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David, cuando después que entró a Betsabé, vino a él Natán el profeta. Ten misericordia de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades rae mis rebeliones. |
| 51 | 2 | Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. |
| 51 | 3 | Porque yo reconozco mis rebeliones; y mi pecado está siempre delante de mí. |
| 51 | 4 | Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos; para que seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio. |
| 51 | 5 | He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre. |
| 51 | 6 | He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo; y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. |
| 51 | 7 | ¶ Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré emblanquecido más que la nieve. |
| 51 | 8 | Hazme oír gozo y alegría; y se recrearán los huesos que has abatido. |
| 51 | 9 | Esconde tu rostro de mis pecados, y rae todas mis maldades. |
| 51 | 10 | Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí. |
| 51 | 11 | No me eches de delante de ti; y no quites de mí tu santo Espíritu. |
| 51 | 12 | Vuélveme el gozo de tu salud; y tu espíritu de libertad me sustentará. |
| 51 | 13 | Enseñaré a los prevaricadores tus caminos; y los pecadores se convertirán a ti. |
| 51 | 14 | ¶ Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud; cantará mi lengua tu justicia. |
| 51 | 15 | Señor, abre mis labios; y publicará mi boca tu alabanza. |
| 51 | 16 | Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; no quieres holocausto. |
| 51 | 17 | Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. |
| 51 | 18 | Haz bien con tu voluntad a Sion; edifica los muros de Jerusalén. |
| 51 | 19 | Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto u ofrenda del todo quemada; entonces ofrecerán sobre tu altar becerros. |
| 52 | 1 | ¶ Al Vencedor: Masquil de David, cuando vino Doeg el edomita y dio cuenta a Saúl, diciéndole: David ha venido a casa de Ahimelec. ¿Por qué te glorías de maldad, oh ilustre? La misericordia de Dios es cada día. |
| 52 | 2 | Agravios maquina tu lengua; como navaja amolada hace engaño. |
| 52 | 3 | Amaste el mal más que el bien; la mentira más que hablar justicia. (Selah.) |
| 52 | 4 | Has amado toda suerte de palabras perniciosas, engañosa lengua. |
| 52 | 5 | Por tanto Dios te derribará para siempre; te cortará y te arrancará de tu morada, y te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah.) |
| 52 | 6 | ¶ Y verán los justos, y temerán; y se reirán de él, diciendo: |
| 52 | 7 | He aquí un varón que no puso a Dios por su fortaleza, sino que confió en la multitud de sus riquezas; se esforzó en su maldad. |
| 52 | 8 | Mas yo estoy como oliva verde en la Casa de Dios; confié en la misericordia de Dios perpetua y eternalmente. |
| 52 | 9 | Te alabaré para siempre porque obraste; y esperaré a tu Nombre, porque es bueno, delante de tus misericordiosos. |
| 53 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre Mahalat: Masquil de David. Dijo el loco en su corazón: No hay Dios. Se corrompieron e hicieron abominable maldad; no hay quien haga bien. |
| 53 | 2 | Dios desde los cielos miró sobre los hijos de Adán, por ver si hay algún entendido que busque a Dios. |
| 53 | 3 | Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían dañado; no hay quien haga bien, no hay ni aun uno. |
| 53 | 4 | ¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad, que comen a mi pueblo como si comiesen pan? A Dios no invocan. |
| 53 | 5 | Allí se sobresaltaron de pavor donde no había pavor; porque Dios descoyuntó los huesos del que asentó campamento contra ti; los avergonzaste, porque Dios los desechó. |
| 53 | 6 | ¡Oh quién diese de Sion saludes a Israel! Volviendo Dios la cautividad de su pueblo, se gozará Jacob, y se alegrará Israel. |
| 54 | 1 | ¶ Al Vencedor: en Neginot: Masquil de David, cuando vinieron los zifeos y dijeron a Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierra? Oh Dios, sálvame en tu Nombre, y con tu valentía defiéndeme. |
| 54 | 2 | Oh Dios, oye mi oración; escucha las razones de mi boca. |
| 54 | 3 | Porque extraños se han levantado contra mí, y fuertes buscan mi alma; no han puesto a Dios delante de sí. (Selah.) |
| 54 | 4 | ¶ He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor es con los que sustentan mi alma. |
| 54 | 5 | El volverá el mal a mis enemigos; córtalos por tu verdad. |
| 54 | 6 | Voluntariamente sacrificaré a ti; alabaré tu Nombre, oh SEÑOR, porque es bueno. |
| 54 | 7 | Porque me ha librado de toda angustia, y sobre mis enemigos vieron mis ojos el deseo de El . |
| 55 | 1 | ¶ Al Vencedor: en Neginot: Masquil de David. Escucha, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica. |
| 55 | 2 | Está atento, y respóndeme; clamo en mi oración, y me conmuevo, |
| 55 | 3 | a causa de la voz del enemigo, por la opresión del impío; porque echaron sobre mí iniquidad, y con furor me han amenazado. |
| 55 | 4 | Mi corazón está doloroso dentro de mí, y terrores de muerte han caído sobre mí. |
| 55 | 5 | Temor y temblor vinieron sobre mí, y terror me ha cubierto. |
| 55 | 6 | Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo , y descansaría. |
| 55 | 7 | Ciertamente huiría lejos; moraría en el desierto. (Selah.) |
| 55 | 8 | Me apresuraría a escapar del viento tempestuoso, de la tempestad. |
| 55 | 9 | ¶ Deshace, oh Señor, divide la lengua de ellos; porque he visto violencia y rencilla en la ciudad. |
| 55 | 10 | Día y noche la rodean sobre sus muros; e iniquidad y trabajo hay en medio de ella. |
| 55 | 11 | Agravios hay en medio de ella, y el fraude y engaño no se apartan de sus plazas. |
| 55 | 12 | Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni el que me aborrecía se engrandeció contra mí, porque me hubiera escondido de él; |
| 55 | 13 | mas tú, hombre, según mi estimación: mi señor, y mi familiar. |
| 55 | 14 | Porque juntos comunicábamos dulcemente los secretos, en la Casa de Dios andábamos en compañía. |
| 55 | 15 | Condenados sean a muerte, desciendan vivos al infierno, porque hay maldades en su compañía, entre ellos. |
| 55 | 16 | ¶ Yo a Dios clamaré; y el SEÑOR me salvará. |
| 55 | 17 | Tarde y mañana y a mediodía hablo y bramo; y él oirá mi voz. |
| 55 | 18 | El ha redimido en paz mi alma de la guerra contra mí; porque muchos fueron contra mí. |
| 55 | 19 | Dios oirá, y los quebrantará, y el que permanece desde la antigüedad (Selah); por cuanto no se mudan, ni temen a Dios. |
| 55 | 20 | Extendió sus manos contra sus pacíficos; ensució su pacto. |
| 55 | 21 | Ablandan más que manteca su boca, pero guerra hay en su corazón; enternecen sus palabras más que el aceite, mas ellos son cuchillos. |
| 55 | 22 | Echa sobre el SEÑOR tu carga, y él te sustentará; nunca permitará que resbale el justo. |
| 55 | 23 | Mas tú, oh Dios, los harás descender al pozo de la sepultura; los varones sanguinarios y engañadores no vivirán ni la mitad de sus días; pero yo confiaré en ti. |
| 56 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre la paloma silenciosa en paraje muy distante. Mictam de David, cuando los filisteos le prendieron en Gat. Ten misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre; me oprime combatiéndome cada día. |
| 56 | 2 | Me devoran mis enemigos cada día; porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo. |
| 56 | 3 | El día temo, mas yo en ti confío. |
| 56 | 4 | En Dios alabaré su palabra; en Dios he confiado, no temeré lo que la carne me hiciere. |
| 56 | 5 | Todos los días me contristan mis negocios; contra mí son todos sus pensamientos para mal. |
| 56 | 6 | Se reúnen, se esconden, miran ellos atentamente mis pisadas, esperando mi alma. |
| 56 | 7 | ¿Escaparán ellos por la iniquidad? Oh Dios, derriba los pueblos con tu furor. |
| 56 | 8 | ¶ Mis huidas has contado tú; pon mis lágrimas en tu odre, ciertamente en tu libro. |
| 56 | 9 | Entonces serán vueltos atrás mis enemigos el día que yo clamare a ti; en esto conozco que Dios es por mí. |
| 56 | 10 | En Dios alabaré su palabra; en el SEÑOR alabaré su palabra. |
| 56 | 11 | En Dios he confiado; no temeré lo que el hombre me pueda hacer. |
| 56 | 12 | Sobre mí, oh Dios, están tus promesas; te tributaré alabanzas. |
| 56 | 13 | Porque has librado mi vida de la muerte, ciertamente mis pies de caída, para que ande delante de Dios en la luz de los que viven. |
| 57 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre No destruyas: Mictam de David, cuando huyó de delante de Saúl a la cueva. Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; porque en ti ha confiado mi alma, y en la sombra de tus alas me ampararé, hasta que pasen los quebrantos. |
| 57 | 2 | Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que me galardona. |
| 57 | 3 | El enviará desde los cielos, y me salvará de la infamia del que me devora; (Selah) Dios enviará su misericordia y su verdad. |
| 57 | 4 | Mi vida está entre leones; estoy echado entre hijos de hombres que echan llamas; sus dientes son lanzas y saetas, y su lengua cuchillo agudo. |
| 57 | 5 | Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra se ensalze tu gloria. |
| 57 | 6 | Red han armado a mis pasos; mi alma se ha abatido; hoyo han cavado delante de mí; cayeron en medio de él. (Selah.) |
| 57 | 7 | ¶ Pronto está mi corazón, oh Dios, mi corazón está dispuesto; cantaré, y diré salmos. |
| 57 | 8 | Despierta, oh gloria mía; despierta, salterio y arpa; me levantaré de mañana. |
| 57 | 9 | Te alabaré en los pueblos, oh Señor; cantaré de ti en las naciones. |
| 57 | 10 | Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, y hasta las nubes tu verdad. |
| 57 | 11 | Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra se ensalze tu gloria. |
| 58 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre No destruyas: Mictam de David. Por ventura oh congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿Juzgáis rectamente, hijos de Adán? |
| 58 | 2 | Antes, de corazón obráis iniquidades en la tierra; hacéis pesar la violencia de vuestras manos. |
| 58 | 3 | Se extrañaron los impíos desde la matriz; erraron desde el vientre, hablando mentira. |
| 58 | 4 | Veneno tienen semejante al veneno de la serpiente; son como áspid sordo que cierra su oído; |
| 58 | 5 | que no oye la voz de los que encantan, por más hábil que el encantador sea. |
| 58 | 6 | ¶ Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas; quiebra, oh SEÑOR, las muelas de los leoncillos. |
| 58 | 7 | Córranse como aguas que se van de suyo; armen sus saetas como si fuesen cortadas. |
| 58 | 8 | Pasen de este mundo como el caracol que se deslíe; como el abortivo de mujer, no vean el sol. |
| 58 | 9 | Antes que vuestras ollas sientan el fuego de las espinas, así vivos, así airado, los arrebate él con tempestad. |
| 58 | 10 | Se alegrará el justo cuando viere la venganza; sus pies lavará en la sangre del impío. |
| 58 | 11 | Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay fruto para el justo; ciertamente hay Dios que juzga en la tierra. |
| 59 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre No destruyas: Mictam de David, cuando envió Saúl, y guardaron la casa para matarlo. Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío; ponme a salvo de los que se levantan contra mí. |
| 59 | 2 | Líbrame de los que obran iniquidad, y sálvame de varones sanguinarios. |
| 59 | 3 | Porque he aquí están acechando mi vida; se han juntado contra mí fuertes sin rebelión mía, y sin pecado mío, oh SEÑOR. |
| 59 | 4 | Sin delito mío corren y se aperciben; despierta para venir a mi encuentro, y mira. |
| 59 | 5 | Y tú, SEÑOR Dios de los ejércitos, Dios de Israel, despierta para visitar todos los gentiles; no hayas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. (Selah.) |
| 59 | 6 | Se volverán a la tarde, ladrarán como perros, y rodearán la ciudad. |
| 59 | 7 | He aquí proferirán con su boca; cuchillos están en sus labios, porque dicen : ¿Quién oye? |
| 59 | 8 | ¶ Mas tú, SEÑOR, te reirás de ellos, te burlarás de todos los gentiles. |
| 59 | 9 | Para ti reservaré su fortaleza; porque Dios es mi defensa. |
| 59 | 10 | El Dios de mi misericordia me encontará en el camino ; Dios me hará ver en mis enemigos mi deseo . |
| 59 | 11 | No los matarás, para que mi pueblo no se olvide; hazlos vagar con tu fortaleza, y abátelos, oh SEÑOR, escudo nuestro, |
| 59 | 12 | Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios; y sean presos por su soberbia, y cuenten con maldición y con debilidad. |
| 59 | 13 | Acábalos con furor, acábalos, y no sean; y sepan que Dios domina en Jacob hasta los fines de la tierra. (Selah). |
| 59 | 14 | Vuelvan pues a la tarde, y ladren como perros, y rodeen la ciudad. |
| 59 | 15 | Anden ellos errantes para hallar qué comer; y si no se saciaren, murmuren. |
| 59 | 16 | Y yo cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia; porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia. |
| 59 | 17 | Fortaleza mía, a ti cantaré; porque eres Dios de mi amparo, Dios de mi misericordia. |
| 60 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre Susan-Hedut: Mictam de David, para enseñar. Cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram Sobat, y volvió Joab, e hirió a Edom en el valle de las salinas, matando doce mil. Oh Dios, tú nos has desechado, nos disipaste; te has airado: vuélvete a nosotros. |
| 60 | 2 | Hiciste temblar la tierra, la abriste; sana sus quiebras, porque titubea. |
| 60 | 3 | Has hecho ver a tu pueblo duras cosas; nos hiciste beber el vino de temblor. |
| 60 | 4 | Has dado a los que te temen bandera que alcen por la verdad. (Selah.) |
| 60 | 5 | Para que se libren tus amados, salva con tu diestra, y óyeme. |
| 60 | 6 | ¶ Dios pronunció en santidad; yo me alegraré; partiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot. |
| 60 | 7 | Mío es Galaad, y mío es Manasés; y Efraín es la fortaleza de mi cabeza; Judá, mi legislador; |
| 60 | 8 | Moab, la vasija de mi lavatorio; sobre Edom echaré mi zapato; haz júbilo por razón de mí, oh Palestina. |
| 60 | 9 | ¿Quién me llevará a la ciudad fortalecida? ¿Quién me llevará hasta Idumea? |
| 60 | 10 | Ciertamente, tú, oh Dios, que nos habías desechado; y tu, oh Dios, que no salías con nuestras armadas. |
| 60 | 11 | Danos socorro contra el enemigo, que vana es la salud de los hombres. |
| 60 | 12 | En Dios haremos ejército; y él hollará nuestros enemigos. |
| 61 | 1 | ¶ Al Vencedor; sobre Neginot: Salmo de David. Oye, oh Dios, mi clamor; a mi oración atiende. |
| 61 | 2 | Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare; a la peña más alta que me conduzcas, |
| 61 | 3 | porque tú has sido mi refugio, mi torre de fortaleza delante del enemigo. |
| 61 | 4 | Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre; estaré seguro en el escondedero de tus alas. |
| 61 | 5 | ¶ Porque tú, oh Dios, has oído mis votos, has dado heredad a los que temen tu Nombre. |
| 61 | 6 | Días sobre días añadirás al Rey; sus años serán de generación a generación. |
| 61 | 7 | El estará para siempre delante de Dios; misericordia y verdad apercibe que lo conserven. |
| 61 | 8 | Así cantaré tu Nombre para siempre, pagando mis votos cada día. |
| 62 | 1 | ¶ Al Vencedor: a Jedutún: Salmo de David. En Dios solamente se reposa mi alma; de él es mi salud. |
| 62 | 2 | El solamente es mi fuerte, y mi salud; es mi refugio, no resbalaré mucho. |
| 62 | 3 | ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un varón? ¿Mataréis todos vosotros como pared desplomada, como cerca derribada? |
| 62 | 4 | Solamente consultan de arrojarle de su grandeza; aman la mentira, con su boca bendicen, pero maldicen en sus entrañas. (Selah.) |
| 62 | 5 | Alma mía, en Dios solamente reposa; porque de él es mi esperanza. |
| 62 | 6 | El solamente es mi fuerte y mi salud; mi refugio, no resbalaré. |
| 62 | 7 | En Dios es mi salud y mi gloria; peña de mi fortaleza; mi refugio es en Dios. |
| 62 | 8 | ¶ Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro amparo. (Selah.) |
| 62 | 9 | Solamente, vanidad son los hijos de Adán, mentira los hijos del varón; pesándolos a todos juntos en la balanza, serán menos que la vanidad. |
| 62 | 10 | No confiéis en la violencia, ni en la rapiña no os envanezcáis; si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella . |
| 62 | 11 | Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza. |
| 62 | 12 | Y tuya Señor, es la misericordia; porque tú pagas a cada uno conforme a su obra. |
| 63 | 1 | ¶ Salmo de David, estando en el desierto de Judá. Dios, Dios mío eres tú; a ti madrugaré; mi alma tuvo sed de ti, mi carne te desea en tierra de sequedad y transida sin aguas. |
| 63 | 2 | Así te miré en santidad, cuando vi tu fortaleza y tu gloria. |
| 63 | 3 | ¶ Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán. |
| 63 | 4 | Así te bendeciré en mi vida; en tu Nombre alzaré mis manos. |
| 63 | 5 | Como de sebo y de grosura será saciada mi alma; y con labios de alegría te alabará mi boca, |
| 63 | 6 | cuando me acordaré de ti en mi lecho, cuando meditaré de ti en las velas de la noche. |
| 63 | 7 | ¶ Porque has sido mi socorro; y así en la sombra de tus alas me regocijaré. |
| 63 | 8 | Mi alma se apegó tras de ti; tu diestra me ha sustentado. |
| 63 | 9 | Mas los que para destrucción buscaron mi alma, descendieron en las bajuras de la tierra. |
| 63 | 10 | Los matarán a filo de espada; serán porción de las zorras. |
| 63 | 11 | Y el rey se alegrará en Dios; serán alabados todos los que juran por él; porque la boca de los que hablan mentira, será cerrada. |
| 64 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David. Escucha, oh Dios, mi voz en mi oración; guarda mi vida del miedo del enemigo. |
| 64 | 2 | Escóndeme del secreto consejo de los malignos; de la conspiración de los que obran iniquidad; |
| 64 | 3 | que amolaron su lengua como cuchillo, y armaron por su saeta palabra amarga, |
| 64 | 4 | para asaetear a escondidas al perfecto; de improviso lo asaetean, y no temen. |
| 64 | 5 | Se afirman a sí mismos la palabra mala, tratan de esconder los lazos, y dicen: ¿Quién los ha de ver? |
| 64 | 6 | Escudriñan iniquidades, perfeccionan y ponen en efecto lo que inventaron en lo íntimo de cada uno, y en su corazón inventivo. |
| 64 | 7 | ¶ Mas Dios los herirá con saeta; de repente serán sus plagas. |
| 64 | 8 | Y harán caer sobre sí sus mismos consejos y acuerdos; se espantarán todos los que los vieren. |
| 64 | 9 | Y temerán todos los hombres, y anunciarán la obra de Dios, y entenderán su obra. |
| 64 | 10 | El justo se alegrará en el SEÑOR, y se asegurará en él; y se alabarán en El todos los rectos de corazón. |
| 65 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David, Canción. En ti reposa la alabanza, oh Dios, en Sión; y a ti se pagará el voto. |
| 65 | 2 | Tú oyes la oración; a ti vendrá toda carne. |
| 65 | 3 | Palabras de iniquidades me sobrepujaron; mas nuestras rebeliones tú las limpiarás. |
| 65 | 4 | Dichoso el que tú escogieres, e hicieres llegar para que habite en tus atrios; seremos saciados del bien de tu Casa, de tu santo templo. |
| 65 | 5 | Con tremendas cosas, nos oirás en justicia, oh Dios de nuestra salud, esperanza de todos los fines de la tierra, y las lejuras del mar. |
| 65 | 6 | ¶ Tú , el que afirma los montes con su potencia, ceñido de valentía. |
| 65 | 7 | El que amansa el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas, y el alboroto de los gentiles. |
| 65 | 8 | Y los habitadores de los fines de la tierra temen de tus maravillas; que haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde. |
| 65 | 9 | Visitas la tierra, y desde que la has hecho desear mucho, la enriqueces con el Río de Dios lleno de aguas; preparas el grano de ellos, porque así la ordenaste. |
| 65 | 10 | Embriagas sus surcos, haces descender el agua en sus regaderas; la ablandas con lluvias, bendices sus renuevos. |
| 65 | 11 | Tú coronas el año de tus bienes; y tus nubes destilan grosura. |
| 65 | 12 | Destilan sobre las habitaciones del desierto; y los collados se ciñen de alegría. |
| 65 | 13 | Se visten los llanos de ovejas, y los valles se cubren de grano; dan voces de júbilo, y aun cantan. |
| 66 | 1 | ¶ Al Vencedor: Canción de Alabanza. Jubilad a Dios toda la tierra. |
| 66 | 2 | Cantad la gloria de su Nombre; poned gloria en su alabanza. |
| 66 | 3 | Decid a Dios: ¡Cuán terrible eres en tus obras! Por lo grande de tu fortaleza se sujetarán a ti tus enemigos. |
| 66 | 4 | Toda la tierra te adorará, y cantará a ti; cantarán a tu Nombre. (Selah.) |
| 66 | 5 | Venid, y ved las obras de Dios, terrible en hechos sobre los hijos de los hombres. |
| 66 | 6 | Volvió el mar en seco; por el río pasaron a pie; allí nos alegramos en él. |
| 66 | 7 | El se enseñorea con su fortaleza para siempre; sus ojos atalayan sobre los gentiles; los rebeldes no serán ensalzados. (Selah.) |
| 66 | 8 | ¶ Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, y haced oír la voz de su alabanza. |
| 66 | 9 | El es el que puso nuestra alma en vida, y no permitió que nuestros pies resbalasen. |
| 66 | 10 | Porque tú nos probaste, oh Dios; nos afinaste como se afina la plata. |
| 66 | 11 | Nos metiste en la red; pusiste apretura en nuestros lomos. |
| 66 | 12 | Hiciste subir varón sobre nuestra cabeza; entramos en fuego y en aguas, y nos sacaste a abundancia. |
| 66 | 13 | ¶ Entraré en tu Casa con holocaustos; te pagaré mis votos, |
| 66 | 14 | que pronunciaron mis labios, y habló mi boca, cuando estaba angustiado. |
| 66 | 15 | Holocaustos de cebados te ofreceré, con perfume de carneros; sacrificaré bueyes y machos cabríos. (Selah.) |
| 66 | 16 | Venid, oíd todos los que teméis a Dios, y contaré lo que ha hecho a mi alma. |
| 66 | 17 | A él clamé con mi boca, y fue ensalzado con mi lengua. |
| 66 | 18 | Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me oiría. |
| 66 | 19 | Mas ciertamente me oyó Dios; atendió a la voz de mi oración. |
| 66 | 20 | Bendito Dios, que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia. |
| 67 | 1 | ¶ Al Vencedor: en Neginot: Salmo de Canción. Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; haga resplandecer su rostro sobre nosotros (Selah); |
| 67 | 2 | para que conozcamos en la tierra tu camino, entre todos los gentiles tu salud. |
| 67 | 3 | Alábente los pueblos, oh Dios; Alábente todos los pueblos. |
| 67 | 4 | Alégrense y gócense los gentiles cuando juzgares los pueblos con equidad, y pastorearás los gentiles en la tierra. (Selah.) |
| 67 | 5 | Alábente los pueblos, oh Dios: Alábente todos los pueblos. |
| 67 | 6 | Entonces la tierra dará su fruto; nos bendecirá Dios, el Dios nuestro. |
| 67 | 7 | Bendíganos Dios, y témanlo todos los confines de la tierra. |
| 68 | 1 | ¶ Al Vencedor: de David: Salmo de Canción. Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos, y huyan delante de El los que le aborrecen. |
| 68 | 2 | Como es lanzado el humo, los lanzarás; como se derrite la cera delante del fuego, así perecerán los impíos delante de Dios. |
| 68 | 3 | Mas los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios, y saltarán de alegría. |
| 68 | 4 | Cantad a Dios, cantad salmos a su Nombre; ensalzad al que cabalga sobre los cielos; JAH es su Nombre, y alegraos delante de él. |
| 68 | 5 | Padre de huérfanos y defensor de viudas, es Dios en la morada de su santuario; |
| 68 | 6 | el Dios que hace habitar en familia a los solos; que saca a los aprisionados con grillos; mas los rebeldes habitan en sequedad. |
| 68 | 7 | ¶ Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, (Selah,) |
| 68 | 8 | la tierra tembló; también destilaron los cielos su lluvia ante la presencia de Dios; aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel. |
| 68 | 9 | Abundante lluvia esparciste, oh Dios, a tu heredad; y cuando se cansó, tú la recreaste. |
| 68 | 10 | Tu compañía estaba en ella; por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre. |
| 68 | 11 | El Señor dará palabra; de los evangelizadores habrá grande ejército. |
| 68 | 12 | Huyan, huyan reyes de ejércitos; y la moradora de la casa partía los despojos. |
| 68 | 13 | Aunque seáis echados entre las ollas, seréis como las alas de la paloma cubierta de plata, y sus plumas con amarillez de oro. |
| 68 | 14 | Cuando esparcía el Omnipotente los reyes que estuvieron en ella, se emblanqueció ésta como la nieve en Salmón. |
| 68 | 15 | ¶ Monte de Dios es el monte de Basán; monte alto el de Basán. |
| 68 | 16 | ¿Por qué saltasteis, oh montes altos? Este monte amó Dios para su asiento; ciertamente el SEÑOR habitará en él para siempre. |
| 68 | 17 | Los carros de Dios son dos millares de miles de ángeles, el Señor entre ellos, como en Sinaí, así en el santuario. |
| 68 | 18 | Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios. |
| 68 | 19 | Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salud. (Selah.) |
| 68 | 20 | Dios, nuestro Dios ha de salvarnos; y el Señor DIOS tiene salidas para la muerte. |
| 68 | 21 | Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos, la cabelluda mollera del que camina en sus pecados. |
| 68 | 22 | ¶ El Señor dijo: De Basán haré volver, te haré volver de lo profundo del mar: |
| 68 | 23 | Porque tu pie se embermejecerá de sangre de tus enemigos, y de ella la lengua de tus perros. |
| 68 | 24 | Vieron tus caminos, oh Dios; los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario. |
| 68 | 25 | Los cantores iban delante, los tañedores detrás; en medio, las doncellas, con panderos. |
| 68 | 26 | Bendecid a Dios en las congregaciones; al Señor, vosotros del linaje de Israel. |
| 68 | 27 | Allí estaba Benjamín, pequeño, señoreándolos, príncipes de Judá en su congregación, príncipes de Zabulón, príncipes de Neftalí. |
| 68 | 28 | Tu Dios ha ordenado tu fuerza; confirma, oh Dios, lo que has obrado en nosotros. |
| 68 | 29 | Desde tu templo en Jerusalén; a ti ofrecerán los reyes dones. |
| 68 | 30 | Reprende escuadrón de lanza, escuadrón de fuertes con señores de pueblos hollándolos con sus piezas de plata; destruye los pueblos que quieren guerras. |
| 68 | 31 | Vendrán príncipes de Egipto; Etiopía apresurará sus manos a Dios. |
| 68 | 32 | ¶ Reinos de la tierra, cantad a Dios, cantad al Señor (Selah); |
| 68 | 33 | Al que cabalga sobre los cielos de los cielos de antigüedad; he aquí dará su voz, poderosa voz. |
| 68 | 34 | Atribuid fortaleza a Dios; sobre Israel es su magnificencia, y su fortaleza está en las nubes. |
| 68 | 35 | Terrible eres , oh Dios, desde tus santuarios; el Dios de Israel, él da fortaleza y fuerzas a su pueblo. Bendito el Dios. |
| 69 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre Sosanim: Salmo de David. Sálvame, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma. |
| 69 | 2 | Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie; soy venido en profundos de aguas, y la corriente me ha anegado. |
| 69 | 3 | He trabajado llamando, mi garganta se ha enronquecido; han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios. |
| 69 | 4 | Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; se han fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué; entonces devolví lo que no hurté. |
| 69 | 5 | Dios, tú sabes mi locura; y mis delitos no te son ocultos. |
| 69 | 6 | No sean avergonzados por mi causa los que te esperan, oh Señor DIOS de los ejércitos; no sean confusos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel. |
| 69 | 7 | Porque por ti he sufrido afrenta; confusión ha cubierto mi rostro. |
| 69 | 8 | He sido extrañado de mis hermanos, y extraño a los hijos de mi madre. |
| 69 | 9 | Porque me consumió el celo de tu Casa; y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí. |
| 69 | 10 | Y lloré con ayuno de mi alma; y me has sido por afrenta. |
| 69 | 11 | Puse además cilicio por mi vestido; y vine a serles por proverbio. |
| 69 | 12 | Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta, y me zaherían en las canciones de los bebedores de sidra. |
| 69 | 13 | ¶ Pero yo enderezaba mi oración a ti, oh SEÑOR, al tiempo de la buena voluntad. Oh Dios, por la multitud de tu misericordia, por la verdad de tu salud, óyeme. |
| 69 | 14 | Sácame del lodo, y no sea yo anegado; sea yo libertado de los que me aborrecen, y de lo profundo de las aguas. |
| 69 | 15 | No me anegue el ímpetu de las aguas, ni me absuerba la hondura, ni el pozo cierre sobre mí su boca. |
| 69 | 16 | Oyeme, SEÑOR, porque apacible es tu misericordia; mírame conforme a la multitud de tus miseraciones. |
| 69 | 17 | Y no escondas tu rostro de tu siervo; porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme. |
| 69 | 18 | Acércate a mi alma, redímela; líbrame a causa de mis enemigos. |
| 69 | 19 | Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio; delante de ti están todos mis enemigos. |
| 69 | 20 | La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado; y esperé quién se compadeciese de mí , y no lo hubo ; y consoladores, y ninguno hallé. |
| 69 | 21 | Me pusieron además hiel por comida, y en mi sed me dieron a beber vinagre. |
| 69 | 22 | ¶ Sea su mesa delante de ellos por lazo, y lo que es para prosperidad les sea por tropiezo. |
| 69 | 23 | Sean oscurecidos sus ojos para ver, y haz siempre titubear sus lomos. |
| 69 | 24 | Derrama sobre ellos tu ira, y el furor de tu enojo los alcance. |
| 69 | 25 | Sea su palacio asolado; en sus tiendas no haya morador. |
| 69 | 26 | Porque persiguieron al que tú heriste; y se jactan que les matas sus enemigos. |
| 69 | 27 | Pon maldad sobre su maldad, y no entren en tu justicia. |
| 69 | 28 | Sean raídos del libro de los vivientes, y no sean escritos con los justos. |
| 69 | 29 | Y yo pobre y dolorido, tu salud, oh Dios, me defenderá. |
| 69 | 30 | ¶ Yo alabaré el Nombre de Dios con canción; lo ensalzaré con alabanza. |
| 69 | 31 | Y agradará al SEÑOR más que sacrificio de buey, o becerro que echa cuernos y pezuñas. |
| 69 | 32 | Lo verán los humildes, y se gozarán; buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón. |
| 69 | 33 | Porque el SEÑOR oye a los menesterosos, y no menosprecia a sus prisioneros. |
| 69 | 34 | Alábenlo los cielos y la tierra, los mares, y todo lo que se mueve en ellos. |
| 69 | 35 | Porque Dios guardará a Sion, y reedificará las ciudades de Judá; y habitarán allí, y la heredarán. |
| 69 | 36 | Y la simiente de sus siervos la heredará, y los que aman su Nombre habitarán en ella. |
| 70 | 1 | ¶ Al Vencedor: de David, para acordar. Oh Dios, acude a librarme; apresúrate, oh Dios, a socorrerme. |
| 70 | 2 | Sean avergonzados y confusos los que buscan mi vida; sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal desean. |
| 70 | 3 | Sean vueltos en pago de su afrenta los que dicen: ¡Ah! ¡Ah! |
| 70 | 4 | Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; y digan siempre los que aman tu salud: Engrandecido sea Dios. |
| 70 | 5 | Yo soy pobre y menesteroso; apresúrate a mí, oh Dios. Ayuda mía y mi libertador eres tú; oh SEÑOR, no te detengas. |
| 71 | 1 | ¶ En ti, oh SEÑOR, he esperado; no sea yo confundido para siempre. |
| 71 | 2 | Hazme escapar, y líbrame en tu justicia; inclina tu oído hacia mí y sálvame. |
| 71 | 3 | Seme por peña de fortaleza, adonde recurra yo continuamente; has mandado que yo sea salvo; porque tú eres mi roca, y mi castillo. |
| 71 | 4 | Dios mío, líbrame de la mano del impío, de la mano del perverso y violento. |
| 71 | 5 | Porque tú eres mi esperanza, Señor DIOS; seguridad mía desde mi juventud. |
| 71 | 6 | Por ti he sido sustentado desde el vientre; de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste; de ti ha sido siempre mi alabanza. |
| 71 | 7 | Como prodigio he sido a muchos, y tú mi refugio fuerte. |
| 71 | 8 | Sea llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día. |
| 71 | 9 | No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabare, no me desampares. |
| 71 | 10 | Porque mis enemigos han tratado de mí; y los que acechan mi alma, consultaron juntamente. |
| 71 | 11 | Diciendo: Dios lo ha dejado; perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre. |
| 71 | 12 | Oh Dios, no te alejes de mí; Dios mío, acude pronto a mi socorro. |
| 71 | 13 | Sean avergonzados, perezcan los adversarios de mi alma; sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que buscan mi mal. |
| 71 | 14 | ¶ Mas yo siempre esperaré, y añadiré sobre toda tu alabanza. |
| 71 | 15 | Mi boca publicará tu justicia y tu salud todo el día, aunque no sé el número de ellas . |
| 71 | 16 | Iré en la valentía del Señor DIOS; haré memoria de tu justicia, de la tuya solamente. |
| 71 | 17 | Oh Dios, me enseñaste desde mi juventud y hasta ahora; manifestaré tus maravillas. |
| 71 | 18 | Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares; hasta que denuncie tu brazo a la posteridad; tus valentías a todos los que han de venir. |
| 71 | 19 | Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; porque has hecho grandes cosas; Oh Dios, ¿quién como tú? |
| 71 | 20 | Tú , que me has hecho ver muchas angustias y males; volverás y me darás vida, y de los abismos de la tierra volverás a levantarme. |
| 71 | 21 | Aumentarás mi grandeza, y volverás a consolarme. |
| 71 | 22 | Asimismo yo te alabaré con instrumento de salterio, oh Dios mío; tu verdad cantaré yo a ti en el arpa, oh Santo de Israel. |
| 71 | 23 | Mis labios se alegrarán cuando cantare alabanzas a ti; y mi alma, a la cual redimiste. |
| 71 | 24 | Asimismo mi lengua hablará también de tu justicia cada día; por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confundidos los que mi mal procuraban. |
| 72 | 1 | ¶ Para Salomón. Oh Dios, da tus juicios al rey, y tu justicia al hijo del rey. |
| 72 | 2 | ¶ El juzgará tu pueblo con justicia, y tus pobres con juicio. |
| 72 | 3 | Los montes llevarán paz al pueblo, y los collados, por justicia. |
| 72 | 4 | Juzgará los pobres del pueblo, salvará los hijos del menesteroso, y quebrantará al violento. |
| 72 | 5 | Te temerán con el sol y antes de la luna, por generación de generaciones. |
| 72 | 6 | Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada; como el rocío que destila sobre la tierra. |
| 72 | 7 | Florecerá en sus días justicia, y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna. |
| 72 | 8 | Y dominará de mar a mar, y desde el río hasta los confines de la tierra. |
| 72 | 9 | Delante de él se postrarán los etíopes; y sus enemigos lamerán la tierra. |
| 72 | 10 | Los reyes de Tarsis y de las islas traerán presentes; los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones. |
| 72 | 11 | Y se arrodillarán a él todos los reyes; le servirán todos los gentiles. |
| 72 | 12 | Porque él librará al menesteroso que clamare, y al pobre que no tuviere quién le socorra. |
| 72 | 13 | Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso, y salvará las almas de los pobres en espíritu . |
| 72 | 14 | De engaño y de fraude redimirá sus almas; y la sangre de ellos será preciosa en sus ojos. |
| 72 | 15 | Y vivirá, y se le dará del oro de Sabá; y se orará por él continuamente; cada día le echará bendiciones. |
| 72 | 16 | Será echado un puño de grano en tierra, en las cumbres de los montes; su fruto hará estruendo como el Líbano, y desde la ciudad verdecerán como la hierba de la tierra. |
| 72 | 17 | Será su Nombre para siempre, delante del sol será propagado su Nombre; y bendecirán en él todos los gentiles; lo llamarán bienaventurado. |
| 72 | 18 | ¶ Bendito el SEÑOR Dios, el Dios de Israel, el único que hace maravillas. |
| 72 | 19 | Y bendito su Nombre glorioso para siempre; y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén. |
| 72 | 20 | Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí. |
| 73 | 1 | ¶ Salmo de Asaf. Ciertamente bueno es Dios a Israel, a los limpios de corazón. |
| 73 | 2 | En cuanto a mí, casi se apartaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos. |
| 73 | 3 | Porque me enojé contra los locos, viendo la paz de los impíos. |
| 73 | 4 | Porque no hay ataduras para su muerte; antes su fortaleza está entera. |
| 73 | 5 | No pasan trabajos como otros seres humanos; ni son azotados con los hombres. |
| 73 | 6 | Por tanto, la soberbia los corona; se cubren de vestido de violencia. |
| 73 | 7 | Sus ojos están salidos de gruesos; logran con creces los antojos del corazón. |
| 73 | 8 | Se soltaron, y hablan con maldad de hacer violencia; hablan con altanería. |
| 73 | 9 | Ponen contra el cielo su boca, y su lengua pasea la tierra. |
| 73 | 10 | Por eso su pueblo volverá aquí, y aguas de lleno le son exprimidas. |
| 73 | 11 | Y dirán: ¿Cómo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en lo más alto? |
| 73 | 12 | He aquí estos impíos, sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas. |
| 73 | 13 | Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, y lavado mis manos en limpieza; |
| 73 | 14 | y he sido azotado todo el día, y castigado por las mañanas: |
| 73 | 15 | ¶ Si dijera yo, hablaré como ellos; he aquí habría negado la generación de tus hijos: |
| 73 | 16 | Pensaré pues para entender esto; es a mis ojos duro trabajo. |
| 73 | 17 | Hasta que venga al santuario de Dios, entonces entenderé la postrimería de ellos. |
| 73 | 18 | Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer. |
| 73 | 19 | ¡Cómo han sido asolados! ¡Cuán en un punto! Se acabaron, fenecieron con turbaciones. |
| 73 | 20 | Como sueño del que despierta, así , Señor, cuando despertares, menospreciarás sus apariencias. |
| 73 | 21 | ¶ Se desazonó a la verdad mi corazón, y en mis riñones sentía punzadas. |
| 73 | 22 | Mas yo era ignorante, y no entendía; era como una bestia acerca de ti. |
| 73 | 23 | Con todo, yo siempre estuve contigo; trabaste de mi mano derecha. |
| 73 | 24 | Me has guiado según tu consejo, y después me recibirás con gloria. |
| 73 | 25 | ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti ? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. |
| 73 | 26 | Mi carne y mi corazón desfallecen; la fuerza de mi corazón es que mi porción es Dios para siempre. |
| 73 | 27 | Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; tú cortas a todo aquel que fornica de ti. |
| 73 | 28 | Y en cuanto a mí, el acercarme a Dios me es el bien; he puesto en el Señor DIOS mi esperanza, para contar todas tus obras. |
| 74 | 1 | ¶ Masquil de Asaf. ¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿Por qué ha humeado tu furor contra las ovejas de tu prado? |
| 74 | 2 | Acuérdate de tu congregación, que adquiriste de antiguo, cuando redimiste la vara de tu heredad; este monte de Sion, donde has habitado. |
| 74 | 3 | Levanta tus pies a los asolamientos eternos; a todo enemigo que ha hecho mal en el santuario. |
| 74 | 4 | Tus enemigos han bramado en medio de tus asambleas; han puesto sus propias banderas por señas. |
| 74 | 5 | Nombrado era, como si lo llevara al cielo, el que metía las hachas en el monte de la madera espesa para el edificio del santuario . |
| 74 | 6 | Y ahora con hachas y martillos han quebrado todas sus entalladuras. |
| 74 | 7 | Han puesto a fuego tus santuarios, han ensuciado en la tierra el tabernáculo de tu Nombre. |
| 74 | 8 | Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; quemaron todos los lugares de ayuntamiento del pueblo de Dios en la tierra. |
| 74 | 9 | No vemos ya nuestras banderas propias ; no hay más profeta; ni hay con nosotros quien sepa. ¿Hasta cuándo? |
| 74 | 10 | ¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el angustiador? ¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu Nombre? |
| 74 | 11 | ¿Por qué retraes tu mano, y tu diestra? ¿Por qué la escondes dentro de tu seno? |
| 74 | 12 | ¶ Pero Dios es mi rey ya de antiguo; el que obra salud en medio de la tierra. |
| 74 | 13 | Tú hendiste el mar con tu fortaleza; quebrantaste las cabezas de los dragones en las aguas. |
| 74 | 14 | Tú magullaste las cabezas del leviatán; lo diste por comida al pueblo de los desiertos. |
| 74 | 15 | Tú abriste fuente y río; tú secaste ríos impetuosos. |
| 74 | 16 | Tuyo es el día, tuya también es la noche; tú aparejaste la lumbre y el sol. |
| 74 | 17 | Tú estableciste todos los términos de la tierra; el verano y el invierno tú los formaste. |
| 74 | 18 | ¶ Acuérdate de esto: que el enemigo ha dicho afrentas al SEÑOR, y que el pueblo loco ha blasfemado tu Nombre. |
| 74 | 19 | No entregues a las bestias el alma de tu tórtola; y no olvides para siempre la congregación de tus pobres. |
| 74 | 20 | Mira al pacto; porque las tenebrosidades de la tierra llenas están de habitaciones de violencia. |
| 74 | 21 | No vuelva avergonzado el abatido; el pobre y el menesteroso alabarán tu Nombre. |
| 74 | 22 | Levántate, oh Dios, aboga tu causa; acuérdate de cómo el loco te injuria cada día. |
| 74 | 23 | No olvides las voces de tus enemigos; el alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente. |
| 75 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre No destruyas: Salmo de Asaf: Canción. Te alabaremos, oh Dios, alabaremos; que cercano está tu Nombre; cuenten tus maravillas. |
| 75 | 2 | Cuando tuviere la oportunidad, yo juzgaré rectamente. |
| 75 | 3 | Se arruinaba la tierra y sus moradores; yo compuse sus columnas. (Selah.) |
| 75 | 4 | Dije a los locos: No os infatuéis; y a los impíos: No levantéis el cuerno. |
| 75 | 5 | No levantéis en alto vuestro cuerno; no habléis con soberbia. |
| 75 | 6 | ¶ Porque ni de oriente, ni de occidente, ni del desierto solano viene el ensalzamiento. |
| 75 | 7 | Porque Dios es el juez; a éste abate, y a aquel ensalza. |
| 75 | 8 | Que la copa está en la mano del SEÑOR, y el vino es bermejo, lleno de mistura; y él derrama del mismo; ciertamente sus heces chuparán y tragarán todos los impíos de la tierra. |
| 75 | 9 | Mas yo anunciaré siempre, cantaré alabanzas al Dios de Jacob. |
| 75 | 10 | Y quebraré todos los cuernos de los pecadores; los cuernos del justo serán ensalzados. |
| 76 | 1 | ¶ Al Vencedor: en Neginot: Salmo de Asaf: Canción. Dios es conocido en Judá: Dios, en Israel es grande su nombre. |
| 76 | 2 | Y en Salem está su tabernáculo, y su habitación en Sion. |
| 76 | 3 | Allí quebró las saetas del arco; el escudo, y la espada, y la guerra. (Selah.) |
| 76 | 4 | Ilustre eres tú; y fuerte, más que los montes de caza. |
| 76 | 5 | Los fuertes de corazón fueron despojados; durmieron su sueño, y nada hallaron en sus manos todos los varones fuertes. |
| 76 | 6 | Por tu reprensión, oh Dios de Jacob, el carro y el caballo fueron adormecidos. |
| 76 | 7 | ¶ Tú, terrible eres tú: ¿Y quién parará delante de ti, en comenzando tu ira? |
| 76 | 8 | Desde los cielos hiciste oír juicio; la tierra tuvo temor y quedó quieta, |
| 76 | 9 | Cuando te levantaste, oh Dios, al juicio, para salvar a todos los mansos de la tierra. (Selah.) |
| 76 | 10 | Ciertamente la ira del hombre te acarreará alabanza; tú reprimirás el resto de las iras. |
| 76 | 11 | Prometed, y pagad al SEÑOR vuestro Dios todos los que estáis alrededor de él; traed presentes al que merece temor. |
| 76 | 12 | Cortará él el espíritu de los príncipes; terrible es a los reyes de la tierra. |
| 77 | 1 | ¶ Al Vencedor: para Jedutún: Salmo de Asaf. Con mi voz clamé a Dios, a Dios clamé, y él me escuchó. |
| 77 | 2 | Al Señor busqué en el día de mi angustia; mi llaga desangraba de noche y no cesaba; mi alma no quería consuelo. |
| 77 | 3 | Me acordaba de Dios, y gritaba; me quejaba, y desmayaba mi espíritu. (Selah.) |
| 77 | 4 | Tenías los párpados de mis ojos abiertos ; estaba yo quebrantado, y no hablaba. |
| 77 | 5 | Consideraba los días desde el principio, los años de los siglos. |
| 77 | 6 | Me acordaba de mis canciones de noche; meditaba con mi corazón, y mi espíritu inquiría. |
| 77 | 7 | ¿Desechará el Señor para siempre, y no volverá más a amar? |
| 77 | 8 | ¿Se ha acabado para siempre su misericordia? ¿Se ha acabado la palabra suya para generación y generación? |
| 77 | 9 | ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus misericordias? (Selah.) |
| 77 | 10 | Y dije: Enfermedad mía es ésta ; me acordaré de los años de la diestra del Altísimo, |
| 77 | 11 | ¶ me acordaba de las obras de JAH; por tanto me acordé de tus maravillas antiguas. |
| 77 | 12 | Y meditaba en todas tus obras, y hablaba de tus hechos. |
| 77 | 13 | Oh Dios, en santidad es tu camino: ¿Qué Dios grande como el Dios nuestro ? |
| 77 | 14 | Tú eres el Dios que hace maravillas; tú hiciste notoria en los pueblos tu fortaleza. |
| 77 | 15 | Con tu brazo redimiste a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José. (Selah.) |
| 77 | 16 | Te vieron las aguas, oh Dios; te vieron las aguas, temieron; y temblaron los abismos. |
| 77 | 17 | Las nubes echaron inundaciones de aguas; tronaron los cielos, y discurrieron tus rayos. |
| 77 | 18 | Anduvo en derredor el sonido de tus truenos; los relámpagos alumbraron el mundo; la tierra se estremeció y tembló. |
| 77 | 19 | En el mar fue tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas. |
| 77 | 20 | Condujiste a tu pueblo como ovejas, por mano de Moisés y de Aarón. |
| 78 | 1 | ¶ Masquil de Asaf. Escucha, pueblo mío, mi ley; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. |
| 78 | 2 | Abriré mi boca en parábola; hablaré enigmas del tiempo antiguo. |
| 78 | 3 | Las cuales hemos oído y entendido; que nuestros padres nos las contaron. |
| 78 | 4 | No las encubriremos a sus hijos, contando a la generación venidera las alabanzas del SEÑOR, y su fortaleza, y sus maravillas que hizo. |
| 78 | 5 | El estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel; las cuales mandó a nuestros padres que las notificasen a sus hijos; |
| 78 | 6 | para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; y los que se levantarán, lo cuenten a sus hijos |
| 78 | 7 | con el fin de poner su confianza en Dios, y no olvidar de las obras de Dios, y guardar sus mandamientos: |
| 78 | 8 | Y no ser como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no compuso su corazón, ni su espíritu fue fiel con Dios. |
| 78 | 9 | ¶ Los hijos de Efraín armados, flecheros, volvieron las espaldas el día de la batalla. |
| 78 | 10 | No guardaron el pacto de Dios, ni quisieron andar en su ley; |
| 78 | 11 | antes se olvidaron de sus obras, y de sus maravillas que les había mostrado. |
| 78 | 12 | Delante de sus padres hizo maravillas en la tierra de Egipto, en el campo de Zoán. |
| 78 | 13 | Rompió el mar, y los hizo pasar; e hizo estar las aguas como en un montón. |
| 78 | 14 | Y los llevó con nube de día, y toda la noche con resplandor de fuego. |
| 78 | 15 | Hendió las peñas en el desierto; y les dio a beber de abismos grandes; |
| 78 | 16 | y sacó de la peña corrientes, e hizo descender aguas como ríos. |
| 78 | 17 | Pero aun tornaron a pecar contra él, enojando al Altísimo en la soledad. |
| 78 | 18 | Y tentaron a Dios en su corazón, pidiendo comida al gusto de su alma. |
| 78 | 19 | Y hablaron contra Dios, diciendo: ¿Podrá Dios ponernos mesa en el desierto? |
| 78 | 20 | He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, y arroyos salieron ondeando: ¿Podrá también dar pan? ¿Aparejará carne a su pueblo? |
| 78 | 21 | Por tanto oyó el SEÑOR, y se enojó; se encendió el fuego contra Jacob, y el furor subió también contra Israel; |
| 78 | 22 | por cuanto no habían creído a Dios, ni habían confiado de su salud. |
| 78 | 23 | Y mandó a las nubes de arriba, y abrió las puertas de los cielos, |
| 78 | 24 | e hizo llover sobre ellos maná para comer, y les dio trigo de los cielos. |
| 78 | 25 | Pan de fuertes comió el hombre; les envió comida en abundancia. |
| 78 | 26 | Movió el solano en el cielo, y trajo con su fortaleza el austro, |
| 78 | 27 | e hizo llover sobre ellos carne como polvo, y aves de alas como arena del mar. |
| 78 | 28 | Y las hizo caer en medio de su campamento, alrededor de sus tiendas. |
| 78 | 29 | Y comieron, y se llenaron bien; les cumplió pues su deseo. |
| 78 | 30 | No habían quitado de sí su deseo, aun estaba su vianda en su boca, |
| 78 | 31 | cuando vino sobre ellos el furor de Dios, y mató los más robustos de ellos, y derribó los escogidos de Israel. |
| 78 | 32 | Con todo esto pecaron aún, y no dieron crédito a sus maravillas. |
| 78 | 33 | Consumió por tanto sus días en vanidad, y sus años en tribulación. |
| 78 | 34 | Si los mataba, entonces le buscaban; y se convertían, y buscaban a Dios de mañana. |
| 78 | 35 | Y se acordaban que Dios era su refugio, y el Dios Alto su redentor. |
| 78 | 36 | Mas le lisonjeaban con su boca, y con su lengua le mentían, |
| 78 | 37 | pues sus corazones no eran rectos con él, ni estuvieron firmes en su pacto. |
| 78 | 38 | Pero él, misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruyó; y abundó su misericordia para apartar su ira, y no despertó toda su ira. |
| 78 | 39 | Y se acordó que eran carne; soplo que va y no vuelve. |
| 78 | 40 | ¶ ¡Cuántas veces lo ensañaron en el desierto, lo enojaron en la soledad! |
| 78 | 41 | Y volvían, y tentaban a Dios, y ponían límite al Santo de Israel. |
| 78 | 42 | No se acordaron de su mano, del día que los redimió de angustia; |
| 78 | 43 | cuando puso en Egipto sus señales, y sus maravillas en el campo de Zoán; |
| 78 | 44 | y volvió sus ríos en sangre, y sus corrientes para que no bebiesen. |
| 78 | 45 | Envió entre ellos enjambres de moscas que los comían, y ranas que los destruyeron. |
| 78 | 46 | Dio también al pulgón sus frutos, y sus trabajos a la langosta. |
| 78 | 47 | Sus viñas destruyó con granizo, y sus higuerales con piedra; |
| 78 | 48 | y entregó al pedrisco sus bestias, y al fuego sus ganados. |
| 78 | 49 | Envió sobre ellos el furor de su saña; ira, enojo, angustia, y ángeles malos. |
| 78 | 50 | Dispuso el camino a su furor; no eximió el alma de ellos de la muerte, sino que entregó su vida a la mortandad. |
| 78 | 51 | E hirió a todo primogénito en Egipto, las primicias de las fuerzas en las tiendas de Cam. |
| 78 | 52 | Hizo salir a su pueblo como ovejas, y los llevó por el desierto, como un rebaño. |
| 78 | 53 | Y los pastoreó con seguridad, que no tuvieron miedo; y el mar cubrió a sus enemigos. |
| 78 | 54 | Los metió después en los términos de su santidad, en este monte que ganó su mano derecha. |
| 78 | 55 | Y echó los gentiles de delante de ellos, y les repartió una herencia con cuerdas; e hizo habitar en sus moradas a las tribus de Israel. |
| 78 | 56 | Mas tentaron y enojaron al Dios Altísimo, y no guardaron sus testimonios; |
| 78 | 57 | sino que se volvieron, y se rebelaron como sus padres; se volvieron como arco engañoso. |
| 78 | 58 | Y le enojaron con sus lugares altos, y le provocaron a celo con sus esculturas. |
| 78 | 59 | Lo oyó Dios, y se enojó, y en gran manera aborreció a Israel. |
| 78 | 60 | Por esta causa dejó el tabernáculo de Silo, la tienda en que habitó entre los hombres; |
| 78 | 61 | y dio en cautividad su fortaleza, y su gloria en mano del enemigo. |
| 78 | 62 | Entregó también su pueblo a cuchillo, y se airó contra su heredad. |
| 78 | 63 | El fuego devoró sus jóvenes, y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales . |
| 78 | 64 | Sus sacerdotes cayeron a cuchillo, y sus viudas no se lamentaron. |
| 78 | 65 | Entonces despertó el Señor a la manera del que ha dormido, como un valiente que grita a causa del vino: |
| 78 | 66 | e hirió a sus enemigos en las partes posteriores; les dio perpetua afrenta. |
| 78 | 67 | Y aborreció la tienda de José, y no escogió la tribu de Efraín. |
| 78 | 68 | Sino que escogió la tribu de Judá, el monte de Sion, al cual amó. |
| 78 | 69 | Y edificó su santuario a manera de eminencia, como la tierra que cimentó para siempre. |
| 78 | 70 | Y eligió a David su siervo, y lo tomó de las majadas de las ovejas; |
| 78 | 71 | de tras las paridas lo trajo, para que apacentase a Jacob su pueblo, y a Israel su heredad. |
| 78 | 72 | Y los apacentó con entereza de su corazón; y los pastoreó con la pericia de sus manos. |
| 79 | 1 | ¶ Salmo de Asaf. Oh Dios, vinieron los gentiles a tu heredad; contaminaron el templo de tu santidad; pusieron a Jerusalén en montones. |
| 79 | 2 | Dieron los cuerpos de tus siervos por comida a las aves de los cielos; la carne de los tuyos a las bestias de la tierra. |
| 79 | 3 | Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalén; y no hubo quién los enterrase. |
| 79 | 4 | Somos afrentados de nuestros vecinos, escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores. |
| 79 | 5 | ¿Hasta cuándo, oh SEÑOR? ¿Has de estar airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo? |
| 79 | 6 | ¶ Derrama tu ira sobre los gentiles que no te conocen, y sobre los reinos que no invocan tu Nombre. |
| 79 | 7 | Porque han consumido a Jacob, y su morada han asolado. |
| 79 | 8 | No recuerdes contra nosotros las iniquidades antiguas; anticípanos pronto tus misericordias, porque estamos muy pobres. |
| 79 | 9 | Ayúdanos, oh Dios, salud nuestra, por la honra de tu Nombre; y líbranos, y purga nuestros pecados por causa de tu Nombre. |
| 79 | 10 | Porque dirán los gentiles: ¿Dónde está su Dios? Sea notorio en los gentiles, delante de nuestros ojos, la venganza de la sangre de tus siervos, que se ha derramado. |
| 79 | 11 | Entre delante de ti el gemido de los presos; conforme a la grandeza de tu brazo preserva a los sentenciados a muerte. |
| 79 | 12 | Y devuelve a nuestros vecinos en su seno siete tantos de su deshonra, con que te han deshonrado, oh SEÑOR. |
| 79 | 13 | Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu prado, te alabaremos para siempre; por generación y generación cantaremos tus alabanzas. |
| 80 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre Sosanim: testimonio de Asaf: Salmo. Oh Pastor de Israel, escucha; tú que pastoreas como a ovejas a José, que estás entre querubines, resplandece. |
| 80 | 2 | Despierta tu valentía delante de Efraín, y de Benjamín, y de Manasés, y ven a salvarnos. |
| 80 | 3 | Oh Dios, haznos tornar; y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos. |
| 80 | 4 | SEÑOR, Dios de los ejércitos, ¿Hasta cuándo humearás tú contra la oración de tu pueblo? |
| 80 | 5 | Les diste a comer pan de lágrimas, y les diste a beber lágrimas con medida. |
| 80 | 6 | Nos pusiste por contienda a nuestros vecinos; y nuestros enemigos se burlan de nosotros entre sí. |
| 80 | 7 | Oh Dios de los ejércitos, haznos tornar; y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos. |
| 80 | 8 | ¶ Hiciste venir una vid desde Egipto; echaste los gentiles, y la plantaste. |
| 80 | 9 | Limpiaste sitio delante de ella, e hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra. |
| 80 | 10 | Los montes fueron cubiertos de su sombra; y sus ramas como cedros de Dios. |
| 80 | 11 | Envió sus ramas hasta el mar, y hasta el río sus renuevos. |
| 80 | 12 | ¿Por qué aportillaste sus vallados, y la vendimian todos los que pasan por el camino? |
| 80 | 13 | La estropeó el puerco montés, y la pació la bestia del campo. |
| 80 | 14 | Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora; mira desde el cielo, y ve, y visita esta vid, |
| 80 | 15 | y la viña que tu diestra plantó, y sobre el renuevo que corroboraste para ti. |
| 80 | 16 | Quemada a fuego está , y talada; perezcan por la reprensión de tu rostro. |
| 80 | 17 | Sea tu mano sobre el varón de tu diestra, sobre el hijo del hombre que corroboraste para ti. |
| 80 | 18 | Así no nos volveremos de ti; nos darás vida, e invocaremos tu Nombre. |
| 80 | 19 | Oh SEÑOR, Dios de los ejércitos, haznos tornar; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos. |
| 81 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre Gitit: Salmo de Asaf. Cantad a Dios, fortaleza nuestra; al Dios de Jacob celebrad con júbilo. |
| 81 | 2 | Tomad la canción, y tañed el adufe, el arpa de alegría con el salterio. |
| 81 | 3 | Tocad la trompeta en la nueva luna, en el tiempo señalado, en el día de nuestra fiesta solemne. |
| 81 | 4 | Porque estatuto es de Israel, ordenanza del Dios de Jacob. |
| 81 | 5 | Por testimonio en José lo ha constituido, cuando salió por la tierra de Egipto; donde oí lenguaje que no entendía. |
| 81 | 6 | Aparté su hombro de debajo de la carga; sus manos se quitaron de hacer obras de barro. |
| 81 | 7 | En la calamidad clamaste, y yo te libré; te respondí en el secreto del trueno; te probé sobre las aguas de Meriba. (Selah.) |
| 81 | 8 | ¶ Oye, pueblo mío y te protestaré. Israel, si me oyeres, |
| 81 | 9 | no habrá en ti dios ajeno, ni te encorvarás a dios extraño. |
| 81 | 10 | Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto; abre tu boca, y yo la llenaré. |
| 81 | 11 | Mas mi pueblo no oyó mi voz, e Israel no me quiso a mí. |
| 81 | 12 | Los dejé por tanto a la dureza de su corazón; caminaron en sus consejos. |
| 81 | 13 | ¡Oh, si mi pueblo me oyera, si Israel anduviera en mis caminos! |
| 81 | 14 | En una nada derribara yo sus enemigos, y volviera mi mano sobre sus adversarios. |
| 81 | 15 | Los aborrecedores del SEÑOR se le hubieran sometido; y el tiempo de ellos fuera para siempre. |
| 81 | 16 | Y Dios les hubiera sustentado con lo mejor del trigo; y de miel de la piedra te hubiera saciado. |
| 82 | 1 | ¶ Salmo de Asaf. Dios está en la congregación de los poderosos; en medio de los dioses juzga. |
| 82 | 2 | ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, y aceptaréis las personas de los impíos? (Selah.) |
| 82 | 3 | Haced derecho al pobre y al huérfano; haced justicia al pobre y al menesteroso. |
| 82 | 4 | Librad al pobre y al menesteroso; libradlo de mano de los impíos. |
| 82 | 5 | No saben, no entienden, andan en tinieblas; vacilan todos los cimientos de la tierra. |
| 82 | 6 | ¶ Yo dije: Vosotros sois dioses. Y todos vosotros hijos del Altísimo. |
| 82 | 7 | Pero como hombres moriréis. Y caeréis como cualquiera de los tiranos. |
| 82 | 8 | Levántate, oh Dios, juzga la tierra; porque tú heredarás todos los gentiles. |
| 83 | 1 | ¶ Canción: Salmo de Asaf. Oh Dios, no guardes silencio; no calles, oh Dios, ni te estés quieto. |
| 83 | 2 | Porque he aquí que braman tus enemigos; y tus aborrecedores han alzado cabeza. |
| 83 | 3 | Sobre tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus escondidos. |
| 83 | 4 | Han dicho: Venid, y cortémoslos de ser pueblo, y no haya más memoria del nombre de Israel. |
| 83 | 5 | Por esto han conspirado de corazón a una, contra ti han hecho liga; |
| 83 | 6 | las tiendas de los idumeos y de los ismaelitas, Moab y los agarenos; |
| 83 | 7 | Gebal, Amón, y Amalec; Palestina con los habitadores de Tiro. |
| 83 | 8 | También el assur se ha juntado con ellos; Son por brazo a los hijos de Lot. (Selah.) |
| 83 | 9 | ¶ Hazles como a Madián; Como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón; |
| 83 | 10 | que perecieron en Endor, fueron hechos muladar de la tierra. |
| 83 | 11 | Pon a ellos y a sus capitanes como a Oreb y como a Zeeb; como a Zeba y como a Zalmuna, a todos sus príncipes; |
| 83 | 12 | que han dicho: Heredemos para nosotros las moradas de Dios. |
| 83 | 13 | Dios mío, ponlos como a torbellino; como a hojarascas delante del viento. |
| 83 | 14 | Como fuego que quema el monte, como llama que abrasa las breñas. |
| 83 | 15 | Persíguelos así con tu tempestad, y asómbralos con tu torbellino. |
| 83 | 16 | Llena sus rostros de vergüenza; y busquen tu Nombre, oh SEÑOR. |
| 83 | 17 | Sean afrentados y turbados para siempre; y sean deshonrados, y perezcan. |
| 83 | 18 | Y conozcan que tu nombre es el SEÑOR; tú solo Altísimo sobre toda la tierra. |
| 84 | 1 | ¶ Al Vencedor: sobre Gitit: A los hijos de Coré. Salmo. ¡Cuán amables son tus moradas, oh SEÑOR de los ejércitos! |
| 84 | 2 | Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios del SEÑOR; mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo. |
| 84 | 3 | Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos en tus altares, oh SEÑOR de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío. |
| 84 | 4 | Dichosos los que habitan en tu Casa; perpetuamente te alabarán (Selah.) |
| 84 | 5 | Dichoso el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón están tus caminos. |
| 84 | 6 | Cuando pasaren por el valle de Abaca lo tornarán en fuente, la lluvia también llenará las cisternas. |
| 84 | 7 | Irán en gran multitud y en orden, verán a Dios en Sion. |
| 84 | 8 | ¶ SEÑOR Dios de los ejércitos, oye mi oración; escucha, oh Dios de Jacob (Selah.) |
| 84 | 9 | Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu Ungido. |
| 84 | 10 | Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos ; escogí antes estar a la puerta en la Casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad. |
| 84 | 11 | Porque sol y escudo nos es el SEÑOR Dios; gracia y gloria dará el SEÑOR; no quitará el bien a los que andan en integridad. |
| 84 | 12 | SEÑOR de los ejércitos, dichoso el hombre que confía en ti. |
| 85 | 1 | ¶ Al Vencedor: A los hijos de Coré. Salmo. Fuiste propicio a tu tierra, oh SEÑOR; volviste la cautividad de Jacob. |
| 85 | 2 | Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; cubriste todos los pecados de ellos. (Selah.) |
| 85 | 3 | Quitaste toda tu saña; te volviste de la ira de tu furor. |
| 85 | 4 | Vuélvenos, oh Dios, salud nuestra, y haz cesar tu ira de sobre nosotros. |
| 85 | 5 | ¿Estarás enojado contra nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación? |
| 85 | 6 | ¿No volverás tú a darnos vida, y tu pueblo se alegrará en ti? |
| 85 | 7 | Muéstranos, oh SEÑOR, tu misericordia, y danos tu salud. |
| 85 | 8 | ¶ Escucharé lo que hablará Dios el SEÑOR; porque hablará paz a su pueblo y a sus santos, para que no se conviertan otra vez a la locura. |
| 85 | 9 | Ciertamente cercana está su salud a los que le temen; para que habite la gloria en nuestra tierra. |
| 85 | 10 | La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron. |
| 85 | 11 | La verdad reverdecerá de la tierra; y la justicia mirará desde los cielos. |
| 85 | 12 | El SEÑOR dará también el bien; y nuestra tierra dará su fruto. |
| 85 | 13 | La justicia irá delante de él; y pondrá sus pasos en camino. |
| 86 | 1 | ¶ Oración de David. Inclina, oh SEÑOR, tu oído, y óyeme; porque estoy pobre y menesteroso. |
| 86 | 2 | Guarda mi alma, porque soy misericordioso; salva tú, oh Dios mío, a tu siervo que en ti confía. |
| 86 | 3 | Ten misericordia de mí, oh SEÑOR; porque a ti clamo cada día. |
| 86 | 4 | Alegra el alma de tu siervo; porque a ti, oh Señor, levanto mi alma. |
| 86 | 5 | Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan. |
| 86 | 6 | Escucha, oh SEÑOR, mi oración, y está atento a la voz de mis ruegos. |
| 86 | 7 | En el día de mi angustia te llamaré; porque tú me respondes. |
| 86 | 8 | ¶ Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, ni hay otro que haga tus obras. |
| 86 | 9 | Todos los gentiles que hiciste vendrán y se humillarán delante de ti, Señor; y glorificarán tu Nombre. |
| 86 | 10 | Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas; tú solo eres Dios. |
| 86 | 11 | Enséñame, oh SEÑOR, tu camino; caminaré yo en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre. |
| 86 | 12 | Te alabaré, oh SEÑOR Dios mío, con todo mi corazón; y glorificaré tu Nombre para siempre. |
| 86 | 13 | Porque tu misericordia es grande sobre mí; y has librado mi alma del hoyo profundo. |
| 86 | 14 | Oh Dios, soberbios se levantaron contra mí, y conspiración de fuertes ha buscado mi alma, y no te pusieron delante de sí. |
| 86 | 15 | Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia y verdad; |
| 86 | 16 | mira en mi, y ten misericordia de mí; da fortaleza tuya a tu siervo, y guarda al hijo de tu sierva. |
| 86 | 17 | Haz conmigo señal para bien, y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados; porque tú, SEÑOR, me ayudaste, y me consolaste. |
| 87 | 1 | ¶ A los hijos de Coré: Salmo de Canción. Su cimiento es en montes de santidad. |
| 87 | 2 | El SEÑOR ama las puertas de Sion más que todas las moradas de Jacob. |
| 87 | 3 | Cosas ilustres son dichas de ti, ciudad de Dios. (Selah.) |
| 87 | 4 | ¶ Yo me acordaré de Rahab y de Babilonia entre los que me conocen; he aquí Palestina, y Tiro, con Etiopía; éste nació allá. |
| 87 | 5 | Y de Sion se dirá; este y aquel varón es nacido en ella; y el mismo Altísimo la fortificará. |
| 87 | 6 | El SEÑOR contará al inscribir a los pueblos: Este nació allí. (Selah.) |
| 87 | 7 | Y cantores y músicos con flautas en ella dirán : Todas mis fuentes están en ti. |
| 88 | 1 | ¶ Canción de Salmo: a los hijos de Coré: al Vencedor: para cantar sobre Mahalat; Masquil de Hemán el ezraíta. Oh SEÑOR, Dios de mi salud, día y noche clamo delante de ti. |
| 88 | 2 | Entre mi oración en tu presencia; inclina tu oído a mi clamor. |
| 88 | 3 | Porque mi alma está harta de males, y mi vida ha llegado a la sepultura. |
| 88 | 4 | Soy contado con los que descienden al hoyo, soy como hombre sin fuerza; |
| 88 | 5 | librado entre los muertos. Como los muertos que duermen en el sepulcro, que no te acuerdas más de ellos, y que son cortados de tu mano. |
| 88 | 6 | Me has puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en honduras. |
| 88 | 7 | Sobre mí se ha acostado tu ira, y me has afligido con todas tus ondas. (Selah.) |
| 88 | 8 | Has alejado de mí mis conocidos; me has puesto por abominación a ellos; estoy encerrado, y no saldré. |
| 88 | 9 | Mis ojos enfermaron a causa de mi aflicción; te he llamado, oh SEÑOR, cada día he extendido a ti mis manos. |
| 88 | 10 | ¶ ¿Harás tú milagro a los muertos? ¿Se levantarán los muertos para alabarte? (Selah.) |
| 88 | 11 | ¿Será contada en el sepulcro tu misericordia, o tu verdad en la perdición? |
| 88 | 12 | ¿Será conocida en las tinieblas tu maravilla, y tu justicia en la tierra del olvido? |
| 88 | 13 | Mas yo a ti he clamado, oh SEÑOR; y de mañana te previno mi oración. |
| 88 | 14 | ¿Por qué, oh SEÑOR, desechas mi alma? ¿Por qué escondes tu rostro de mí? |
| 88 | 15 | Yo soy pobre y menesteroso; desde la juventud he llevado tus temores, he estado medroso. |
| 88 | 16 | Sobre mí han pasado tus iras; tus espantos me han cortado. |
| 88 | 17 | Me han rodeado como aguas de continuo; me han cercado a una. |
| 88 | 18 | Has alejado de mí al amigo y al compañero; y mis conocidos has puesto en la tiniebla. |
| 89 | 1 | ¶ Masquil de Etán ezraíta. Las misericordias del SEÑOR cantaré perpetuamente; en generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca. |
| 89 | 2 | Porque dije: Para siempre será edificada misericordia en los cielos; en ellos afirmarás tu verdad. |
| 89 | 3 | Hice alianza con mi escogido; juré a David mi siervo, diciendo : |
| 89 | 4 | Para siempre confirmaré tu simiente, y edificaré tu trono por todas las generaciones. (Selah.) |
| 89 | 5 | ¶ Y celebrarán los cielos tu maravilla, oh SEÑOR; tu verdad también en la congregación de los santos. |
| 89 | 6 | Porque ¿quién en los cielos se igualará con el SEÑOR? ¿Quién será semejante al SEÑOR entre los hijos de los poderosos? |
| 89 | 7 | Dios terrible en la grande congregación de los santos, y formidable sobre todos sus alrededores. |
| 89 | 8 | Oh SEÑOR, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? FUERTE-JAH, Rodeado de tu verdad. |
| 89 | 9 | Tú dominas sobre la soberbia del mar; cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas. |
| 89 | 10 | Tú quebrantaste a Egipto como a un muerto; con el brazo de tu fortaleza esparciste a tus enemigos. |
| 89 | 11 | Tuyos son los cielos, tuya también la tierra; el mundo y su plenitud, tú lo fundaste. |
| 89 | 12 | Al aquilón y al austro tú los creaste; el Tabor y el Hermón en tu Nombre cantarán. |
| 89 | 13 | Tuyo es el brazo con valentía; fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra. |
| 89 | 14 | Justicia y juicio son la compostura de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro. |
| 89 | 15 | ¶ Dichoso el pueblo que sabe jubilar; andarán, oh SEÑOR, a la luz de tu rostro. |
| 89 | 16 | En tu Nombre se alegrarán cada día; y en tu justicia se ensalzarán. |
| 89 | 17 | Porque tú eres la gloria de su fortaleza; y por tu buena voluntad ensalzarás nuestro cuerno. |
| 89 | 18 | Porque el SEÑOR es nuestro escudo; y nuestro rey es el Santo de Israel. |
| 89 | 19 | ¶ Entonces hablaste en visión a tu santo, y dijiste: Yo he puesto el socorro sobre uno que es valiente; he ensalzado un escogido de mi pueblo. |
| 89 | 20 | Hallé a David mi siervo; lo ungí con el aceite de mi santidad. |
| 89 | 21 | Que mi mano será firme con él, mi brazo también lo fortificará. |
| 89 | 22 | No lo sujetará enemigo, ni hijo de iniquidad lo quebrantará. |
| 89 | 23 | Mas yo quebrantaré delante de él a sus enemigos, y heriré a sus aborrecedores. |
| 89 | 24 | Y mi verdad y mi misericordia serán con él; y en mi nombre será ensalzado su cuerno. |
| 89 | 25 | Asimismo pondré su mano en el mar, y en los ríos su diestra. |
| 89 | 26 | El me llamará: Mi padre eres tú, mi Dios, y la roca de mi salud. |
| 89 | 27 | Yo también le pondré por primogénito, alto sobre los reyes de la tierra. |
| 89 | 28 | Para siempre le conservaré mi misericordia; y mi alianza será firme con él. |
| 89 | 29 | Y pondré su simiente para siempre, y su trono como los días de los cielos. |
| 89 | 30 | Si dejaren sus hijos mi ley, y no anduvieren en mis juicios; |
| 89 | 31 | si profanaren mis estatutos, y no guardaren mis mandamientos; |
| 89 | 32 | entonces visitaré con vara su rebelión, y con azotes sus iniquidades. |
| 89 | 33 | Mas no quitaré de él mi misericordia, ni falsearé mi verdad. |
| 89 | 34 | No profanaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios. |
| 89 | 35 | Una vez he jurado por mi santidad, no mentiré a David. |
| 89 | 36 | Su simiente será para siempre, y su trono como el sol delante de mí. |
| 89 | 37 | Como la luna será firme para siempre, y como un testigo fiel en el cielo. (Selah.) |
| 89 | 38 | ¶ Mas tú desechaste y menospreciaste a tu Ungido; y te has airado con él . |
| 89 | 39 | Rompiste el pacto de tu siervo; has profanado su corona hasta la tierra. |
| 89 | 40 | Aportillaste todos sus vallados; has quebrantado sus fortalezas. |
| 89 | 41 | Lo saquean todos los que pasaron por el camino; es oprobio a sus vecinos. |
| 89 | 42 | Has ensalzado la diestra de sus enemigos; has alegrado a todos sus adversarios. |
| 89 | 43 | Embotaste asimismo el filo de su espada, y no lo levantaste en la batalla. |
| 89 | 44 | Hiciste cesar su claridad, y echaste su trono por tierra. |
| 89 | 45 | Has acortado los días de su juventud; le has cubierto de afrenta. (Selah.) |
| 89 | 46 | ¿Hasta cuándo, oh SEÑOR? ¿Te esconderás para siempre? ¿Arderá para siempre tu ira como el fuego? |
| 89 | 47 | Acuérdate de cuán corto sea mi tiempo. ¿Por qué creaste sujetos a vanidad a todos los hijos del hombre? |
| 89 | 48 | ¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librarás su alma del poder del sepulcro? (Selah.) |
| 89 | 49 | Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias? Has jurado a David por tu verdad. |
| 89 | 50 | Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; oprobio que llevo yo en mi seno de muchos pueblos. |
| 89 | 51 | Porque tus enemigos, oh SEÑOR, han deshonrado, porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu Ungido. |
| 89 | 52 | Bendito sea el SEÑOR para siempre. Amén, y Amén. |
| 90 | 1 | ¶ Oración de Moisés Varón de Dios. Señor, tú nos has sido refugio en generación y en generación. |
| 90 | 2 | Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios. |
| 90 | 3 | Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres. |
| 90 | 4 | Porque mil años delante de tus ojos, son como el día de ayer, que pasó, y como la vela de la noche. |
| 90 | 5 | Los haces pasar como avenida de aguas; son como sueño; a la mañana está fuerte como la yerba, |
| 90 | 6 | que a la mañana florece, y crece; a la tarde es cortada, y se seca. |
| 90 | 7 | ¶ Porque con tu furor somos consumidos, y con tu ira somos conturbados. |
| 90 | 8 | Pusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros yerros a la lumbre de tu rostro. |
| 90 | 9 | Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira; acabamos nuestros años según la palabra. |
| 90 | 10 | Los días de nuestra edad son setenta años; y de los más valientes, ochenta años, y su fortaleza es molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos. |
| 90 | 11 | ¿Quién conoce la fortaleza de tu ira? Que tu ira no es menor que nuestro temor. |
| 90 | 12 | ¶ Para contar nuestros días haznos saber así, y traeremos al corazón sabiduría. |
| 90 | 13 | Vuélvete a nosotros , oh SEÑOR: ¿hasta cuándo? Y aplácate para con tus siervos. |
| 90 | 14 | Sácianos de mañana de tu misericordia; y cantaremos, y nos alegraremos todos nuestros días. |
| 90 | 15 | Alégranos conforme a los días que nos afligiste, y los años en que vimos el mal. |
| 90 | 16 | Aparezca en tus siervos tu obra, y tu gloria sobre sus hijos. |
| 90 | 17 | Y sea la hermosura del SEÑOR nuestro Dios sobre nosotros; y enderezca sobre nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos enderezca. |
| 91 | 1 | ¶ El que habita en el escondedero del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. |
| 91 | 2 | Dirá al SEÑOR: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, me aseguraré en él. |
| 91 | 3 | Y él te librará del lazo del cazador; de la mortandad que todo asuela. |
| 91 | 4 | Con su ala te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. |
| 91 | 5 | No tendrás temor de espanto nocturno, ni de saeta que vuele de día; |
| 91 | 6 | ni de pestilencia que ande en oscuridad, ni de mortandad que destruya al mediodía. |
| 91 | 7 | Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; pero a ti no llegará. |
| 91 | 8 | Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos. |
| 91 | 9 | ¶ Porque tú, oh SEÑOR, eres mi esperanza; y al Altísimo has puesto por tu habitación, |
| 91 | 10 | no se ordenará para ti mal, ni plaga tocará tu morada. |
| 91 | 11 | Porque a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. |
| 91 | 12 | En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. |
| 91 | 13 | Sobre el león y el basilisco pisarás; hollarás al cachorro del león, y al dragón. |
| 91 | 14 | Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré; lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi Nombre. |
| 91 | 15 | Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré, y le glorificaré. |
| 91 | 16 | Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salud. |
| 92 | 1 | ¶ Salmo de Canción para el día del Sábado. Bueno es alabar al SEÑOR, y cantar salmos a tu Nombre, oh Altísimo; |
| 92 | 2 | anunciar por la mañana tu misericordia, y tu fidelidad en las noches, |
| 92 | 3 | en el decacordio y en el salterio, en tono suave con el arpa. |
| 92 | 4 | Por cuanto me has alegrado, oh SEÑOR, con tus obras; en las obras de tus manos me gozo. |
| 92 | 5 | ¡Cuán grandes son tus obras, oh SEÑOR! Muy profundos son tus pensamientos. |
| 92 | 6 | El hombre necio no sabe, y el loco no entiende esto: |
| 92 | 7 | ¶ Florezcan los impíos como la hierba, y reverdezcan todos los que obran iniquidad, para ser destruidos para siempre. |
| 92 | 8 | Mas tú, SEÑOR, para siempre eres Altísimo. |
| 92 | 9 | Porque he aquí tus enemigos, oh SEÑOR, porque he aquí tus enemigos perecerán; serán disipados todos los que obran maldad. |
| 92 | 10 | Y tú ensalzaste mi cuerno como de unicornio; fue ungido con óleo verde. |
| 92 | 11 | Y miraron mis ojos mi deseo sobre mis enemigos; oyeron mis oídos mi deseo de los que se levantaron contra mí, de los malignos. |
| 92 | 12 | El justo florecerá como la palma; crecerá como cedro en el Líbano. |
| 92 | 13 | Plantados en la Casa del SEÑOR, en los atrios de nuestro Dios florecerán. |
| 92 | 14 | Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes; |
| 92 | 15 | para anunciar que el SEÑOR mi fortaleza es recto; y que no hay injusticia en él. |
| 93 | 1 | ¶ El SEÑOR reina, se vistió de magnificencia, se vistió el SEÑOR de fortaleza, se ciñó; afirmó también el mundo, que no se moverá. |
| 93 | 2 | Firme es tu trono desde entonces; tú eres eternalmente. |
| 93 | 3 | Alzaron los ríos, oh SEÑOR, alzaron los ríos su sonido; alzaron los ríos sus ondas. |
| 93 | 4 | Más que sonidos de muchas aguas, más que las fuertes ondas del mar, fuerte es el SEÑOR en lo alto. |
| 93 | 5 | Tus testimonios son muy firmes; tu Casa, oh SEÑOR, tiene hermosa santidad para largos días. |
| 94 | 1 | ¶ SEÑOR, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, muéstrate. |
| 94 | 2 | Ensálzate, oh Juez de la tierra; da el pago a los soberbios. |
| 94 | 3 | ¿Hasta cuándo los impíos, oh SEÑOR, hasta cuándo, se gozarán los impíos? |
| 94 | 4 | ¿Pronunciarán, hablarán cosas duras, y se vanagloriarán todos los que obran iniquidad? |
| 94 | 5 | A tu pueblo, oh SEÑOR, quebrantan, y a tu heredad afligen. |
| 94 | 6 | A la viuda y al extranjero matan, y a los huérfanos quitan la vida. |
| 94 | 7 | Y dijeron: No verá JAH; y No lo tendrá en cuenta el Dios de Jacob. |
| 94 | 8 | Entended, necios del pueblo; y locos, ¿cuándo seréis sabios? |
| 94 | 9 | El que plantó el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá? |
| 94 | 10 | El que castiga a los gentiles, ¿no reprenderá? ¿No sabrá el que enseña al hombre la ciencia? |
| 94 | 11 | El SEÑOR conoce los pensamientos de los hombres, que son vanidad. |
| 94 | 12 | ¶ Bienaventurado el varón a quien tú, JAH, corriges, y en tu ley lo instruyeres; |
| 94 | 13 | para hacerle descansar en los días de aflicción, entre tanto que se cava el hoyo para el impío. |
| 94 | 14 | Porque no dejará el SEÑOR su pueblo, ni desamparará a su heredad; |
| 94 | 15 | sino que el juicio será vuelto a justicia, y en pos de ella irán todos los rectos de corazón. |
| 94 | 16 | ¿Quién se levanta por mí contra los malignos? ¿Quién está por mí contra los que obran iniquidad? |
| 94 | 17 | Si no me ayudara el SEÑOR, presto morará mi alma con los muertos. |
| 94 | 18 | Cuando yo decía: Mi pie resbala; tu misericordia, oh SEÑOR, me sustentaba. |
| 94 | 19 | En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma. |
| 94 | 20 | ¿Se juntará contigo el trono de iniquidades, que hace agravio bajo forma de ley? |
| 94 | 21 | Se ponen en ejército contra la vida del justo, y condenan la sangre inocente. |
| 94 | 22 | Mas el SEÑOR me ha sido por refugio; y mi Dios por peña de mi confianza. |
| 94 | 23 | El cual hizo volver sobre ellos su iniquidad, y con su maldad los talará; los talará el SEÑOR nuestro Dios. |
| 95 | 1 | ¶ Venid, alegrémonos al SEÑOR; cantemos con júbilo a la roca de nuestra salud. |
| 95 | 2 | Lleguemos ante su presencia con alabanza; cantemos a El con júbilo. |
| 95 | 3 | Porque el SEÑOR es Dios grande; y Rey grande sobre todos los dioses. |
| 95 | 4 | Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas. |
| 95 | 5 | Suyo también el mar, pues él lo hizo; y sus manos formaron la tierra seca. |
| 95 | 6 | Venid, postrémonos y adoremos; arrodillémonos delante del SEÑOR nuestro hacedor. |
| 95 | 7 | ¶ Porque él es nuestro Dios; y nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz, |
| 95 | 8 | no endurezcáis vuestro corazón como en Meriba, como el día de Masá en el desierto; |
| 95 | 9 | donde me tentaron vuestros padres, me probaron, y vieron mi obra. |
| 95 | 10 | Cuarenta años combatí con la nación, y dije: Pueblo es que yerra de corazón, que no han conocido mis caminos. |
| 95 | 11 | Por tanto yo juré en mi furor: No entrarán en mi reposo. |
| 96 | 1 | ¶ Cantad al SEÑOR canción nueva; cantad al SEÑOR, toda la tierra. |
| 96 | 2 | Cantad al SEÑOR, bendecid su Nombre; anunciad de día en día su salud. |
| 96 | 3 | Contad entre los gentiles su gloria, en todos los pueblos sus maravillas. |
| 96 | 4 | Porque grande es el SEÑOR, y digno de suprema alabanza; terrible sobre todos los dioses. |
| 96 | 5 | Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; mas el SEÑOR hizo los cielos. |
| 96 | 6 | Alabanza y gloria delante de él; fortaleza y hermosura en su santuario. |
| 96 | 7 | Dad al SEÑOR, oh familias de los pueblos, dad al SEÑOR la gloria y la fortaleza. |
| 96 | 8 | Dad al SEÑOR la honra de su Nombre; tomad presentes, y venid a sus atrios. |
| 96 | 9 | Adorad al SEÑOR en la hermosura de la santidad; temed delante de él, toda la tierra. |
| 96 | 10 | ¶ Decid entre los gentiles: El SEÑOR tomó el reino, también compuso el mundo, no será conmovido; juzgará a los pueblos en justicia. |
| 96 | 11 | Alégrense los cielos, y gócese la tierra; brame el mar y su plenitud. |
| 96 | 12 | Regocíjese el campo, y todo lo que en él está; entonces exultarán todos los árboles de la breña, |
| 96 | 13 | delante del SEÑOR que vino; porque vino a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con su verdad. |
| 97 | 1 | ¶ El SEÑOR reina; regocíjese la tierra, alégrense las muchas islas. |
| 97 | 2 | Nube y oscuridad alrededor de él; justicia y juicio son el asiento de su trono. |
| 97 | 3 | Fuego irá delante de él, y abrasará en derredor sus enemigos. |
| 97 | 4 | Sus relámpagos alumbraron el mundo; la tierra vio, y se angustió. |
| 97 | 5 | Los montes se derritieron como cera delante del SEÑOR, delante del Señor de toda la tierra. |
| 97 | 6 | Los cielos denunciaron su justicia, y todos los pueblos vieron su gloria. |
| 97 | 7 | Avergüéncense todos los que sirven a la escultura, los que se alaban de los ídolos; adórenlo todos los dioses. |
| 97 | 8 | ¶ Oyó Sion, y se alegró; y las hijas de Judá se gozaron por tus juicios, oh SEÑOR. |
| 97 | 9 | Porque tú, SEÑOR, eres alto sobre toda la tierra; eres muy ensalzado sobre todos los dioses. |
| 97 | 10 | Los que amáis al SEÑOR, aborreced el mal; él guarda las almas de sus misericordiosos; de mano de los impíos los libra. |
| 97 | 11 | Luz está sembrada para el justo, y alegría para los rectos de corazón. |
| 97 | 12 | Alegraos, justos, en el SEÑOR; y alabad la memoria de su santidad. |
| 98 | 1 | ¶ Salmo. Cantad al SEÑOR canción nueva, porque ha hecho maravillas; su diestra lo ha salvado, y el brazo de su santidad. |
| 98 | 2 | El SEÑOR ha hecho notoria su salud; en ojos de los gentiles ha descubierto su justicia. |
| 98 | 3 | Se ha acordado de su misericordia y de su verdad para con la Casa de Israel; todos los fines de la tierra han visto la salud de nuestro Dios. |
| 98 | 4 | ¶ Cantad con júbilo al SEÑOR, toda la tierra; levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos. |
| 98 | 5 | Cantad salmos al SEÑOR con arpa; con arpa y voz de cántico. |
| 98 | 6 | Con trompetas y sonido de shofar, jubilad delante del SEÑOR el rey. |
| 98 | 7 | Brame el mar y su plenitud; el mundo y los que habitan en él; |
| 98 | 8 | los ríos batan las manos; los montes todos hagan regocijo, |
| 98 | 9 | Delante del SEÑOR; porque vino a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud. |
| 99 | 1 | ¶ El SEÑOR reina, temblarán los pueblos; el que está sentado sobre los querubines reina , se conmoverá la tierra. |
| 99 | 2 | El SEÑOR es grande en Sion, y ensalzado sobre todos los pueblos. |
| 99 | 3 | Alaben tu Nombre, grande y tremendo y santo. |
| 99 | 4 | Y la fortaleza del Rey, que ama el juicio; tú confirmas la rectitud; tú has hecho en Jacob juicio y justicia. |
| 99 | 5 | Ensalzad al SEÑOR nuestro Dios, y adorad al estrado de sus pies santo. |
| 99 | 6 | ¶ Moisés y Aarón están entre sus sacerdotes, y Samuel entre los que invocaron su Nombre; invocaban al SEÑOR, y él les respondía. |
| 99 | 7 | En columna de fuego hablaba con ellos; guardaban sus testimonios, y el derecho que les dio. |
| 99 | 8 | SEÑOR Dios nuestro, tú les respondías; Dios, tú eras perdonador a ellos, y vengador por sus obras. |
| 99 | 9 | Ensalzad al SEÑOR nuestro Dios, y adorad al monte de su santidad; porque el SEÑOR nuestro Dios es santo. |
| 100 | 1 | ¶ Salmo para confesión. Cantad a Dios con júbilo, toda la tierra. |
| 100 | 2 | Servid al SEÑOR con alegría; entrad delante de él con regocijo. |
| 100 | 3 | Reconoced que el SEÑOR es el Dios: él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos . Pueblo suyo somos , y ovejas de su prado. |
| 100 | 4 | Entrad por sus puertas con confesión; por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid su Nombre. |
| 100 | 5 | Porque el SEÑOR es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones. |
| 101 | 1 | ¶ De David: Salmo. Misericordia y juicio cantaré; a ti, SEÑOR, diré salmos. |
| 101 | 2 | Entenderé en el camino de la perfección cuando vinieres a mí; en perfección de mi corazón andaré en medio de mi casa. |
| 101 | 3 | No pondré delante de mis ojos cosa injusta; hacer traiciones aborrecí; no se allegarán a mí. |
| 101 | 4 | Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado. |
| 101 | 5 | Al detractor de su prójimo a escondidas, a éste cortaré; al altivo de ojos, y de corazón vanidoso, a éste no puedo sufrir . |
| 101 | 6 | Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que asienten conmigo; el que anduviere en el camino de la perfección, éste me servirá. |
| 101 | 7 | No habitará en medio de mi casa el que hace engaño; el que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos. |
| 101 | 8 | Temprano cortaré a todos los impíos de la tierra; para talar de la ciudad del SEÑOR a todos los que obraren iniquidad. |
| 102 | 1 | ¶ Oración del pobre en espíritu , cuando estuviere atormentado, y delante del SEÑOR derramare su queja. SEÑOR, oye mi oración, y venga mi clamor a ti. |
| 102 | 2 | No escondas de mí tu rostro; en el día de mi angustia inclina a mí tu oído; el día que te invocare, apresúrate a responderme. |
| 102 | 3 | Porque mis días se han consumido como humo; y mis huesos son quemados como en hogar. |
| 102 | 4 | Mi corazón fue herido, y se secó como la hierba; por lo cual me olvidé de comer mi pan. |
| 102 | 5 | Por la voz de mi gemido mis huesos se han pegado a mi carne. |
| 102 | 6 | Soy semejante al pelícano del desierto; soy como el búho de las soledades. |
| 102 | 7 | Velo, y soy como el pájaro solitario sobre el tejado. |
| 102 | 8 | Cada día me afrentan mis enemigos; los que se enfurecen contra mí, se han conjurado contra mí. |
| 102 | 9 | Por lo cual como la ceniza a manera de pan, y mi bebida mezclo con lloro, |
| 102 | 10 | a causa de tu enojo y de tu ira; porque me alzaste, y me arrojaste. |
| 102 | 11 | Mis días son como la sombra que se va; y me he secado como la hierba. |
| 102 | 12 | ¶ Mas tú, SEÑOR, para siempre permanecerás, y tu memoria para generación y generación. |
| 102 | 13 | Tú levantándote, tendrás misericordia de Sion; porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo es llegado . |
| 102 | 14 | Porque tus siervos amaron sus piedras, y del polvo de ella tuvieron compasión. |
| 102 | 15 | Entonces temerán los gentiles el Nombre del SEÑOR, y todos los reyes de la tierra tu gloria; |
| 102 | 16 | por cuanto el SEÑOR habrá edificado a Sion, y será visto en su gloria; |
| 102 | 17 | habrá mirado a la oración de los solitarios y menesterosos , y no habrá desechado el ruego de ellos. |
| 102 | 18 | Se escribirá esto para la generación venidera; y el pueblo que se criará, alabará a JAH. |
| 102 | 19 | Porque miró de lo alto de su santuario; el SEÑOR miró de los cielos a la tierra, |
| 102 | 20 | para oír el gemido de los presos, para soltar a los hijos de muerte; |
| 102 | 21 | para que cuenten en Sion el Nombre del SEÑOR, y su alabanza en Jerusalén, |
| 102 | 22 | cuando los pueblos se congregaren en uno, y los reinos, para servir al SEÑOR. |
| 102 | 23 | ¶ El afligió mi fuerza en el camino; acortó mis días. |
| 102 | 24 | Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días; por generación de generaciones son tus años. |
| 102 | 25 | Tú fundaste la tierra antiguamente, y los cielos son obra de tus manos. |
| 102 | 26 | Ellos perecerán, y tú permanecerás; y todos ellos como un vestido se envejecerán; como una ropa de vestir los mudarás, y serán mudados; |
| 102 | 27 | mas tú eres el mismo, y tus años no se acabarán. |
| 102 | 28 | Los hijos de tus siervos habitarán, y su simiente será afirmada delante de ti. |
| 103 | 1 | ¶ De David. Bendice, alma mía al SEÑOR; y todas mis entrañas al Nombre de su santidad. |
| 103 | 2 | Bendice, alma mía, al SEÑOR, y no olvides ninguno de sus beneficios: |
| 103 | 3 | el que perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus enfermedades, |
| 103 | 4 | el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordia; |
| 103 | 5 | el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila. |
| 103 | 6 | ¶ El SEÑOR es el que hace justicia y derecho a todos los que padecen violencia. |
| 103 | 7 | Sus caminos notificó a Moisés, y a los hijos de Israel sus obras. |
| 103 | 8 | Misericordioso y clemente es el SEÑOR; lento para la ira, y grande en misericordia. |
| 103 | 9 | No contenderá para siempre, ni para siempre guardará el enojo . |
| 103 | 10 | No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades; ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. |
| 103 | 11 | Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, engrandeció su misericordia sobre los que le temen. |
| 103 | 12 | Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. |
| 103 | 13 | Como el padre tiene misericordia de los hijos, tiene misericordia el SEÑOR de los que le temen. |
| 103 | 14 | Porque él conoce nuestra condición; se acuerda que somos polvo. |
| 103 | 15 | El varón, como la hierba son sus días, florece como la flor del campo, |
| 103 | 16 | que pasó el viento por ella, y pereció; y su lugar no la conoce más. |
| 103 | 17 | Mas la misericordia del SEÑOR desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos; |
| 103 | 18 | sobre los que guardan su pacto, y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra. |
| 103 | 19 | ¶ El SEÑOR afirmó en los cielos su trono; y su reino domina sobre todos. |
| 103 | 20 | Bendecid al SEÑOR sus ángeles valientes de fuerza, que efectúan su palabra escuchando la voz de su palabra. |
| 103 | 21 | Bendecid al SEÑOR todos sus ejércitos, sus ministros, que hacen su voluntad. |
| 103 | 22 | Bendecid al SEÑOR todas sus obras en todos los lugares de su señorío. Bendice, alma mía al SEÑOR. |
| 104 | 1 | ¶ Bendice, alma mía, al SEÑOR. SEÑOR, Dios mío, mucho te has engrandecido; de gloria y de hermosura te has vestido. |
| 104 | 2 | El que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina; |
| 104 | 3 | que establece sus aposentos entre las aguas; el que pone las nubes por su carroza, el que anda sobre las alas del viento; |
| 104 | 4 | el que hace a sus ángeles espíritus, sus ministros fuego flameante. |
| 104 | 5 | El fundó la tierra sobre sus basas; no se moverá por ningún siglo. |
| 104 | 6 | Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas. |
| 104 | 7 | A tu reprensión huyeron; por el sonido de tu trueno se apresuraron; |
| 104 | 8 | salieron los montes, descendieron por los valles a este lugar que tú les fundaste. |
| 104 | 9 | Les pusiste término, el cual no traspasarán; ni volverán a cubrir la tierra. |
| 104 | 10 | ¶ Tú eres el que envías las fuentes por los arroyos; van entre los montes. |
| 104 | 11 | Abrevan a todas las bestias del campo; quebrantan su sed los asnos salvajes. |
| 104 | 12 | Junto a aquellos habitan las aves de los cielos; entre las hojas dan voces. |
| 104 | 13 | El que riega los montes desde sus aposentos; del fruto de sus obras se sacia la tierra. |
| 104 | 14 | El que hace producir el heno para las bestias, y la hierba para el servicio del hombre; sacando el pan de la tierra. |
| 104 | 15 | Y el vino que alegra el corazón del hombre; haciendo relumbrar el rostro con el aceite, y el pan que sustenta el corazón del hombre. |
| 104 | 16 | Se sacian los árboles del SEÑOR, los cedros del Líbano que él plantó. |
| 104 | 17 | Para que allí aniden las aves; en las hayas tiene su casa la cigüeña. |
| 104 | 18 | Los montes altos para las cabras monteses; las peñas, madrigueras para los conejos. |
| 104 | 19 | ¶ Hizo la luna para los tiempos; el sol conoció su occidente. |
| 104 | 20 | Pones las tinieblas, y es la noche; en ella corren todas las bestias del monte. |
| 104 | 21 | Los leoncillos braman a la presa, y para buscar de Dios su comida. |
| 104 | 22 | Sale el sol, se recogen, y se echan en sus cuevas. |
| 104 | 23 | Sale el hombre a su hacienda, y a su labranza hasta la tarde. |
| 104 | 24 | ¡Cuán muchas son tus obras, oh SEÑOR! Hiciste todas ellas con sabiduría; la tierra está llena de tu posesión. |
| 104 | 25 | Asimismo este gran mar y ancho de términos; allí hay peces sin número, animales pequeños y grandes. |
| 104 | 26 | Allí andan navíos; allí este leviatán que hiciste para que jugase en él. |
| 104 | 27 | Todos ellos esperan a ti, para que les des su comida a su tiempo. |
| 104 | 28 | Les das, recogen; abres tu mano, se sacian de bien. |
| 104 | 29 | Escondes tu rostro, se turban; les quitas el espíritu, dejan de ser, y se tornan en su polvo. |
| 104 | 30 | Envías tu espíritu, se crean; y renuevas la faz de la tierra. |
| 104 | 31 | ¶ Sea la gloria al SEÑOR para siempre; alégrese SEÑOR en sus obras; |
| 104 | 32 | el cual mira a la tierra, y ella tiembla; toca en los montes, y humean. |
| 104 | 33 | Al SEÑOR cantaré en mi vida; a mi Dios diré salmos mientras viviere. |
| 104 | 34 | Me será suave hablar de él; yo me alegraré en el SEÑOR. |
| 104 | 35 | Sean consumidos de la tierra los pecadores, y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, al SEÑOR. Alelu-JAH (Alabemos al SEÑOR ). |
| 105 | 1 | ¶ Alabad al SEÑOR, invocad su Nombre; haced notorias sus obras en los pueblos. |
| 105 | 2 | Cantadle, decid salmos a él; hablad de todas sus maravillas. |
| 105 | 3 | Gloriaos en su Nombre santo; alégrese el corazón de los que buscan al SEÑOR. |
| 105 | 4 | Buscad al SEÑOR, y su fortaleza; buscad su rostro siempre. |
| 105 | 5 | Acordaos de sus maravillas que hizo, de sus prodigios y de los juicios de su boca, |
| 105 | 6 | oh vosotros , simiente de Abraham su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos. |
| 105 | 7 | El es el SEÑOR nuestro Dios; en toda la tierra son sus juicios. |
| 105 | 8 | ¶ Se acordó para siempre de su alianza; de la palabra que mandó para mil generaciones, |
| 105 | 9 | la cual concertó con Abraham; y de su juramento a Isaac. |
| 105 | 10 | Y la estableció a Jacob por decreto, a Israel por pacto eterno, |
| 105 | 11 | diciendo: A ti te daré la tierra de Canaán por cordel de vuestra heredad. |
| 105 | 12 | Esto siendo ellos pocos hombres en número, y extranjeros en ella. |
| 105 | 13 | Y anduvieron de gente en gente, de un reino a otro pueblo. |
| 105 | 14 | No consintió que hombre los agraviase; y por causa de ellos castigó los reyes. |
| 105 | 15 | Diciendo : No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas. |
| 105 | 16 | Y llamó al hambre sobre la tierra, y quebrantó toda fuerza de pan. |
| 105 | 17 | Envió un varón delante de ellos, a José, que fue vendido por siervo. |
| 105 | 18 | Afligieron sus pies con grillos; en hierro fue puesta su alma. |
| 105 | 19 | Hasta la hora que llegó su palabra, el dicho del SEÑOR le purificó. |
| 105 | 20 | Envió el rey, y le soltó; el señor de los pueblos, y le desató. |
| 105 | 21 | Lo puso por señor de su casa, y por enseñoreador en toda su posesión; |
| 105 | 22 | para echar presos sus príncipes como él quisiese, y enseñó sabiduría a sus ancianos. |
| 105 | 23 | Después entró Israel en Egipto, y Jacob fue extranjero en la tierra de Cam. |
| 105 | 24 | Y multiplicó su pueblo en gran manera, y lo hizo más fuerte que sus enemigos. |
| 105 | 25 | ¶ Volvió el corazón de ellos para que aborreciesen a su pueblo, para que pensasen mal contra sus siervos. |
| 105 | 26 | Envió a su siervo Moisés, y a Aarón al cual escogió. |
| 105 | 27 | Puso en ellos las palabras de sus señales, y sus prodigios en la tierra de Cam. |
| 105 | 28 | Echó tinieblas, e hizo oscuridad; y no fueron rebeldes a su palabra. |
| 105 | 29 | Volvió sus aguas en sangre, y mató sus peces. |
| 105 | 30 | Engendró ranas su tierra, ranas en las camas de sus mismos reyes. |
| 105 | 31 | Dijo, y vinieron enjambres de moscas , y piojos en todo su término. |
| 105 | 32 | Volvió sus lluvias en granizo; en fuego de llamas en su tierra. |
| 105 | 33 | E hirió sus viñas y sus higueras, y quebró los árboles de su término. |
| 105 | 34 | Dijo, y vinieron langostas, y pulgón sin número; |
| 105 | 35 | y comieron toda la hierba de su tierra, y comieron el fruto de su tierra. |
| 105 | 36 | Hirió además a todos los primogénitos en su tierra, el principio de toda su fuerza. |
| 105 | 37 | Y los sacó con plata y oro; y no hubo en sus tribus enfermo. |
| 105 | 38 | Egipto se alegró en su salida; porque había caído sobre ellos su terror. |
| 105 | 39 | Extendió una nube por cubierta, y fuego para alumbrar la noche. |
| 105 | 40 | Pidieron, e hizo venir codornices; y de pan del cielo los sació. |
| 105 | 41 | Abrió la peña, y corrieron aguas; fluyeron por los secadales un río. |
| 105 | 42 | Porque se acordó de su santa palabra con Abraham su siervo. |
| 105 | 43 | Y sacó a su pueblo con gozo; con júbilo a sus escogidos. |
| 105 | 44 | Y les dio las tierras de los gentiles; y las labores de las naciones heredaron, |
| 105 | 45 | para que guardasen sus estatutos, y observasen sus leyes. Alelu-JAH. |
| 106 | 1 | ¶ Alelu-JAH. Alabad al SEÑOR, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia. |
| 106 | 2 | ¿Quién expresará las valentías del SEÑOR? ¿Quién contará sus alabanzas? |
| 106 | 3 | Dichosos los que guardan juicio, los que hacen justicia en todo tiempo. |
| 106 | 4 | Acuérdate de mí, oh SEÑOR, en la buena voluntad para con tu pueblo; visítame con tu salud; |
| 106 | 5 | para que yo vea el bien de tus escogidos, para que me goce en la alegría de tu nación, y me gloríe con tu heredad. |
| 106 | 6 | ¶ Pecamos con nuestros padres, pervertimos, hicimos impiedad. |
| 106 | 7 | Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias; sino que se rebelaron junto al mar, en el mar Bermejo. |
| 106 | 8 | Los salvó por su Nombre, para hacer notoria su fortaleza. |
| 106 | 9 | Y reprendió al mar Bermejo, y lo secó; y les hizo ir por el abismo, como por un desierto. |
| 106 | 10 | Y los salvó de mano del enemigo, y los rescató de mano del adversario. |
| 106 | 11 | Y cubrieron las aguas a sus enemigos; no quedó uno de ellos. |
| 106 | 12 | Entonces creyeron a sus palabras, y cantaron su alabanza. |
| 106 | 13 | ¶ Se apresuraron, se olvidaron de sus obras; no esperaron en su consejo. |
| 106 | 14 | Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto; y tentaron a Dios en la soledad. |
| 106 | 15 | Y él les dio lo que pidieron; mas envió flaqueza en sus almas. |
| 106 | 16 | Tomaron después celo contra Moisés en el campamento, y contra Aarón el santo del SEÑOR. |
| 106 | 17 | Se abrió la tierra, y tragó a Datán, y cubrió la compañía de Abiram. |
| 106 | 18 | Y se encendió el fuego en su compañía; la llama quemó los impíos. |
| 106 | 19 | Hicieron el becerro en Horeb, y adoraron a un vaciadizo. |
| 106 | 20 | Así trocaron su gloria por la imagen de un buey que come hierba. |
| 106 | 21 | Olvidaron al Dios de su salud, que había hecho grandezas en Egipto; |
| 106 | 22 | maravillas en la tierra de Cam, temerosas cosas sobre el mar Bermejo. |
| 106 | 23 | Y trató de destruirlos, a no haberse puesto Moisés su escogido al portillo delante de él, a fin de apartar su ira, para que no los destruyese. |
| 106 | 24 | Y aborrecieron la tierra deseable; no creyeron a su palabra; |
| 106 | 25 | antes murmuraron en sus tiendas, y no oyeron la voz del SEÑOR. |
| 106 | 26 | Por lo que alzó su mano a ellos, para postrarlos en el desierto, |
| 106 | 27 | y humillar su simiente entre los gentiles, y esparcirlos por las tierras. |
| 106 | 28 | Se allegaron asimismo a Baal-peor, y comieron los sacrificios por los muertos. |
| 106 | 29 | Y ensañaron a Dios con sus obras, y aumentó la mortandad en ellos. |
| 106 | 30 | Entonces se puso Finees, y juzgó; y se detuvo la mortandad. |
| 106 | 31 | Y le fue contado a justicia de generación en generación para siempre. |
| 106 | 32 | También le irritaron en las aguas de Meriba; e hizo mal a Moisés por causa de ellos; |
| 106 | 33 | porque hicieron rebelar a su espíritu, como lo expresó con sus labios. |
| 106 | 34 | ¶ No destruyeron los pueblos que el SEÑOR les dijo; |
| 106 | 35 | antes se mezclaron con los gentiles, y aprendieron sus obras. |
| 106 | 36 | Y sirvieron a sus ídolos; los cuales les fueron por ruina. |
| 106 | 37 | Y sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios; |
| 106 | 38 | y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, que sacrificaron a los ídolos de Canaán; y la tierra fue contaminada con sangre. |
| 106 | 39 | Se contaminaron así con sus propias obras, y fornicaron con sus hechos. |
| 106 | 40 | Se encendió por tanto el furor del SEÑOR sobre su pueblo, y abominó su heredad: |
| 106 | 41 | Y los entregó en poder de los gentiles, y se enseñorearon de ellos los que los aborrecían. |
| 106 | 42 | Y sus enemigos los oprimieron, y fueron quebrantados debajo de su mano. |
| 106 | 43 | Muchas veces los libró; mas ellos se rebelaron a su consejo, y fueron humillados por su maldad. |
| 106 | 44 | El con todo , miraba cuando estaban en angustia, y oía su clamor; |
| 106 | 45 | y se acordaba de su pacto con ellos, y se arrepentía conforme a la muchedumbre de sus misericordias. |
| 106 | 46 | Hizo asimismo que tuviesen de ellos misericordia todos los que los tenían cautivos. |
| 106 | 47 | Sálvanos, SEÑOR Dios nuestro, y júntanos de entre los gentiles, para que loemos tu santo Nombre, para que nos gloriemos de tus alabanzas. |
| 106 | 48 | Bendito el SEÑOR Dios de Israel, desde el siglo y hasta el siglo; y diga todo el pueblo, Amén. Alelu-JAH. |
| 107 | 1 | ¶ Alabad al SEÑOR, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia. |
| 107 | 2 | Diganlo los redimidos del SEÑOR, los que ha redimido del poder del enemigo, |
| 107 | 3 | y los ha congregado de las tierras, del oriente y del occidente, del aquilón y del mar. |
| 107 | 4 | Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, sin hallar ciudad en dónde vivir. |
| 107 | 5 | Hambrientos y sedientos, su alma desfallecía en ellos. |
| 107 | 6 | Y clamaron al SEÑOR en su angustia, los libró de sus aflicciones. |
| 107 | 7 | Los dirigió por camino derecho, para que viniesen a ciudad de habitación. |
| 107 | 8 | Alaben al SEÑOR por su misericordia; y sus maravillas para con los hijos de los hombres. |
| 107 | 9 | Porque sació al alma menesterosa, y llenó de bien al alma hambrienta. |
| 107 | 10 | ¶ Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte aprisionados, en aflicción y en hierros, |
| 107 | 11 | por cuanto fueron rebeldes a las palabras del SEÑOR, y aborrecieron el consejo del Altísimo. |
| 107 | 12 | Por eso quebrantó él con trabajo sus corazones, cayeron y no hubo quién los ayudase. |
| 107 | 13 | Luego que clamaron al SEÑOR en su angustia, los libró de sus aflicciones. |
| 107 | 14 | Los sacó de las tinieblas, y de la sombra de muerte; y rompió sus prisiones. |
| 107 | 15 | Alaben al SEÑOR por su misericordia, y sus maravillas para con los hijos de los hombres. |
| 107 | 16 | Porque quebrantó las puertas de bronce, y desmenuzó los cerrojos de hierro. |
| 107 | 17 | ¶ Los locos, a causa del camino de su rebelión; y a causa de sus maldades fueron afligidos, |
| 107 | 18 | su alma abominó toda vianda; y llegaron hasta las puertas de la muerte. |
| 107 | 19 | Mas clamaron al SEÑOR en su angustia; y los salvó de sus aflicciones. |
| 107 | 20 | Envió su palabra, y los curó, y los libró de sus sepulturas. |
| 107 | 21 | Alaben al SEÑOR por su misericordia, y sus maravillas para con los hijos de los hombres. |
| 107 | 22 | Y ofrezcan sacrificios de alabanza, y publiquen sus obras con júbilo. |
| 107 | 23 | ¶ Los que descienden al mar en navíos, y hacen obra en las muchas aguas, |
| 107 | 24 | ellos han visto las obras del SEÑOR, y sus maravillas en el mar profundo. |
| 107 | 25 | El dijo, e hizo saltar el viento de la tempestad, que levanta sus ondas; |
| 107 | 26 | suben a los cielos, descienden a los abismos; sus almas se derriten con el mal. |
| 107 | 27 | Tiemblan, y titubean como borrachos, y toda su ciencia es perdida; |
| 107 | 28 | claman al SEÑOR en su angustia, y los libra de sus aflicciones. |
| 107 | 29 | Hace parar la tempestad en sosiego, y sus ondas cesan. |
| 107 | 30 | Se alegran luego porque se reposaron; y él los guía al término de su voluntad. |
| 107 | 31 | Alaben al SEÑOR por su misericordia, y sus maravillas para con los hijos de los hombres. |
| 107 | 32 | Y ensálcenlo en la congregación del pueblo; y en la reunión de ancianos lo alaben. |
| 107 | 33 | ¶ El puso los ríos en desierto, y los manaderos de las aguas en sed; |
| 107 | 34 | la tierra fructífera en salados; por la maldad de los que la habitan. |
| 107 | 35 | Vuelve el desierto en estanques de aguas, y la tierra desierta en manaderos de agua. |
| 107 | 36 | Y aposenta allí hambrientos, y aderezan allí ciudad para habitación; |
| 107 | 37 | y siembran campos, y plantan viñas; y rinden fruto de aumento. |
| 107 | 38 | Y los bendice, y se multiplican en gran manera; y no disminuye sus bestias. |
| 107 | 39 | Y después son menoscabados, y abatidos de tiranía; de males y congojas. |
| 107 | 40 | El derrama menosprecio sobre los príncipes, y les hace andar errados, vagabundos, sin camino. |
| 107 | 41 | Y levanta al pobre de la pobreza, y vuelve las familias como ovejas. |
| 107 | 42 | Vean los rectos, y alégrense; y toda maldad cierre su boca. |
| 107 | 43 | ¿Quién es sabio y guardará estas cosas, y entenderá las misericordias del SEÑOR? |
| 108 | 1 | ¶ Canción de Salmo: de David. Mi corazón está firme, oh Dios; cantaré y diré salmos; esta es mi gloria. |
| 108 | 2 | Despiértate, salterio y arpa; despertaré al alba. |
| 108 | 3 | Te alabaré, oh SEÑOR, entre los pueblos; a ti cantaré salmos entre las naciones. |
| 108 | 4 | Porque grande más que los cielos es tu misericordia, y hasta los cielos tu verdad. |
| 108 | 5 | Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra sea ensalzada tu gloria. |
| 108 | 6 | ¶ Para que sean librados tus amados; salva con tu diestra, y respóndeme. |
| 108 | 7 | Dios juró por su santuario, me alegraré; repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot. |
| 108 | 8 | Mío será Galaad, mío será Manasés; y Efraín será la fortaleza de mi cabeza; Judá será mi legislador; |
| 108 | 9 | Moab, la vasija de mi lavatorio; sobre Edom echaré mi calzado; sobre Palestina triunfaré con júbilo. |
| 108 | 10 | ¿Quién me guiará a la ciudad fortalecida? ¿Quién me guiará hasta Idumea? |
| 108 | 11 | Ciertamente tú, oh Dios, que nos habías desechado; y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos. |
| 108 | 12 | Danos socorro en la angustia; porque mentirosa es la salud del hombre. |
| 108 | 13 | En Dios haremos proezas; y él hollará de nuevo a nuestros enemigos. |
| 109 | 1 | ¶ Al Vencedor: de David: Salmo. Oh Dios de mi alabanza, no calles; |
| 109 | 2 | porque boca de impío y boca de engañador se han abierto sobre mí; han hablado de mí con lengua mentirosa, |
| 109 | 3 | y con palabras de odio me rodearon; y pelearon contra mí sin causa. |
| 109 | 4 | En pago de mi amor me han sido adversarios; mas yo oraba. |
| 109 | 5 | Y pusieron contra mí mal por bien, y odio por mi amor. |
| 109 | 6 | ¶ Pon sobre él al impío; y Satanás esté a su diestra. |
| 109 | 7 | Cuando fuere juzgado, salga impío; y su oración sea para pecado. |
| 109 | 8 | Sean sus días pocos; tome otro su oficio. |
| 109 | 9 | Sean sus hijos huérfanos, y su mujer viuda. |
| 109 | 10 | Y anden sus hijos vagabundos, y mendiguen; y procuren de sus desiertos. |
| 109 | 11 | Enrede el acreedor todo lo que tiene, y extraños saqueen su trabajo. |
| 109 | 12 | No tenga quien le haga misericordia; ni haya quien tenga compasión de sus huérfanos. |
| 109 | 13 | Su posteridad sea talada; en segunda generación sea raído su nombre. |
| 109 | 14 | Venga en memoria cerca del SEÑOR la maldad de sus padres, y el pecado de su madre no sea borrado. |
| 109 | 15 | Estén siempre delante del SEÑOR, y él corte de la tierra su memoria. |
| 109 | 16 | Por cuanto no se acordó de hacer misericordia, y persiguió al varón pobre en espíritu , y menesteroso, y quebrantado de corazón, para matarlo. |
| 109 | 17 | Y amó la maldición, y ésta le sobrevino; y no quiso la bendición, y ella se alejó de él. |
| 109 | 18 | Y se vistió de maldición como de su vestido, y entró como agua en sus entrañas, y como aceite en sus huesos. |
| 109 | 19 | Séale como vestido con que se cubra, y en lugar del cinto con que se ciña siempre. |
| 109 | 20 | Este sea el pago de parte del SEÑOR de los que me calumnian, y de los que hablan mal contra mi alma. |
| 109 | 21 | ¶ Y tú, oh DIOS el Señor, haz conmigo por amor de tu Nombre: Líbrame, porque tu misericordia es buena. |
| 109 | 22 | Porque yo soy pobre y necesitado; y mi corazón está herido dentro de mí. |
| 109 | 23 | Como la sombra cuando declina me voy; soy arrebatado del viento como langosta. |
| 109 | 24 | Mis rodillas están debilitadas a causa del ayuno, y mi carne desfallecida por falta de gordura. |
| 109 | 25 | Yo he sido para ellos objeto de oprobio; me miraban, y meneaban su cabeza. |
| 109 | 26 | Ayúdame, SEÑOR Dios mío; sálvame conforme a tu misericordia. |
| 109 | 27 | Y entiendan que esta es tu mano; que tú, el SEÑOR, has hecho esto . |
| 109 | 28 | Maldigan ellos, y bendice tú; levántense, mas sean avergonzados; y tu siervo sea alegrado. |
| 109 | 29 | Sean vestidos de vergüenza los que me calumnian; y sean cubiertos de su confusión como con un manto. |
| 109 | 30 | Yo alabaré al SEÑOR en gran manera con mi boca, y le loaré en medio de muchos. |
| 109 | 31 | Porque él se pondrá a la diestra del pobre en espíritu , para librar su alma de los que le juzgan. |
| 110 | 1 | ¶ Salmo de David. El SEÑOR dijo a mi Señor; siéntate a mi diestra, entretanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies. |
| 110 | 2 | La vara de tu fortaleza enviará el SEÑOR desde Sion; domina en medio de tus enemigos. |
| 110 | 3 | Tu pueblo será voluntario en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad; como el rocío que cae de la matriz del alba, así te nacerán los tuyos. |
| 110 | 4 | Juró el SEÑOR, y no se arrepentirá. Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. |
| 110 | 5 | ¶ El Señor a tu diestra herirá a los reyes en el día de su furor: |
| 110 | 6 | Juzgará en los gentiles, los llenará de cuerpos muertos ; herirá la cabeza sobre mucha tierra. |
| 110 | 7 | Del arroyo beberá en el camino; por lo cual levantará su cabeza. |
| 111 | 1 | ¶ Alelu-JAH. Alef Alabaré al SEÑOR con todo el corazón, Bet en la compañía y en la congregación de los rectos. |
| 111 | 2 | Guímel Grandes son las obras del SEÑOR; Dálet buscadas de todos los que las quieren. |
| 111 | 3 | He Honra y hermosura es su obra; Vau y su justicia permanece para siempre. |
| 111 | 4 | Zain Hizo memorables sus maravillas, Chet clemente y misericordioso es el SEÑOR. |
| 111 | 5 | Tet Dio mantenimiento a los que le temen; Yod para siempre se acordará de su pacto. |
| 111 | 6 | ¶ Caf La fortaleza de sus obras anunció a su pueblo, Lámed dándoles la heredad de los gentiles. |
| 111 | 7 | Mem Las obras de sus manos son verdad y juicio, Nun fieles son todos sus mandamientos; |
| 111 | 8 | Sámec Son firmes de siglo a siglo, Ayin hechos en verdad y en rectitud. |
| 111 | 9 | Pe Redención ha enviado a su pueblo, Tsade encargó para siempre su pacto, Cof santo y reverendo es su Nombre. |
| 111 | 10 | Resh El principio de la sabiduría es el temor del SEÑOR, Sin buen entendimiento tienen todos los que ponen por obra su voluntad; Tau su loor permanece para siempre. |
| 112 | 1 | ¶ Alelu-JAH. Alef Bienaventurado el varón que teme al SEÑOR, Bet y en sus mandamientos se deleita en gran manera. |
| 112 | 2 | Guímel Su simiente será valiente en la tierra; Dálet la generación de los rectos será bendita. |
| 112 | 3 | He Hacienda y riquezas habrá en su casa; Vau y su justicia permanece para siempre. |
| 112 | 4 | Zain Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos; Chet clemente, y misericordioso, y justo. |
| 112 | 5 | Tet El buen varón tiene misericordia y presta, Yod gobierna sus cosas con juicio. |
| 112 | 6 | ¶ Caf Por lo cual no resbalará para siempre, Lámed en memoria eterna será el justo. |
| 112 | 7 | Mem De mala fama no tendrá temor, Nun su corazón está firme, confiado en el SEÑOR. |
| 112 | 8 | Sámec Asentado está su corazón, no temerá, Ayin hasta que vea en sus enemigos su deseo . |
| 112 | 9 | Pe Esparce, da a los pobres, Tsade su justicia permanece para siempre; Cof su cuerno será ensalzado en gloria. |
| 112 | 10 | Resh Lo verá el impío, y se despechará; Sin crujirá los dientes, y se carcomerá; Tau el deseo de los impíos perecerá. |
| 113 | 1 | ¶ Alelu-JAH. Alabad, siervos del SEÑOR, alabad el Nombre del SEÑOR. |
| 113 | 2 | Sea el Nombre del SEÑOR bendito, desde ahora y para siempre. |
| 113 | 3 | Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el Nombre del SEÑOR. |
| 113 | 4 | Alto sobre todos los gentiles es el SEÑOR; sobre los cielos es su gloria. |
| 113 | 5 | ¿Quién como el SEÑOR nuestro Dios? El que habite en lo alto; |
| 113 | 6 | que se abaje para ver en el cielo, y en la tierra; |
| 113 | 7 | que levanta del polvo al pobre, y al menesteroso alza del estiércol; |
| 113 | 8 | para hacerlo sentar con los príncipes, con los príncipes de su pueblo; |
| 113 | 9 | que hace habitar en familia a la estéril, para que sea madre de hijos alegre. Alelu-JAH. |
| 114 | 1 | ¶ Saliendo Israel de Egipto, la casa de Jacob del pueblo de lenguaje bárbaro, |
| 114 | 2 | Judá fue por su santidad, Israel su señorío. |
| 114 | 3 | El mar lo vio, y huyó; el Jordán se volvió atrás. |
| 114 | 4 | Los montes saltaron como carneros, los collados como corderitos. |
| 114 | 5 | ¿Qué tuviste, oh mar, que huiste? ¿Y tú, oh Jordán, que te volviste atrás? |
| 114 | 6 | Oh montes, ¿por qué saltasteis como carneros, y vosotros , collados, como corderitos? |
| 114 | 7 | A la presencia del Señor tiembla la tierra, a la presencia del Dios de Jacob; |
| 114 | 8 | el cual tornó la peña en estanque de aguas, y en fuente de aguas la roca. |
| 115 | 1 | ¶ No a nosotros, oh SEÑOR, no a nosotros, sino a tu Nombre da gloria; por tu misericordia, por tu verdad. |
| 115 | 2 | Por qué dirán los gentiles: ¿Dónde está ahora su Dios? |
| 115 | 3 | Y nuestro Dios está en los cielos, todo lo que quiso ha hecho. |
| 115 | 4 | Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres. |
| 115 | 5 | Tienen boca, mas no hablarán; tienen ojos, mas no verán; |
| 115 | 6 | orejas tienen, mas no oirán; tienen narices, mas no olerán; |
| 115 | 7 | manos tienen, mas no palparán; tienen pies, mas no andarán; no hablarán con su garganta. |
| 115 | 8 | Como ellos sean los que los hacen; cualquiera que en ellos confía. |
| 115 | 9 | ¶ Oh Israel, confía en el SEÑOR; él es su ayuda y su escudo. |
| 115 | 10 | Casa de Aarón, confiad en el SEÑOR; él es su ayuda y su escudo. |
| 115 | 11 | Los que teméis al SEÑOR, confiad en el SEÑOR; él es su ayuda y su escudo. |
| 115 | 12 | El SEÑOR se acordó de nosotros; bendecirá sobremanera a la casa de Israel; bendecirá a la casa de Aarón. |
| 115 | 13 | Bendecirá a los que temen al SEÑOR; a chicos y a grandes. |
| 115 | 14 | Acrecentará el SEÑOR bendición sobre vosotros; sobre vosotros y sobre vuestros hijos. |
| 115 | 15 | Benditos vosotros del SEÑOR, que hizo los cielos y la tierra. |
| 115 | 16 | Los cielos son los cielos del SEÑOR; y ha dado la tierra a los hijos de los hombres. |
| 115 | 17 | No alabarán los muertos a JAH, ni todos los que descienden al silencio; |
| 115 | 18 | mas nosotros bendeciremos a JAH, desde ahora y para siempre. Alelu-JAH. |
| 116 | 1 | ¶ Amo al SEÑOR, porque ha oído mi voz y mis súplicas. |
| 116 | 2 | Porque ha inclinado a mí su oído, le invocaré en todos mis días. |
| 116 | 3 | Me rodearon los dolores de la muerte, me encontraron las angustias del sepulcro; angustia y dolor había yo hallado. |
| 116 | 4 | Entonces invoqué el Nombre del SEÑOR, diciendo : Libra ahora, oh SEÑOR, mi alma. |
| 116 | 5 | Clemente es el SEÑOR y justo; sí , misericordioso es nuestro Dios. |
| 116 | 6 | El SEÑOR guarda a los simples; estaba debilitado, y me salvó. |
| 116 | 7 | Vuelve, oh alma mía, a tu reposo; porque el SEÑOR te ha hecho bien. |
| 116 | 8 | Porque has librado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, y mis pies de resbalar. |
| 116 | 9 | Andaré delante del SEÑOR en la tierra de los vivientes. |
| 116 | 10 | ¶ Creí; por tanto hablé, y fui afligido en gran manera. |
| 116 | 11 | Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso. |
| 116 | 12 | ¿Qué pagaré al SEÑOR por todos sus beneficios para conmigo? |
| 116 | 13 | Tomaré la copa de la salud, e invocaré el Nombre del SEÑOR. |
| 116 | 14 | Ahora pagaré mis votos al SEÑOR delante de todo su pueblo. |
| 116 | 15 | Estimada es en los ojos del SEÑOR la muerte de sus misericordiosos. |
| 116 | 16 | Así es oh SEÑOR, porque yo soy tu siervo, yo soy tu siervo, hijo de tu sierva; tú rompiste mis prisiones. |
| 116 | 17 | Te ofreceré sacrificio de alabanza, e invocaré el Nombre del SEÑOR. |
| 116 | 18 | Ahora pagaré mis votos al SEÑOR delante de todo su pueblo; |
| 116 | 19 | en los atrios de la Casa del SEÑOR, en medio de ti, oh Jerusalén. Alelu-JAH. |
| 117 | 1 | ¶ Alabad al SEÑOR todos los gentiles; alabadle todos los pueblos. |
| 117 | 2 | Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia; y la verdad del SEÑOR es para siempre. Alelu-JAH. |
| 118 | 1 | ¶ Alabad al SEÑOR, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia. |
| 118 | 2 | Diga ahora Israel: Que para siempre es su misericordia. |
| 118 | 3 | Diga ahora la casa de Aarón: Que para siempre es su misericordia. |
| 118 | 4 | Digan ahora los que temen al SEÑOR: Que eterna es su misericordia. |
| 118 | 5 | Desde la angustia invoqué a JAH; y me respondió JAH, poniéndome en anchura. |
| 118 | 6 | El SEÑOR está por mí; no temeré lo que me pueda hacer el hombre. |
| 118 | 7 | El SEÑOR está por mí entre los que me ayudan; por tanto yo veré mi deseo en los que me aborrecen. |
| 118 | 8 | Mejor es esperar en el SEÑOR que esperar en hombre. |
| 118 | 9 | Mejor es esperar en el SEÑOR que esperar en príncipes. |
| 118 | 10 | Todas las naciones me cercaron; en el nombre del SEÑOR, que yo los talaré. |
| 118 | 11 | Me cercaron y me asediaron; en el nombre del SEÑOR, que yo los talaré. |
| 118 | 12 | Me cercaron como abejas, fueron apagados como fuegos de espinos; en el nombre del SEÑOR, que yo los talaré. |
| 118 | 13 | Me empujaste con violencia para que cayese; pero el SEÑOR me ayudó. |
| 118 | 14 | Mi fortaleza y mi canción es JAH, y él me ha sido por salud. |
| 118 | 15 | Voz de júbilo y de salud hay en las tiendas de los justos, la diestra del SEÑOR hace valentías. |
| 118 | 16 | La diestra del SEÑOR es sublime, la diestra del SEÑOR hace valentías. |
| 118 | 17 | No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de JAH. |
| 118 | 18 | Me castigó gravemente JAH, mas no me entregó a la muerte. |
| 118 | 19 | ¶ Abridme las puertas de la justicia, entraré por ellas, alabaré a JAH. |
| 118 | 20 | Esta puerta es del SEÑOR, por ella entrarán los justos. |
| 118 | 21 | Te alabaré porque me has oído, y me fuiste por salud. |
| 118 | 22 | La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo. |
| 118 | 23 | De parte del SEÑOR es esto, es maravilla en nuestros ojos. |
| 118 | 24 | Este es el día que hizo el SEÑOR, nos gozaremos y alegraremos en él. |
| 118 | 25 | Oh SEÑOR, salva ahora, te ruego; oh SEÑOR, te ruego nos hagas prosperar ahora. |
| 118 | 26 | Bendito el que viene en Nombre del SEÑOR, desde la Casa del SEÑOR os bendecimos. |
| 118 | 27 | Dios es el SEÑOR que nos ha resplandecido, atad el sacrificio con cuerdas a los cuernos del altar. |
| 118 | 28 | Mi Dios eres tú, y a ti alabaré; Dios mío, a ti ensalzaré. |
| 118 | 29 | Alabad al SEÑOR, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia. |
| 119 | 1 | ¶ ALEF Bienaventurado los perfectos de camino; los que andan en la ley del SEÑOR. |
| 119 | 2 | Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan. |
| 119 | 3 | Pues los que no hacen iniquidad, andan en sus caminos. |
| 119 | 4 | ¶ Tú encargaste tus mandamientos, que sean muy guardados. |
| 119 | 5 | ¡Deseo que fuesen ordenados mis caminos a guardar tus estatutos! |
| 119 | 6 | Entonces no sería yo avergonzado, cuando mirase en todos tus mandamientos. |
| 119 | 7 | ¶ Te alabaré con rectitud de corazón, cuando aprendiere los juicios de tu justicia. |
| 119 | 8 | Tus estatutos guardaré, no me dejes enteramente. |
| 119 | 9 | ¶ BET ¿Con qué limpiará el joven su camino? Cuando guardare tu palabra. |
| 119 | 10 | ¶ Con todo mi corazón te he buscado, no me dejes errar de tus mandamientos. |
| 119 | 11 | ¶ En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti. |
| 119 | 12 | ¶ Bendito tú, oh SEÑOR, enséñame tus estatutos. |
| 119 | 13 | ¶ Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca. |
| 119 | 14 | En el camino de tus testimonios me he gozado, como sobre toda riqueza. |
| 119 | 15 | En tus mandamientos meditaré, y consideraré tus caminos. |
| 119 | 16 | En tus estatutos me recrearé, no me olvidaré de tus palabras. |
| 119 | 17 | ¶ GUIMEL Haz este bien a tu siervo que viva, y guarde tu palabra. |
| 119 | 18 | ¶ Destapa mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley. |
| 119 | 19 | ¶ Advenedizo soy yo en la tierra, no encubras de mí tus mandamientos. |
| 119 | 20 | ¶ Quebrantada está mi alma de desear tus juicios todo el tiempo. |
| 119 | 21 | ¶ Reprendiste a los soberbios, malditos los que yerran de tus mandamientos. |
| 119 | 22 | ¶ Aparta de mí, oprobio y menosprecio; porque tus testimonios he guardado. |
| 119 | 23 | ¶ Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí, hablando tu siervo según tus estatutos. |
| 119 | 24 | ¶ Pues tus testimonios son mis deleites, y mis consejeros. |
| 119 | 25 | ¶ DALET Se apegó con el polvo mi alma, vivifícame según tu palabra. |
| 119 | 26 | ¶ Mis caminos te conté, y me has respondido; enséñame tus estatutos. |
| 119 | 27 | Hazme entender el camino de tus mandamientos, y meditaré de tus maravillas. |
| 119 | 28 | ¶ Se deshace mi alma de ansiedad, confírmame según tu palabra. |
| 119 | 29 | Aparta de mí, camino de mentira; y de tu ley hazme misericordia. |
| 119 | 30 | ¶ Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí. |
| 119 | 31 | Me he allegado a tus testimonios; oh SEÑOR, no me avergüences. |
| 119 | 32 | Por el camino de tus mandamientos correré, cuando ensanchares mi corazón. |
| 119 | 33 | ¶ HE Enséñame, oh SEÑOR, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin. |
| 119 | 34 | Dame entendimiento, y guardaré tu ley; y la cumpliré de todo corazón. |
| 119 | 35 | ¶ Guíame por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo mi voluntad. |
| 119 | 36 | Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a la avaricia. |
| 119 | 37 | ¶ Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; avívame en tu camino. |
| 119 | 38 | ¶ Confirma tu palabra a tu siervo, que te teme. |
| 119 | 39 | ¶ Quita de mí el oprobio que he temido, porque buenos son tus juicios. |
| 119 | 40 | ¶ He aquí yo he codiciado tus mandamientos, vivifícame en tu justicia. |
| 119 | 41 | ¶ VAU Y venga a mí tu misericordia, oh SEÑOR; tu salud, conforme a tu dicho. |
| 119 | 42 | Y daré por respuesta a mi avergonzador, que en tu palabra he confiado. |
| 119 | 43 | ¶ Y no quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad; porque a tu juicio espero. |
| 119 | 44 | Y guardaré tu ley siempre, de siglo a siglo. |
| 119 | 45 | ¶ Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos. |
| 119 | 46 | Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré. |
| 119 | 47 | Y me deleitaré en tus mandamientos, que he amado. |
| 119 | 48 | Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé; y meditaré en tus estatutos. |
| 119 | 49 | ¶ ZAIN Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar. |
| 119 | 50 | ¶ Esta es mi consolación en mi aflicción, porque tu dicho me vivificó. |
| 119 | 51 | ¶ Los soberbios se burlaron mucho de mí, mas no me he apartado de tu ley. |
| 119 | 52 | ¶ Me acordé, oh SEÑOR, de tus juicios antiguos, y me consolé. |
| 119 | 53 | ¶ Horror se apoderó de mí, a causa de los impíos que dejan tu ley. |
| 119 | 54 | ¶ Canciones me son tus estatutos en la casa de mis peregrinaciones. |
| 119 | 55 | ¶ Me acordé en la noche de tu Nombre, oh SEÑOR, y guardé tu ley. |
| 119 | 56 | Esto tuve, porque guardaba tus mandamientos. |
| 119 | 57 | ¶ CHET Mi porción, oh SEÑOR, dije, será guardar tus palabras. |
| 119 | 58 | ¶ Tu presencia supliqué de todo corazón, ten misericordia de mí según tu palabra. |
| 119 | 59 | ¶ Consideré mis caminos, y torné mis pies a tus testimonios. |
| 119 | 60 | Me apresuré, y no me retardé en guardar tus mandamientos. |
| 119 | 61 | ¶ Compañía de impíos me han robado, mas no me he olvidado de tu ley. |
| 119 | 62 | ¶ A medianoche me levantaré a alabarte sobre los juicios de tu justicia. |
| 119 | 63 | ¶ Compañero soy yo a todos los que te temieren, y guardaren tus mandamientos. |
| 119 | 64 | ¶ De tu misericordia, oh SEÑOR, está llena la tierra; tus estatutos me enseñan. |
| 119 | 65 | ¶ TET Bien has hecho con tu siervo, oh SEÑOR, conforme a tu palabra. |
| 119 | 66 | Bondad de sentido y sabiduría me enseña; porque tus mandamientos he creído. |
| 119 | 67 | ¶ Antes que fuera humillado, yo erraba; mas ahora tu dicho guardo. |
| 119 | 68 | ¶ Bueno eres tú, y bienhechor; enséñame tus estatutos. |
| 119 | 69 | ¶ Sobre mí fabricaron mentira los soberbios, mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos. |
| 119 | 70 | Se engrosó el corazón de ellos como sebo; mas yo en tu ley me he deleitado. |
| 119 | 71 | ¶ Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos. |
| 119 | 72 | ¶ Mejor me es la ley de tu boca, que millares de oro y plata. |
| 119 | 73 | ¶ YOD Tus manos me hicieron y me formaron; hazme entender, y aprenderé tus mandamientos. |
| 119 | 74 | ¶ Los que te temen, me verán, y se alegrarán; porque en tu palabra he esperado. |
| 119 | 75 | ¶ Conozco, oh SEÑOR, que tus juicios son la misma justicia, y que en fidelidad me afligiste. |
| 119 | 76 | ¶ Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a tu siervo. |
| 119 | 77 | Vengan a mí tus misericordias, y viva; porque tu ley es mi deleite. |
| 119 | 78 | ¶ Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado; pero yo, meditaré en tus mandamientos. |
| 119 | 79 | Tórnense a mí los que te temen y conocen tus testimonios. |
| 119 | 80 | ¶ Sea mi corazón perfecto en tus estatutos; para que no sea yo avergonzado. |
| 119 | 81 | ¶ CAF Desfalleció de deseo mi alma por tu salud, esperando a tu palabra. |
| 119 | 82 | Desfallecieron mis ojos por tu dicho, diciendo: ¿Cuándo me consolarás? |
| 119 | 83 | ¶ Porque estoy como el odre al humo; mas no he olvidado tus estatutos. |
| 119 | 84 | ¶ ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen? |
| 119 | 85 | ¶ Los soberbios me han cavado hoyos; mas no obran según tu ley. |
| 119 | 86 | Todos tus mandamientos son la misma verdad; sin causa me persiguen; ayúdame. |
| 119 | 87 | Casi me han consumido por tierra; mas yo no he dejado tus mandamientos. |
| 119 | 88 | ¶ Conforme a tu misericordia vivifícame, y guardaré los testimonios de tu boca. |
| 119 | 89 | ¶ LAMED Para siempre, oh SEÑOR, permanece tu palabra en los cielos. |
| 119 | 90 | Por generación y generación es tu verdad; tú afirmaste la tierra, y persevera. |
| 119 | 91 | Por tu ordenación perseveran hasta hoy; porque todas ellas son tus siervos. |
| 119 | 92 | ¶ Si tu ley no hubiese sido mi delicia, ya hubiera perecido en mi aflicción. |
| 119 | 93 | ¶ Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos; porque con ellos me has vivificado. |
| 119 | 94 | ¶ Tuyo soy yo, guárdame; porque he buscado tus mandamientos. |
| 119 | 95 | ¶ Los impíos me han aguardado para destruirme; mas yo entenderé en tus testimonios. |
| 119 | 96 | ¶ A toda perfección he visto fin; amplio sobremanera es tu mandamiento. |
| 119 | 97 | ¶ MEM ¡Cuánto he amado tu ley! Todo el día es ella mi meditación. |
| 119 | 98 | ¶ Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos; porque me son eternos. |
| 119 | 99 | Más que todos mis enseñadores he entendido; porque tus testimonios han sido mi meditación. |
| 119 | 100 | He entendido más que los ancianos, porque he guardado tus mandamientos. |
| 119 | 101 | ¶ De todo mal camino detuve mis pies, para guardar tu palabra. |
| 119 | 102 | ¶ De tus juicios no me aparté; porque tú me enseñaste. |
| 119 | 103 | ¶ ¡Cuán dulces han sido a mi paladar tus dichos! Más que la miel a mi boca. |
| 119 | 104 | De tus mandamientos he adquirido entendimiento; por tanto he aborrecido todo camino de mentira. |
| 119 | 105 | ¶ NUN Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbre a mi camino. |
| 119 | 106 | ¶ Juré y ratifiqué el guardar los juicios de tu justicia. |
| 119 | 107 | ¶ Afligido estoy en gran manera; oh SEÑOR, vivifícame conforme a tu palabra. |
| 119 | 108 | ¶ Te ruego, oh SEÑOR, que te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca; y enséñame tus juicios. |
| 119 | 109 | ¶ De continuo está mi alma en mi mano; mas no me he olvidado de tu ley. |
| 119 | 110 | Me pusieron lazo los impíos; pero yo no me desvié de tus mandamientos. |
| 119 | 111 | ¶ Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; porque son el gozo de mi corazón. |
| 119 | 112 | Mi corazón incliné a poner por obra tus estatutos de continuo, hasta el fin. |
| 119 | 113 | ¶ SAMEC Los pensamientos vanos aborrezco; y tu ley he amado. |
| 119 | 114 | ¶ Mi escondedero y mi escudo eres tú; a tu palabra he esperado. |
| 119 | 115 | ¶ Apartaos de mí los malignos, porque guardaré los mandamientos de mi Dios. |
| 119 | 116 | ¶ Susténtame conforme a tu palabra, y viviré; y no me frustres de mi esperanza. |
| 119 | 117 | Sosténme, y seré salvo; y me deleitaré siempre en tus estatutos. |
| 119 | 118 | ¶ Atropellaste a todos los que yerran de tus estatutos; porque su engaño es mentira. |
| 119 | 119 | Como escorias hiciste deshacer a todos los impíos de la tierra; por tanto yo he amado tus testimonios. |
| 119 | 120 | Mi carne se ha estremecido por temor de ti; y de tus juicios tengo miedo. |
| 119 | 121 | ¶ AYIN Juicio y justicia he hecho; no me dejes a mis opresores. |
| 119 | 122 | Responde por tu siervo para bien; no me hagan violencia los soberbios. |
| 119 | 123 | ¶ Mis ojos desfallecieron por tu salud, y por el dicho de tu justicia. |
| 119 | 124 | ¶ Haz con tu siervo según tu misericordia, y enséñame tus estatutos. |
| 119 | 125 | Tu siervo soy yo, dame entendimiento; para que sepa tus testimonios. |
| 119 | 126 | ¶ Tiempo es de actuar, oh SEÑOR; han disipado tu ley. |
| 119 | 127 | ¶ Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro. |
| 119 | 128 | Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estimé rectos; aborrecí todo camino de mentira. |
| 119 | 129 | ¶ PE Maravillosos son tus testimonios; por tanto los ha guardado mi alma. |
| 119 | 130 | ¶ La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples. |
| 119 | 131 | ¶ Mi boca abrí y suspiré; porque deseaba tus mandamientos. |
| 119 | 132 | ¶ Mírame, y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman tu Nombre. |
| 119 | 133 | ¶ Ordena mis pasos con tu palabra; y ninguna iniquidad se enseñoree de mí. |
| 119 | 134 | ¶ Redímeme de la violencia de los hombres; y guardaré tus mandamientos. |
| 119 | 135 | ¶ Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo; y enséñame tus estatutos. |
| 119 | 136 | ¶ Ríos de agua descendieron de mis ojos, porque no guardaban tu ley. |
| 119 | 137 | ¶ TSADE Justo eres tú, oh SEÑOR, y rectos tus juicios. |
| 119 | 138 | Encargaste la justicia es a saber tus testimonios, y tu verdad. |
| 119 | 139 | ¶ Mi celo me ha consumido; porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras. |
| 119 | 140 | ¶ Sumamente pura es tu palabra; y tu siervo la ama. |
| 119 | 141 | ¶ Pequeño soy yo y desechado; mas no me he olvidado de tus mandamientos. |
| 119 | 142 | ¶ Tu justicia es justicia eterna, y tu ley la misma verdad. |
| 119 | 143 | ¶ Aflicción y angustia me hallaron; mas tus mandamientos fueron mis deleites. |
| 119 | 144 | Justicia eterna son tus testimonios; dame entendimiento, y viviré. |
| 119 | 145 | ¶ COF Clamé con todo mi corazón; respóndeme, SEÑOR, y guardaré tus estatutos. |
| 119 | 146 | Clamé a ti; sálvame, y guardaré tus testimonios. |
| 119 | 147 | ¶ Me anticipé al alba, y clamé; esperé en tu palabra. |
| 119 | 148 | Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus dichos. |
| 119 | 149 | ¶ Oye mi voz conforme a tu misericordia, oh SEÑOR; vivifícame conforme a tu juicio. |
| 119 | 150 | ¶ Se acercaron a la maldad los que me persiguen; se alejaron de tu ley. |
| 119 | 151 | Cercano estás tú, oh SEÑOR; y todos tus mandamientos son la misma verdad. |
| 119 | 152 | ¶ Hace ya mucho que he entendido de tus testimonios, que para siempre los fundaste. |
| 119 | 153 | ¶ RESH Mira mi aflicción, y líbrame; porque de tu ley no me he olvidado. |
| 119 | 154 | Aboga mi causa, y redímeme; vivifícame con tu dicho. |
| 119 | 155 | ¶ Lejos está de los impíos la salud; porque no buscan tus estatutos. |
| 119 | 156 | ¶ Muchas son tus misericordias, oh SEÑOR; vivifícame conforme a tus juicios. |
| 119 | 157 | ¶ Muchos son mis perseguidores y mis enemigos; mas de tus testimonios no me he apartado. |
| 119 | 158 | ¶ Veía a los prevaricadores, y me carcomía; porque no guardaban tus palabras. |
| 119 | 159 | ¶ Mira, oh SEÑOR, que amo tus mandamientos; vivifícame conforme a tu misericordia. |
| 119 | 160 | ¶ El principio de tu palabra es la misma verdad; y eterno es todo juicio de tu justicia. |
| 119 | 161 | ¶ SIN Príncipes me han perseguido sin causa; mas mi corazón tuvo miedo de tus palabras. |
| 119 | 162 | ¶ Me gozo sobre tu dicho, como el que halla muchos despojos. |
| 119 | 163 | ¶ La mentira aborrezco y abomino; tu ley amo. |
| 119 | 164 | ¶ Siete veces al día te alabo sobre los juicios de tu justicia. |
| 119 | 165 | ¶ Mucha paz tienen los que aman tu ley; y no hay para ellos tropiezo. |
| 119 | 166 | ¶ Tu salud he esperado, oh SEÑOR; y tus mandamientos he puesto por obra. |
| 119 | 167 | ¶ Mi alma ha guardado tus testimonios, y los he amado en gran manera. |
| 119 | 168 | He guardado tus mandamientos, y tus testimonios; porque todos mis caminos están delante de ti. |
| 119 | 169 | ¶ TAU Acérquese mi clamor delante de ti, oh SEÑOR; dame entendimiento conforme a tu palabra. |
| 119 | 170 | Venga mi oración delante de ti; líbrame conforme a tu dicho. |
| 119 | 171 | ¶ Mis labios rebosarán alabanza, cuando me enseñares tus estatutos. |
| 119 | 172 | ¶ Hablará mi lengua tus dichos; porque todos tus mandamientos son la misma justicia. |
| 119 | 173 | ¶ Sea tu mano en mi socorro; porque tus mandamientos he escogido. |
| 119 | 174 | He deseado tu salud, oh SEÑOR; y tu ley es mi delicia. |
| 119 | 175 | ¶ Viva mi alma y alábale; y tus juicios me ayuden. |
| 119 | 176 | ¶ Yo me perdí como oveja extraviada; busca a tu siervo; porque no me he olvidado de tus mandamientos. |
| 120 | 1 | ¶ Canción de las gradas. Al SEÑOR llamé estando en angustia, y él me respondió. |
| 120 | 2 | Libra mi alma, oh SEÑOR, del labio mentiroso, de la lengua engañosa. |
| 120 | 3 | ¿Qué te dará a ti, o qué te añadirá la lengua engañosa? |
| 120 | 4 | Agudas saetas de valiente, con brasas de enebro. |
| 120 | 5 | ¶ ¡Ay de mí, que peregrino en Mesec, y habito con las tiendas de Cedar! |
| 120 | 6 | Mucho se detiene mi alma con los que aborrecen la paz. |
| 120 | 7 | Yo soy pacífico; y cuando hablo, ellos guerrean. |
| 121 | 1 | ¶ Canción de las gradas. Alzaré mis ojos a los montes, de donde vendrá mi socorro. |
| 121 | 2 | Mi socorro viene de parte del SEÑOR, que hizo los cielos y la tierra. |
| 121 | 3 | No dará tu pie al resbaladero; ni se dormirá el que te guarda. |
| 121 | 4 | He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel. |
| 121 | 5 | El SEÑOR será tu guardador; el SEÑOR será tu sombra a tu mano derecha. |
| 121 | 6 | El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche. |
| 121 | 7 | El SEÑOR te guardará de todo mal; el guardará tu alma. |
| 121 | 8 | El SEÑOR guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre. |
| 122 | 1 | ¶ Canción de las gradas: de David. Yo me alegré con los que me decían: A la Casa del SEÑOR iremos. |
| 122 | 2 | Nuestros pies estuvieron en tus puertas, oh Jerusalén; |
| 122 | 3 | Jerusalén, la que es edificada como una ciudad que está bien unida entre sí. |
| 122 | 4 | Porque allá subieron las tribus, las tribus de JAH, el testimonio a Israel, para alabar el Nombre del SEÑOR. |
| 122 | 5 | Porque allá están los tronos del juicio, los tronos de la casa de David. |
| 122 | 6 | ¶ Demandad la paz de Jerusalén; sean pacificados los que te aman. |
| 122 | 7 | Haya paz en tu antemuro, y descanso en tus palacios. |
| 122 | 8 | A causa de mis hermanos y mis compañeros hablaré ahora paz de ti. |
| 122 | 9 | A causa de la Casa del SEÑOR nuestro Dios, buscaré bien para ti. |
| 123 | 1 | ¶ Canción de las gradas. A ti alcé mis ojos, a ti que habitas en los cielos. |
| 123 | 2 | He aquí como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, y como los ojos de la sierva a la mano de su señora; así nuestros ojos esperan al SEÑOR nuestro Dios, hasta que tenga misericordia de nosotros. |
| 123 | 3 | Ten misericordia de nosotros, oh SEÑOR, ten misericordia de nosotros; porque estamos muy hastiados de menosprecio. |
| 123 | 4 | Muy hastiada está nuestra alma del escarnio de los que están en holgura; del menosprecio de los soberbios. |
| 124 | 1 | ¶ Canción de las gradas: de David. Al no haber estado el SEÑOR por nosotros, diga ahora Israel: |
| 124 | 2 | Al no haber estado el SEÑOR por nosotros, cuando se levantaron contra nosotros los hombres, |
| 124 | 3 | vivos nos habrían entonces tragado, cuando se encendió su furor contra nosotros. |
| 124 | 4 | Entonces nos habrían inundado las aguas; sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente; |
| 124 | 5 | hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas soberbias. |
| 124 | 6 | ¶ Bendito el SEÑOR, que no nos dio por presa a sus dientes. |
| 124 | 7 | Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; se quebró el lazo, y escapamos nosotros. |
| 124 | 8 | Nuestro socorro es en el Nombre del SEÑOR, que hizo el cielo y la tierra. |
| 125 | 1 | ¶ Canción de las gradas. Los que confían en el SEÑOR son como el monte de Sion que no deslizará; estará para siempre. |
| 125 | 2 | Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, así el SEÑOR alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre. |
| 125 | 3 | Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la suerte de los justos; porque no extiendan los justos sus manos a la iniquidad. |
| 125 | 4 | ¶ Haz bien, oh SEÑOR, a los buenos, y a los que son rectos en sus corazones. |
| 125 | 5 | Mas a los que se apartan tras sus perversidades, el SEÑOR los llevará con los que obran iniquidad; y paz sea sobre Israel. |
| 126 | 1 | ¶ Canción de las gradas. Cuando el SEÑOR hiciere tornar la cautividad de Sion, seremos como los que sueñan. |
| 126 | 2 | Entonces nuestra boca se llenará de risa, y nuestra lengua de alabanza; entonces dirán entre los gentiles: Grandes cosas ha hecho el SEÑOR con éstos. |
| 126 | 3 | Grandes cosas ha hecho el SEÑOR con nosotros; estaremos alegres. |
| 126 | 4 | ¶ Haz volver nuestra cautividad oh SEÑOR, como los arroyos en el austro. |
| 126 | 5 | Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. |
| 126 | 6 | Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas. |
| 127 | 1 | ¶ Canción de las gradas: para Salomón. Si el SEÑOR no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el SEÑOR no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. |
| 127 | 2 | Por demás os es el madrugar a levantaros, el veniros tarde a reposar, el comer pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño. |
| 127 | 3 | He aquí, heredad del SEÑOR son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. |
| 127 | 4 | Como saetas en mano del valiente, así son los hijos mancebos. |
| 127 | 5 | Dichoso el varón que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta. |
| 128 | 1 | ¶ Canción de las gradas. Bienaventurado todo aquel que teme al SEÑOR, que anda en sus caminos. |
| 128 | 2 | Cuando comieres el trabajo de tus manos, dichoso tú, y tendrás bien. |
| 128 | 3 | Tu mujer será como la vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivas alrededor de tu mesa. |
| 128 | 4 | He aquí que así será bendito el varón que teme al SEÑOR. |
| 128 | 5 | Bendígate el SEÑOR desde Sion, y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida. |
| 128 | 6 | Y veas a los hijos de tus hijos, y la paz sobre Israel. |
| 129 | 1 | ¶ Canción de las gradas. Mucho me han angustiado desde mi juventud, diga ahora Israel: |
| 129 | 2 | Mucho me han angustiado desde mi juventud; mas no prevalecieron contra mí. |
| 129 | 3 | Sobre mis espaldas araron los aradores; hicieron largos surcos. |
| 129 | 4 | El SEÑOR es justo; cortó las coyundas de los impíos. |
| 129 | 5 | ¶ Serán avergonzados y vueltos atrás todos los que aborrecen a Sion. |
| 129 | 6 | Serán como la hierba de los tejados, que se seca antes que crezca; |
| 129 | 7 | de la cual no llenó el segador su mano, ni sus brazos el que hace gavillas. |
| 129 | 8 | Ni dijeron los que pasaban: La bendición del SEÑOR sea sobre vosotros; os bendecimos en el Nombre del SEÑOR. |
| 130 | 1 | ¶ Canción de las gradas. De lo profundo te llamo, oh SEÑOR. |
| 130 | 2 | Señor, oye mi voz; estén atentos tus oídos a la voz de mi oración. |
| 130 | 3 | JAH, si retuvieres a los pecados, ¿Señor quién persistirá? |
| 130 | 4 | Por lo cual hay perdón cerca de ti, para que seas temido. |
| 130 | 5 | ¶ Esperé yo al SEÑOR, esperó mi alma; a su palabra he esperado. |
| 130 | 6 | Mi alma esperó al SEÑOR más que los centinelas esperan a la mañana, más que los centinelas a la mañana. |
| 130 | 7 | Espere Israel al SEÑOR; porque con el SEÑOR hay misericordia; y abundante redención cerca de él. |
| 130 | 8 | Y él redimirá a Israel de todos sus pecados. |
| 131 | 1 | ¶ Canción de las gradas: de David. SEÑOR, mi corazón no se ha envanecido, ni mis ojos se enaltecieron; ni anduve en grandezas, ni en cosas maravillosas más de lo que me pertenecía. |
| 131 | 2 | Sino que me puse en silencio , e hice callar mi alma, sea yo como el destetado de su madre; como el destetado de mi propia vida. |
| 131 | 3 | Espera, oh Israel, al SEÑOR desde ahora y para siempre. |
| 132 | 1 | ¶ Canción de las gradas. Acuérdate, oh SEÑOR, de David, de toda su aflicción; |
| 132 | 2 | de cómo juró al SEÑOR, prometió al Fuerte de Jacob: |
| 132 | 3 | No entraré en la morada de mi casa, ni subiré sobre el lecho de mi estrado; |
| 132 | 4 | no daré sueño a mis ojos, ni a mis párpados adormecimiento, |
| 132 | 5 | hasta que halle lugar para el SEÑOR, moradas para el Fuerte de Jacob. |
| 132 | 6 | He aquí, en Efrata oímos de ella; la hallamos en los campos del bosque. |
| 132 | 7 | Entraremos en sus tiendas; adoremos al estrado de sus pies. |
| 132 | 8 | Levántate, oh SEÑOR, a tu reposo; tú y el arca de tu fortaleza. |
| 132 | 9 | Tus sacerdotes se vistan de justicia, y se regocijen tus misericordiosos. |
| 132 | 10 | Por amor de David tu siervo no vuelvas de tu ungido el rostro. |
| 132 | 11 | ¶ Juró el SEÑOR verdad a David, no se apartará de ella; del fruto de tu vientre pondré sobre tu trono. |
| 132 | 12 | Si tus hijos guardaren mi alianza, y mi testimonio que yo les enseñaré; sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre. |
| 132 | 13 | Porque el SEÑOR ha elegido a Sion; la deseó por habitación para sí. |
| 132 | 14 | Este será mi reposo para siempre; aquí habitaré, porque la he deseado. |
| 132 | 15 | Bendeciré abundantemente su provisión; a sus pobres saciaré de pan. |
| 132 | 16 | Y a sus sacerdotes vestiré de salud, y sus misericordiosos exultarán de gozo. |
| 132 | 17 | Allí haré reverdecer el cuerno de David; yo he aparejado lámpara a mi ungido. |
| 132 | 18 | A sus enemigos vestiré de confusión; y sobre él florecerá su corona. |
| 133 | 1 | ¶ Canción de las gradas: de David. ¡Mirad cuán bueno y cuán suave es habitar los hermanos igualmente en uno! |
| 133 | 2 | Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, que desciende sobre el borde de sus vestiduras; |
| 133 | 3 | como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sion. Porque allí envía el SEÑOR bendición, y vida eterna. |
| 134 | 1 | ¶ Canción de las gradas. Mirad, bendecid al SEÑOR, vosotros todos los siervos del SEÑOR, los que en la Casa del SEÑOR estáis por las noches. |
| 134 | 2 | Alzad vuestras manos al santuario, y bendecid al SEÑOR. |
| 134 | 3 | Bendígate el SEÑOR desde Sion, el que hizo los cielos y la tierra. |
| 135 | 1 | ¶ Alelu-JAH. Alabad el Nombre del SEÑOR; Alabadle, siervos del SEÑOR; |
| 135 | 2 | los que estáis en la Casa del SEÑOR, en los atrios de la Casa de nuestro Dios. |
| 135 | 3 | Alabad a JAH, porque es bueno el SEÑOR; cantad salmos a su Nombre, porque es suave. |
| 135 | 4 | Porque JAH ha escogido a Jacob para sí, a Israel por posesión suya. |
| 135 | 5 | ¶ Porque yo sé que el SEÑOR es grande, y el Señor nuestro, mayor que todos los dioses. |
| 135 | 6 | Todo lo que quiso el SEÑOR, hizo en los cielos y en la tierra; en los mares, y en todos los abismos. |
| 135 | 7 | El que hace subir las nubes del cabo de la tierra; hizo los relámpagos en la lluvia; el que saca los vientos de sus tesoros. |
| 135 | 8 | El que hirió los primogénitos de Egipto, desde el hombre hasta la bestia. |
| 135 | 9 | Envió señales y prodigios en medio de ti, oh Egipto, sobre el Faraón, y sobre todos sus siervos. |
| 135 | 10 | El que hirió muchos gentiles, y mató reyes poderosos: |
| 135 | 11 | A Sehón rey amorreo, y a Og rey de Basán, y a todos los reinos de Canaán. |
| 135 | 12 | Y dio la tierra de ellos en heredad, en heredad a Israel su pueblo. |
| 135 | 13 | Oh SEÑOR, tu Nombre es eterno; tu memoria, oh SEÑOR para generación y generación. |
| 135 | 14 | Porque juzgará el SEÑOR su pueblo, y sobre sus siervos se arrepentirá. |
| 135 | 15 | ¶ Los ídolos de los gentiles son plata y oro, obra de manos de hombres. |
| 135 | 16 | Tienen boca, y no hablan; tienen ojos, y no ven; |
| 135 | 17 | tienen orejas, y no oyen; tampoco hay espíritu en sus bocas. |
| 135 | 18 | Como ellos sean los que los hacen; y todos los que en ellos confían. |
| 135 | 19 | Casa de Israel, bendecid al SEÑOR; casa de Aarón, bendecid al SEÑOR; |
| 135 | 20 | casa de Leví, bendecid al SEÑOR; los que teméis al SEÑOR, bendecid al SEÑOR. |
| 135 | 21 | Bendito el SEÑOR de Sion, el que mora en Jerusalén. Alelu-JAH. |
| 136 | 1 | ¶ Alabad al SEÑOR, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 2 | Alabad al Dios de dioses, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 3 | Alabad al Señor de señores, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 4 | Al único que hace grandes maravillas, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 5 | Al que hizo los cielos con entendimiento, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 6 | Al que tendió la tierra sobre las aguas, porque para siempre es su misericordia; |
| 136 | 7 | al que hizo las grandes luminarias, porque para siempre es su misericordia; |
| 136 | 8 | el sol para que dominase en el día, porque para siempre es su misericordia; |
| 136 | 9 | la luna y las estrellas para que dominasen en la noche, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 10 | ¶ Al que hirió a Egipto en sus primogénitos, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 11 | Al que sacó a Israel de en medio de ellos, porque para siempre es su misericordia; |
| 136 | 12 | con mano fuerte, y brazo extendido, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 13 | Al que dividió el mar Bermejo en partes, porque para siempre es su misericordia; |
| 136 | 14 | e hizo pasar a Israel por en medio de él, porque para siempre es su misericordia; |
| 136 | 15 | y sacudió al Faraón y a su ejército en el mar Bermejo, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 16 | Al que pastoreó a su pueblo por el desierto, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 17 | Al que hirió grandes reyes, porque para siempre es su misericordia; |
| 136 | 18 | y mató reyes poderosos, porque para siempre es su misericordia; |
| 136 | 19 | a Sehón rey amorreo, porque para siempre es su misericordia, |
| 136 | 20 | Y a Og rey de Basán, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 21 | Y dio la tierra de ellos en heredad, porque para siempre es su misericordia; |
| 136 | 22 | En heredad a Israel su siervo, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 23 | ¶ El es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros, porque para siempre es su misericordia; |
| 136 | 24 | y nos rescató de nuestros enemigos, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 25 | El que da sustento a toda carne, porque para siempre es su misericordia. |
| 136 | 26 | Alabad al Dios de los cielos; porque para siempre es su misericordia. |
| 137 | 1 | ¶ Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sion. |
| 137 | 2 | Sobre los sauces que están en medio de ella colgamos nuestras arpas; |
| 137 | 3 | cuando nos pedían allí, los que nos cautivaron, las palabras de la canción, (colgadas nuestras arpas de alegría) diciendo : Cantadnos de las canciones de Sion. |
| 137 | 4 | ¿Cómo cantaremos canción del SEÑOR en tierra de extraños? |
| 137 | 5 | Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, mi diestra sea olvidada. |
| 137 | 6 | Mi lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me acordare; si no ensalzare a Jerusalén como preferente asunto de mi alegría. |
| 137 | 7 | ¶ Acuérdate, oh SEÑOR, de los hijos de Edom en el día de Jerusalén; quienes decían: Arrasadla, arrasadla hasta los cimientos. |
| 137 | 8 | Hija de Babilonia destruida, dichoso el que te diere tu pago, que nos pagaste a nosotros. |
| 137 | 9 | Dichoso el que tomará y estrellará tus niños a las piedras. |
| 138 | 1 | ¶ De David. Te Alabaré con todo mi corazón; delante de los dioses te cantaré salmos. |
| 138 | 2 | Adoraré al templo de tu santidad, y alabaré tu Nombre sobre tu misericordia y tu verdad; porque has hecho magnífico tu Nombre, y has engrandecido tu dicho sobre todas las cosas. |
| 138 | 3 | El día que llamé, me respondiste; me fortaleciste con fortaleza en mi alma. |
| 138 | 4 | Te confesarán, oh SEÑOR, todos los reyes de la tierra, cuando oigan los dichos de tu boca. |
| 138 | 5 | Y cantarán en los caminos del SEÑOR, que la gloria del SEÑOR es grande. |
| 138 | 6 | ¶ Porque el alto SEÑOR mira al humilde; y al altivo no lo conoce. |
| 138 | 7 | Si anduviere yo por medio de la angustia, tú me vivificarás; contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y tu diestra me salvará. |
| 138 | 8 | El SEÑOR cumplirá por mí; tu misericordia, oh SEÑOR, es para siempre; no dejarás la obra de tus manos. |
| 139 | 1 | ¶ Al Vencedor: de David: Salmo. SEÑOR, tú me has examinado y conocido. |
| 139 | 2 | Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos. |
| 139 | 3 | Mi andar y mi reposo has ceñido, y todos mis caminos has aparejado. |
| 139 | 4 | Pues aun no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh SEÑOR, tú la supiste toda. |
| 139 | 5 | Rostro y envés tú me formaste, y sobre mí pusiste tu mano. |
| 139 | 6 | Más maravillosa es su ciencia que mi capacidad; alta es, no puedo comprenderla. |
| 139 | 7 | ¶ ¿Adónde me iré de tu Espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia? |
| 139 | 8 | Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si hiciere mi estrado en el infierno, hete allí. |
| 139 | 9 | Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo del mar, |
| 139 | 10 | aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. |
| 139 | 11 | Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá por causa de mí. |
| 139 | 12 | Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; las tinieblas son como la luz. |
| 139 | 13 | Porque tú poseíste mis riñones; me cubriste en el vientre de mi madre. |
| 139 | 14 | Te alabaré; porque me formaste de una manera formidable y maravillosa; y ésto mi alma conoce en gran manera. |
| 139 | 15 | No fue encubierto mi cuerpo de ti, aunque yo fui hecho en secreto, y entretejido en lo profundo de la tierra. |
| 139 | 16 | Tus ojos vieron mi cuerpo aun imperfecto, y en tu libro todos mis miembros estaban escritos; que fueron luego formados, sin faltar uno de ellos. |
| 139 | 17 | ¶ Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán multiplicadas son sus cuentas! |
| 139 | 18 | Si los cuento, se multiplican más que la arena; despierto, y aún estoy contigo. |
| 139 | 19 | De cierto, oh Dios, matarás al impío; apartaos, pues, de mí, los varones sanguinarios, |
| 139 | 20 | que te dicen blasfemias; se ensoberbecen en vano tus enemigos. |
| 139 | 21 | ¿No tuve en odio, oh SEÑOR, a los que te aborrecen, y peleo contra tus enemigos? |
| 139 | 22 | De entero odio los aborrecí; los tuve por enemigos. |
| 139 | 23 | Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; |
| 139 | 24 | y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno. |
| 140 | 1 | ¶ Al Vencedor: Salmo de David. Líbrame, oh SEÑOR, del hombre malo; de varón de violencia me guarde. |
| 140 | 2 | Los cuales pensaron males en el corazón, cada día urden contiendas. |
| 140 | 3 | Aguzaron su lengua como la serpiente; veneno de áspid hay debajo de sus labios. (Selah.) |
| 140 | 4 | Guárdame, oh SEÑOR, de manos del impío, del varón de violencia me guarde; que han pensado trastornar mis pasos. |
| 140 | 5 | Me han escondido lazo y cuerdas los soberbios; han tendido red; en el lugar de la senda me han puesto lazos. (Selah.) |
| 140 | 6 | He dicho al SEÑOR: Dios mío eres tú; escucha, oh SEÑOR, la voz de mis ruegos. |
| 140 | 7 | Oh DIOS el Señor, fortaleza de mi salud, cubre mi cabeza el día de las armas. |
| 140 | 8 | ¶ No des, oh SEÑOR, al impío sus deseos; no saques adelante su pensamiento, para que no se ensoberbezca. (Selah.) |
| 140 | 9 | En cuanto a la cabeza de los que me cercan, la perversidad de sus labios la cubra. |
| 140 | 10 | Caigan sobre ellos brasas; en el fuego los haga caer, en profundos hoyos de donde no salgan. |
| 140 | 11 | El varón de lengua maligna no será firme en la tierra; el mal cazará al varón de violencia para derribarle. |
| 140 | 12 | Yo sé que hará el SEÑOR el juicio del pobre, el juicio de los menesterosos. |
| 140 | 13 | Ciertamente los justos alabarán tu Nombre; los rectos morarán en tu presencia. |
| 141 | 1 | ¶ Salmo de David. SEÑOR, a ti he llamado; apresúrate a mí; escucha mi voz, cuando te llamare. |
| 141 | 2 | Sea enderezada mi oración delante de ti como incienso, el don de mis manos como el sacrificio de la tarde. |
| 141 | 3 | Pon, oh SEÑOR, guarda a mi boca; guarda la puerta de mis labios. |
| 141 | 4 | No inclines mi corazón a cosa mala, a hacer obras con impiedad con los varones que obran iniquidad; y no coma yo de sus deleites. |
| 141 | 5 | ¶ Que me hiera el justo con misericordia, y que me reprenda; y halago de príncipe inicuo no unte mi cabeza; porque aun mi oración será contra sus males. |
| 141 | 6 | Serán derribados de lugares fuertes sus jueces, y oirán mis palabras, que son suaves. |
| 141 | 7 | Como quien hiende y rompe leños en tierra, son esparcidos nuestros huesos a la boca de la sepultura. |
| 141 | 8 | Por tanto a ti, oh DIOS el Señor, miran mis ojos; en ti he confiado, no desampares mi alma. |
| 141 | 9 | Guárdame de las manos del lazo que me han tendido, y de los lazos de los que obran iniquidad. |
| 141 | 10 | Caigan los impíos a una en sus redes, mientras yo pasaré adelante para siempre. |
| 142 | 1 | ¶ Masquil de David: Oración que hizo cuando estaba en la cueva. Con mi voz clamaré al SEÑOR, con mi voz pediré misericordia al SEÑOR. |
| 142 | 2 | Delante de él derramaré mi querella; delante de él denunciaré mi angustia. |
| 142 | 3 | Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo. |
| 142 | 4 | ¶ Miraba a la mano derecha, y observaba; mas no había quién me conociese; no tuve refugio, no había quién volviese por mi vida. |
| 142 | 5 | Clamé a ti, oh SEÑOR, Dije: Tú eres mi esperanza, y mi porción en la tierra de los vivientes. |
| 142 | 6 | Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo. |
| 142 | 7 | Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu Nombre; conmigo harán fiesta los justos, cuando me hubieras destetado. |
| 143 | 1 | ¶ Salmo de David. Oh SEÑOR, oye mi oración, escucha mis ruegos por tu verdad; respóndeme por tu justicia. |
| 143 | 2 | Y no entres en juicio con tu siervo; porque no se justificará delante de ti ningún viviente. |
| 143 | 3 | Porque ha perseguido el enemigo mi alma; ha quebrantado en tierra mi vida; me ha hecho habitar en tinieblas como los ya muertos. |
| 143 | 4 | Y mi espíritu se angustió dentro de mí; se pasmó mi corazón. |
| 143 | 5 | Me acordé de los días antiguos; meditaba en todas tus obras, meditaba en las obras de tus manos. |
| 143 | 6 | Extendí mis manos a ti; mi alma a ti como la tierra sedienta. (Selah.) |
| 143 | 7 | ¶ Respóndeme pronto, oh SEÑOR que desmaya mi espíritu; no escondas de mí tu rostro, y venga yo a ser semejante a los que descienden a la sepultura. |
| 143 | 8 | Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado; hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he alzado mi alma. |
| 143 | 9 | Líbrame de mis enemigos, oh SEÑOR; a ti me acojo. |
| 143 | 10 | Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Tu buen Espíritu me guíe a tierra de rectitud. |
| 143 | 11 | Por tu Nombre, oh SEÑOR me vivificarás; por tu justicia, sacarás mi alma de angustia. |
| 143 | 12 | Y por tu misericordia disiparás mis enemigos, y destruirás todos los adversarios de mi alma; porque yo soy tu siervo. |
| 144 | 1 | ¶ Salmo de David. Bendito sea el SEÑOR, mi roca, que enseña mis manos a la batalla, y mis dedos a la guerra. |
| 144 | 2 | Misericordia mía y mi castillo, altura mía y mi libertador, escudo mío, en quien he confiado; el que allana mi pueblo delante de mí. |
| 144 | 3 | Oh SEÑOR, ¿qué es el hombre, que lo conoces? ¿O el hijo del hombre, para que lo estimes? |
| 144 | 4 | El hombre es semejante a la vanidad; sus días son como la sombra que pasa. |
| 144 | 5 | Oh SEÑOR, abaja tus cielos y desciende; toca los montes, y humeen. |
| 144 | 6 | Despide relámpagos, y disípalos, envía tus saetas, y contúrbalos. |
| 144 | 7 | Envía tu mano desde lo alto; redímeme, y sácame de las muchas aguas, de la mano de los hijos extraños; |
| 144 | 8 | cuya boca habla vanidad, y su diestra es diestra de mentira. |
| 144 | 9 | ¶ Oh Dios, a ti cantaré canción nueva; con salterio, con decacordio cantaré a ti. |
| 144 | 10 | Tú , el que da salud a los reyes, el que redime a David su siervo de maligna espada. |
| 144 | 11 | Redímeme, y sálvame de mano de los hijos extraños, cuya boca habla vanidad, y su diestra es diestra de mentira. |
| 144 | 12 | Que nuestros hijos sean como plantas crecidas en su juventud; nuestras hijas como las esquinas labradas a manera de las de un palacio; |
| 144 | 13 | nuestros graneros llenos, provistos de toda suerte de grano ; nuestros ganados, que paran a millares y diez millares en nuestras plazas; |
| 144 | 14 | que nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo; que no tengamos asalto, ni que hacer salida, ni grito de alarma en nuestras plazas. |
| 144 | 15 | Bienaventurado el pueblo que tiene esto; bienaventurado el pueblo cuyo Dios es el SEÑOR. |
| 145 | 1 | ¶ Salmo de alabanza: de David. Alef Te ensalzaré, mi Dios, mi Rey; y bendeciré tu Nombre por el siglo y para siempre. |
| 145 | 2 | Bet Cada día te bendeciré, y alabaré tu Nombre por siglo y para siempre. |
| 145 | 3 | Guímel Grande es el SEÑOR y digno de suprema alabanza; y su grandeza es inescrutable. |
| 145 | 4 | Dálet Generación a generación narrará tus obras, y anunciarán tus valentías. |
| 145 | 5 | He De la hermosura de la gloria de tu magnificencia, y tus hechos maravillosos, hablaré. |
| 145 | 6 | Vau Y la terribilidad de tus valentías dirán los hombres; y yo recontaré tu grandeza. |
| 145 | 7 | Zain Proclamarán la memoria de tu inmensa bondad, y cantarán tu justicia. |
| 145 | 8 | Chet Clemente y misericordioso es el SEÑOR, lento para la ira, y grande en misericordia. |
| 145 | 9 | Tet Bueno es el SEÑOR para con todos; y sus misericordias resplandecen sobre todas sus obras. |
| 145 | 10 | ¶ Yod Alábente, oh SEÑOR, todas tus obras; y tus misericordiosos te bendigan. |
| 145 | 11 | Caf La gloria de tu reino digan, y hablen de tu fortaleza; |
| 145 | 12 | Lámed para notificar a los hijos de Adán sus valentías, y la gloria de la magnificencia de su reino. |
| 145 | 13 | Mem Tu reino es reino de todos los siglos, y tu señorío en todas generaciones. |
| 145 | 14 | Sámec Sostiene el SEÑOR a todos los que caen, y levanta a todos los oprimidos. |
| 145 | 15 | Ayin Los ojos de todos las cosas esperan a ti, y tú les das su comida en su tiempo. |
| 145 | 16 | Pe Abres tu mano, y sacias el deseo de todo viviente. |
| 145 | 17 | Tsade Justo es el SEÑOR en todos sus caminos, y misericordioso en todas sus obras. |
| 145 | 18 | Cof Cercano está el SEÑOR a todos los que le invocan, a todos los que le invocan con verdad. |
| 145 | 19 | Resh Cumplirá el deseo de los que le temen; y su clamor oirá, y los salvará. |
| 145 | 20 | Sin El SEÑOR guarda a todos los que le aman; pero destruirá a todos los impíos. |
| 145 | 21 | Tau La alabanza del SEÑOR hablará mi boca; y bendiga toda carne su santo Nombre, por el siglo y para siempre. |
| 146 | 1 | ¶ Alelu-JAH Alaba, oh alma mía, al SEÑOR. |
| 146 | 2 | Alabaré al SEÑOR en mi vida; diré salmos a mi Dios mientras viviere. |
| 146 | 3 | No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salud. |
| 146 | 4 | Saldrá su espíritu, se volverá en su tierra; en aquel día perecerán todos sus pensamientos. |
| 146 | 5 | ¶ Dichoso aquel en cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza es en el SEÑOR su Dios; |
| 146 | 6 | el cual hizo los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay ; el que guarda verdad para siempre; |
| 146 | 7 | el que hace derecho a los agraviados; el que da pan a los hambrientos; el SEÑOR, el que suelta a los aprisionados; |
| 146 | 8 | el SEÑOR es el que abre los ojos a los ciegos; el SEÑOR, el que endereza a los agobiados; el SEÑOR, el que ama a los justos. |
| 146 | 9 | El SEÑOR, el que guarda a los extranjeros; al huérfano y a la viuda levanta; y el camino de los impíos trastorna. |
| 146 | 10 | Reinará el SEÑOR para siempre; tu Dios, oh Sion, por generación y generación. Alelu-JAH. |
| 147 | 1 | ¶ Alelu-JAH, porque es bueno cantar salmos a nuestro Dios; porque suave y hermosa es la alabanza. |
| 147 | 2 | El SEÑOR, el que edifica a Jerusalén; a los echados de Israel recogerá. |
| 147 | 3 | El que sana a los quebrantados de corazón, y el que liga sus heridas. |
| 147 | 4 | El que cuenta el número de las estrellas; a todas ellas llama por sus nombres. |
| 147 | 5 | Grande es el Señor nuestro, y de mucha potencia; y su entendimiento es infinito. |
| 147 | 6 | El SEÑOR, el que ensalza a los humildes; el que humilla a los impíos hasta la tierra. |
| 147 | 7 | Cantad al SEÑOR con alabanza, cantad con arpa a nuestro Dios. |
| 147 | 8 | El que cubre los cielos de nubes, el que prepara la lluvia para la tierra, el que hace a los montes producir hierba. |
| 147 | 9 | El que da a la bestia su mantenimiento, y a los hijos de los cuervos que claman a él . |
| 147 | 10 | No toma contentamiento en la fortaleza del caballo, ni se complace en las piernas del varón. |
| 147 | 11 | El SEÑOR ama a los que le temen; a los que esperan en su misericordia. |
| 147 | 12 | ¶ Alaba al SEÑOR, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sion. |
| 147 | 13 | Porque fortificó los cerrojos de tus puertas; bendijo a tus hijos dentro de ti. |
| 147 | 14 | El que pone por tu término la paz; te hará saciar de grosura de trigo. |
| 147 | 15 | El que envía su palabra a la tierra; muy presto corre su palabra. |
| 147 | 16 | El que da la nieve como lana, derrama la escarcha como ceniza. |
| 147 | 17 | El que echa su hielo como en pedacitos; delante de su frío ¿quién estará? |
| 147 | 18 | Enviará su palabra, y los derretirá; soplará su viento, y fluirán las aguas. |
| 147 | 19 | El que denuncia sus palabras a Jacob, sus estatutos y sus juicios a Israel. |
| 147 | 20 | No ha hecho esto con las otras naciones; las cuales no conocieron sus juicios. Alelu-JAH. |
| 148 | 1 | ¶ Alelu-JAH Alabad a Dios desde los cielos; alabadle en las alturas. |
| 148 | 2 | Alabadle, vosotros todos sus ángeles; alabadle, vosotros todos sus ejércitos. |
| 148 | 3 | Alabadle, el sol y la luna: alabadle, todas las estrellas de luz. |
| 148 | 4 | Alabadle, los cielos de los cielos; y las aguas que están sobre los cielos. |
| 148 | 5 | Alaben el Nombre del SEÑOR; porque él mandó, y fueron creados. |
| 148 | 6 | Y los hizo ser para siempre por el siglo; les puso ley que no será quebrantada. |
| 148 | 7 | ¶ Alabad al SEÑOR, desde la tierra, los dragones y todos los abismos; |
| 148 | 8 | el fuego y el granizo, la nieve y el vapor, el viento de tempestad que ejecuta su palabra; |
| 148 | 9 | los montes y todos los collados; el árbol de fruto, y todos los cedros; |
| 148 | 10 | la bestia, y todo animal; el que va arrastrando, y el ave que vuela; |
| 148 | 11 | los reyes de la tierra, y todos los pueblos; los príncipes, y todos los jueces de la tierra; |
| 148 | 12 | los jóvenes, y también las doncellas; los viejos con los niños, |
| 148 | 13 | alaben el Nombre del SEÑOR, porque sólo su Nombre es elevado; su gloria es sobre tierra y cielos. |
| 148 | 14 | El ensalzó el cuerno de su pueblo; alábenle todos sus misericordiosos, los hijos de Israel, el pueblo a él cercano. Alelu-JAH. |
| 149 | 1 | ¶ Alelu-JAH. Cantad al SEÑOR canción nueva; su alabanza sea en la congregación de los misericordiosos. |
| 149 | 2 | Alégrese Israel con su Hacedor; los hijos de Sion se gocen con su Rey. |
| 149 | 3 | Alaben su Nombre con baile; con adufe y arpa canten a él. |
| 149 | 4 | Porque el SEÑOR toma contentamiento con su pueblo; hermoseará a los humildes con salud. |
| 149 | 5 | Se gozarán los misericordiosos con gloria; cantarán sobre sus camas. |
| 149 | 6 | ¶ Ensalzamientos de Dios modularán en sus gargantas; y espadas de dos filos habrá en sus manos; |
| 149 | 7 | para hacer venganza de los gentiles, castigos en los pueblos; |
| 149 | 8 | para aprisionar sus reyes en grillos, y sus nobles en cadenas de hierro; |
| 149 | 9 | para ejecutar en ellos el juicio escrito; gloria será esto para todos sus misericordiosos. Alelu-JAH. |
| 150 | 1 | ¶ Alelu-JAH. Alabad a Dios en su santuario; alabadle en el extendimiento de su fortaleza. |
| 150 | 2 | Alabadle por sus proezas; alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza. |
| 150 | 3 | Alabadle a son de shofar; alabadle con salterio y arpa. |
| 150 | 4 | Alabadle con adufe y flauta; alabadle con cuerdas y órgano. |
| 150 | 5 | Alabadle con címbalos resonantes; alabadle con címbalos de júbilo. |
| 150 | 6 | Todo lo que respira alabe a JAH. Alelu-JAH. |